Ningún “ojo por ojo” | Editorial
- Publicado en Ene 18, 2026
- Sección Columnistas
En redes sociales se ha vuelto tendencia desempolvar el pasado compartiendo recuerdos del 2016. Fotos y videos de esa época evocan nostalgia y buena memoria. Sin embargo, en el país parece que no solo se conmemoran archivos de hace diez años, sino también malas costumbres: viejas e innecesarias.
Uno de los temas más comentados de la semana fue la publicación del caricaturista y candidato al Senado Julio César González Quiceno, más conocido como ‘Matador’, quien a través de su cuenta en X compartió mensajes despectivos en los que se burlaba del cuerpo de la aspirante presidencial Paloma Valencia.
Los mensajes —que no vale la pena reproducir en este impreso— constituyen una clara muestra de violencia política de género, una forma de agresión que, lamentablemente, persiste con el paso de los años.
Algunos defensores del caricaturista han argumentado que la línea política de la hoy candidata presidencial también ha incurrido en señalamientos y mofas sobre el físico de figuras de la izquierda colombiana, entre ellas la vicepresidenta Francia Márquez y la senadora María José Pizarro. Pero cabe preguntarse: ¿eso justifica replicar esas conductas?, ¿debemos aplicar el “ojo por ojo”? Actuar de ese modo es terminar comportándose de la misma manera que se critica.
Lea: Así no es… | Editorial
¿Estuvo mal que seguidores del Centro Democrático y partidos afines hayan señalado el cuerpo de otras mujeres por discrepancias políticas? Por supuesto que sí. ¿Debe haber un llamado de atención frente a esas conductas? También. Pero lo fundamental es no caer en el mismo juego ni reproducir aquello que se cuestiona.
Aquí no es válido escudarse en posturas de izquierda, centro o derecha cuando el discurso se sostiene en la misma práctica: invalidar a una mujer por su apariencia física. No se puede hablar de la defensa histórica de los derechos de las mujeres si, ante la mínima oportunidad, el cuerpo de una de ellas se convierte en campo de batalla mediático.
De acuerdo con datos de la Defensoría del Pueblo, en Colombia las violencias de género constituyen una emergencia nacional: cada año se registran cerca de 1.000 mujeres asesinadas, es decir, una cada ocho horas. Este tipo de hechos, por más “cómicos” o “inofensivos” que algunos pretendan calificarlos, solo alimentan el odio y normalizan agresiones que terminan reflejándose en estas cifras. Como lo expresó la defensora del Pueblo, Iris Marín: “La burla, vacía de contenido, acude a estereotipos sobre el cuerpo de la mujer”.
No caigamos en prácticas que tanto daño le hacen al país. La violencia, en cualquiera de sus formas, no puede ser normalizada. Esto ya no es debate político: está cruzando peligrosamente la línea hacia la misoginia.
En PERIÓDICO DEL META estamos comprometidos en generar un periodismo de calidad, ajustado a principios de honestidad, transparencia e independencia editorial, los cuales son acogidos por los periodistas y colaboradores de este medio y buscan garantizar la credibilidad de los contenidos ante los distintos públicos. Así mismo, hemos establecido unos parámetros sobre los estándares éticos que buscan prevenir potenciales eventos de fraude, malas prácticas, manejos inadecuados de conflicto de interés y otras situaciones similares que comprometan la veracidad de la información.