Fuera del discurso | Editorial
- Publicado en Mar 22, 2026
- Sección Columnistas
La lista es extensa. En cada campaña a la presidencia, el Meta ha sido protagonista en discursos encendidos, en plazas llenas y en recorridos que terminan en fotografías cuidadosamente publicadas. Los candidatos llegan, evocan sus supuestos vínculos con el Llano, manifiestan tener familia o propiedades en este territorio, prometen desarrollo y reivindican una identidad que, en muchos casos, solo reaparece en tiempos electorales. Después, el silencio. Cuatro años de distancia.
El Meta no puede seguir siendo la ficha que se usa para construir relatos políticos. Es, ante todo, parte de una región con una capacidad productiva innegable: despensa agrícola, potencia pecuaria y puerta estratégica al Llano. Esa realidad exige decisiones concretas, inversión sostenida y una presencia estatal que no dependa del calendario electoral.
Es curiosa la contradicción de quienes, habiendo nacido en cunas lejanas a estas tierras, se autoproclaman “hijos del Llano”, lo cierto es que ser hijo implica responsabilidad. Se traduce en volver, en responder, en dar la cara cuando las regiones enfrentan dificultades estructurales.
Lea: Los extremos | Editorial
Recordar a quiénes prometieron, quiénes cumplieron y quiénes desaparecieron después de las elecciones. Porque esa memoria ciudadana es la mejor aliada a la hora de votar bien.
El reciente sinsabor dejado por el actual gobierno en relación con la vía al Llano es una muestra clara de esta desconexión. El corredor Bogotá – Villavicencio es la arteria que conecta oportunidades, que sostiene el comercio, que define el ritmo del desarrollo regional. Por algo la Veeduría vial del Meta continúa y continúa haciendo llamados de atención y hasta de socorro.
Cabe resaltar que el problema no es únicamente de este gobierno, está marcado en la historia. visitas fugaces, discursos en plazas centrales, recorridos mediáticos y, luego, el olvido. Esta lógica debe romperse. El Meta no puede seguir siendo escenario; debe ser protagonista. No puede seguir esperando; debe exigir.
Reconocer al Meta por su capacidad implica cambiar la narrativa y, sobre todo, las prioridades. Significa entender que su fortaleza agrícola y pecuaria no es solo un dato, es una ventaja estratégica para el país. Significa invertir en infraestructura, garantizar vías en buen estado, fortalecer el acceso a mercados y apoyar a quienes, día a día, sostienen la producción.
El Meta no necesita más hijos simbólicos. Necesita líderes comprometidos, presentes y responsables. Necesita menos discursos y más resultados. Necesita dejar de ser un territorio clave de campaña para convertirse en una región que se construye todos los días.
En PERIÓDICO DEL META estamos comprometidos en generar un periodismo de calidad, ajustado a principios de honestidad, transparencia e independencia editorial, los cuales son acogidos por los periodistas y colaboradores de este medio y buscan garantizar la credibilidad de los contenidos ante los distintos públicos. Así mismo, hemos establecido unos parámetros sobre los estándares éticos que buscan prevenir potenciales eventos de fraude, malas prácticas, manejos inadecuados de conflicto de interés y otras situaciones similares que comprometan la veracidad de la información.