Binomios caninos antiexplosivos, entre la vida y la muerte

El apoyo de los perros en el Ejército son fundamentales.

Los binomios caninos antiexplosivos, están compuestos por un soldado profesional y un perro, que desde sus primeros años de vida lo entrenan para detectar artefactos explosivos improvisados.

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El Ejército, en el Guaviare, cuenta 20 equipos de binomio canino, estos a su vez integran los Equipos de Explosivos y Demolición (EXDE), con el propósito de neutralizar cargas explosivas como minas antipersona, que ponen en peligro la vida e integridad de la tropa y de la población civil, pues este tipo de artefactos explosivos son ubicados por lo general cerca a zonas de alto tránsito, como escuelas, riveras de ríos y cultivos ilícitos.

El éxito operacional de esta capacidad militar, no solo se debe a un arduo trabajo de entrenamiento, o la experiencia obtenida en la primera línea de combate, sino también a la conexión entre el binomio canino, para complementarse y trabajar en sincronía.

El entrenamiento con el soldado es clave para estos animales.

Cada entrenamiento, significa poner en riesgo la vida, pero es necesario realizarlo para entrenar de manera adecuada a los soldados de cuatro patas e incentivar en ellos la curiosidad y la búsqueda de artefactos explosivos. El guía canino, tiene un trabajo exigente y una condición imprescindible: nervios de acero, ya que es un ejercicio que requiere alta concentración y compromete vidas humanas.

Desde sus inicios como capacidad militar, se han obtenido innumerables casos de éxito, sin embargo, en el cumplimiento del deber también estos binomios han resultado afectados con heridas de consideración, la mutilación de sus extremidades o la muerte.

Según informó la Brigada de Selva N.°22 del Ejército, hasta la fecha se  ha logrado el hallazgo y destrucción controlada de 570 kilogramos de explosivos de fabricación casera y 121 minas antipersona, las cuales han sido instaladas por parte de grupos armados organizados residuales como la Estructura Primera, que delinquen en municipios como Miraflores, Calamar y en la misma capital, San José del Guaviare.