Menu

                 

El clima cambiará el suelo

Hasta dos grados aumentaría la temperatura en la Orinoquia, afectando el sector agropecuario así lo determinó un estudio adelantado por Cormacarena y el Centro de Internacional de Agricultura Tropical (CIAT), Corporinoquia y Ecopetrol.

Durante el último decenio ha tomado fuerza en el mundo la lucha contra el cambio climático y el Meta no podía ser la excepción. Conforme a los escenarios generados por el IDEAM, se estima que en 20 años la temperatura aumentará dos grados centígrados lo que generará cambios en la distribución de las lluvias donde estas serán concentradas y de mayor intensidad, en cuanto a los periodos secos serán más largos, afectando la agricultura en la región.

 

Para hacer frente en la práctica, Cormacarena, CIAT, Corporinoquia y Ecopetrol adelantan la formulación del Plan Regional Integral de Cambio Climático para la Orinoquia, ‘Juntos frente al cambio climático’. En el inventario nacional y departamental de Gases de Efecto Invernadero de Colombia, realizado por el IDEAM, el Meta ocupó el segundo puesto en emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) con aproximadamente 22.244 Kilo Toneladas en el 2012, donde el 63% de las emisiones reportadas para ese año corresponde a la pérdida de bosque natural que se convierte en pastizales.

 

La coordinadora del grupo de Cambio Climático de Cormacarena, Diana Carolina Torres, explicó que la formulación del Plan Regional de Cambio Climático  de la Orinoquia permitirá fortalecer la base del conocimiento climático para la toma de decisiones a escala departamental y regional, identificar y priorizar medidas de adaptación y mitigación, reforzar los mecanismos de coordinación interinstitucional, para involucrar y empoderar a los actores estratégicos del territorio y así propender por un desarrollo bajo en carbono y compatible con el clima.

 

Para el sector agropecuario, el estudio identificó escenarios poco alentadores con el cambio de temperatura en la región, los cuales ocasionarían impactos que van desde pérdidas por bajo rendimiento promedio en cultivos de arroz, maíz y soya; cambios en la distribución de las especies por efectos del clima: Eucalyptus pellita; disminución en la calidad nutricional asociados a: sabana nativa, pastos mejorados, y leche; y poca ganancia de peso: carne y pérdida en la producción de leche en los cuatro departamentos.

 

“Los desafíos están en implementar técnicas de producción limpia que permitan desligar el crecimiento económico de las emisiones de CO2, optimizando el uso de los recursos naturales, siendo una oportunidad para mejorar procesos, reducir costos y hacer negocios más rentables. Así mismo, es una oportunidad de gestión de certificaciones de productos más amigables con el ambiente, abriendo nuevos mercados y agregar valor a los productos”, resaltó Torres Martínez.

 

Igualmente, indicó que un ejemplo de esto es la implementación de prácticas de fertilización más adecuadas, en donde se reducen los costos y se mantienen las producciones, el manejo apropiado de potreros también se convierte en una oportunidad donde logran incrementar las producciones de leche y carne, reduciendo las emisiones generadas por unidad de producto.

 

Otro de los retos para este sector está en la identificación adecuada de los procesos menos eficientes y contar con profesionales capacitados para mejorarlos, lo que debería ir acompañado por la preparación que debe hacerse desde la academia en temas ambientales y optimización de estos métodos.

 

 

La funcionaria destacó la importancia de fortalecer las relaciones con las entidades gubernamentales en el marco del nodo regional de cambio climático, en el cual participan: Cormacarena, Corporinoquia, Parques Nacionales de Colombia, Asorinoquia, Fundación Horizonte Verde, Unidad de gestión del riesgo, Unillanos, Unitropico, Unimeta  y un representante los municipios de la región. Dicho espacio permite gestionar el conocimiento y aportar en la  toma de decisiones de inversión a largo, y mediano plazo.

  

“La Orinoquia es una de las regiones más biodiversas de Colombia, cuenta con alto potencial de desarrollo para el agro, por ello, es importante conocer la fragilidad de sus ecosistemas, comportamiento del recurso hídrico y su vulnerabilidad frente a los cambios en el clima. Es ahí donde las corporaciones autónomas juegan un papel clave dentro de este proceso, pero no solamente como entes sancionatorios y normativos, sino como planificadores y generadores de conocimiento, que permitan a los productores apropiarse de la importancia de un desarrollo climáticamente inteligente y carbono neutral”, puntualizó Torres Martínez. 

 

 

DATO VITAL

 

En 2010, el Gobierno Colombiano empezó a delinear cuatro estrategias para abordar la problemática del cambio climático. En el país y la región se implementan estrategias como BanCO2 y REDD+ que buscan contribuir a la reducción de emisiones de Gases de Efecto Invernadero.

 

 

Leer más ...

Humedales se evaporan

El POT del año 2000 había identificado 28 cuerpos de agua que podrían ser humedales, pero hoy existen unos seis. Muchas zonas de reserva están en terrenos privados.

En Villavicencio hay seis humedales en el Registro Único Nacional de Áreas Protegidas (Runap), aunque profesionales de la defensa del medio ambiente defienden la idea de que son muchísimos más.

En ese registro hay cinco humedales de Villavicencio declarados bajo la categoría de Áreas de Recreación, que son el humedal Charco Oasis, que tiene un área de 10,7 hectáreas y está cerca de Llanabastos, Vizcaya y Hacaritama; el humedal Calatrava, con un área de siete hectáreas, cerca al barrio Villas del Alcaraván; el humedal Coroncoro, de 30 hectáreas y cercano a los barrios Manantial, Bosques de Abajam y Covisán; el humedal Zuria, de 67 hectáreas, y el humedal Caracoli, de 33 hectáreas.  El otro humedal reconocido en el registro de áreas protegidas tiene 294 hectáreas, lo ampara la figura de Distrito de Conservación de Suelos y es el humedal Kirpas – Pinilla La Cuerera.

La anterior información se basa en los datos del Runap y en el documento ‛Los humedales de Villavicencio’, elaborado en el 2014 por Juliana Lázaro y Maira Moya, estudiantes de la Facultad de Ingeniería Ambiental de la Unimeta. En este documento se encuentra información acerca de la fauna y la flora que habitan algunos de estos humedales y de los problemas que los han venido afectando, como las basuras, la tala ilegal y la presencia de personas que van a estos lugares para consumir droga.

Nathaly Rojas, reconocida ambientalista defensora de los humedales, estos ecosistemas también afrontan problemas como la caza, las malas prácticas agrícolas y ganaderas y la falta de cultura ambiental de las personas:

“Esto es culpa de todos, porque no solamente las entidades ambientales tienen que velar y hacer educación ambiental, sino por ejemplo en los barrios también deberían existir programas de educación ambiental ligados a las juntas de acción comunal”.

Sin embargo, lo que sí les corresponde a las entidades es vigilar y hacer seguimiento al estado de los humedales. Según la Asociación de Ingenieros Ambientales del Meta,” a las autoridades les falta estrategia para la conservación y preservación del medio ambiente. De nada sirve celebrar el día del humedal, si no se tienen acciones”.

Es por ejemplo el humedal de La Madrid, ubicado en este proyecto de vivienda de la Comuna Ocho. Éste aunque no está en el registro de áreas protegidas, tiene las características ambientales, ecológicas e hídricas de los humedales. Ese problema es la expansión de proyectos de construcción a las áreas más frágiles, es decir, la invasión de espacios vitales en la naturaleza por parte del ser humano. 

Leer más ...
Suscribirse a este canal RSS
Bookmakers bonuses with gbetting.co.uk click here