Calamidad por lluvias en el Meta

Salvaguardar la infraestructura vial y proteger los cultivos, hacen parte de las prioridades que tiene el Gobierno Departamental en la actual temporada de lluvias.

Aunque el número de municipios afectados por la temporada de lluvias disminuyó frente al mismo periodo del año anterior, la Unidad Departamental de Gestión del Riesgo mantiene las alertas en los 29 municipios con el fin de evitar afectaciones.

La ola invernal que afronta el departamento, y que se extenderá hasta mediados de junio, según el Ideam, ha afectado más fuertemente a cinco de los 29 municipios del Meta, especialmente en la zona sur del departamento, donde se registran graves afectaciones por desbordamientos de ríos e inundaciones.

Reynaldo Romero Silva, coordinador de la Unidad de Gestión de Riesgo del Meta, informó a Periódico del Meta que los municipios de El Castillo, Granada, Lejanías, Guamal y Cumaral, ya declararon la calamidad pública y en las siguientes semanas se espera que Villavicencio, que presenta 37 puntos con afectaciones graves se sume a la lista. Junto a estos,  los municipios de Cubarral, El Dorado, Acacías, El Calvario, San Juanito y Restrepo, que también reportan afectaciones debido a la temporada invernal, harían lo mismo.

Romero Silva agregó  que, aunque el número de municipios afectados por la temporada de lluvias en el Meta disminuyó frente al mismo periodo del año anterior, donde solo ocho  de los 29 municipios del departamento decretaronla calamidad pública, por ahora es complicado saber cuántos recursos se necesitan para atender esta nueva emergencia invernal que afronta el departamento, porque los municipios no han entregado  el censo de damnificados y de los daños ocasionados para determinar las ayudas que se van a entregar.

“En el momento no sabemos a cuánto asciende el plan de acción para cada municipio, de lo único que tenemos conocimiento es que en Cumaral vale cerca de 300 millones de pesos, consistente en horas máquina sobre el río Guacavía, obras que   permitirán recuperar el acueducto afectado. En la medida que tengamos recopilada toda la información sabremos a cuánto asciende el plan de acción que se necesita para atender esta emergencia invernal”, explicó el coordinador de la Unidad de Gestión de Riesgo del Meta.

Y recordó que el plan de acción del año anterior, que permitió atender la emergencia invernal en 22 municipios del Meta, que declararon calamidad pública al terminar el 2018,  costó 14.400 millones de pesos, de los cuales  12.000 millones de pesos se invirtieron en horas máquina, ayudas humanitarias y mallas para adecuar  gaviones en puntos neurálgicos.

Ríos crecidos

Aunque muchos de estos puntos han sido intervenidos en el último año, para Romero Silva la situación de los ríos  Ariari, Guamal, Guayuriba, Guatiquía y El Guape, es compleja, ya que a pesar de los esfuerzos que se han hecho para evitar que las aguas se desborden, las fuertes corrientes de esos afluentes siguen causando estragos en cultivos y viviendas.  

En lo que va corrido del año, según registros de la Unidad Departamental de Gestión del Riesgo, se han presentado 17 inundaciones en el Meta, siendo los más afectados Guamal y Acacías, sin embargo, estas localidades no han reportado pérdidas económicas ni de cultivos. Hasta la fecha el único municipio que ha reportado pérdidas en cultivos, es San Martín de los Llanos.

Mientras que el año anterior, de acuerdo a los registros de la misma entidad, 21 municipios reportaron afectaciones por inundaciones e incendios forestales en 14.000 hectáreas de selva virgen y cultivos agrícolas.

En Villavicencio, según cifras de la Oficina de Gestión del Riesgo del municipio, se han presentado afectaciones en 27 hectáreas.

Riesgos naturales por el invierno

En esta temporada de lluvias son varios los riesgos naturales que se pueden presentar en el Piedemonte Llanero, donde se han podido identificar algunos fenómenos como remoción en masa, inundaciones por caudales, deslizamiento y avenidas torrenciales.

Estas situaciones son difíciles de predecir y de afrontar debido al escaso control que se puede tener sobre ellas, aún en condiciones de alto desarrollo tecnológico para estudiarlos o predecirlos. Estos son algunos de los riesgos naturales que se pueden llegar a presentar:

• Crecientes súbitas: es uno de los fenómenos naturales de mayor ocurrencia, teniendo en cuenta las condiciones climáticas, los procesos geomorfológicos y las características del sistema fluvial, caracterizada por el encañonamiento de los ríos en su recorrido a través del sistema montañoso y posteriormente, por la amplitud de los cauces a la salida de la vertiente (piedemonte) en donde son depositados gran parte de los sedimentos.

• Remoción en masa: desplazamiento de grandes volúmenes de material superficial ladera abajo por acción directa de la fuerza de la gravedad, hasta volver a encontrar un nuevo punto de reposo. El causante es el agua que penetra en el terreno por lluvias fuertes, modificándolo y provocando el deslizamiento.

• Avenidas torrenciales: son movimientos en masa que se desplazan generalmente por los cauces de las quebradas, llegando a transportar volúmenes importantes de sedimentos y escombros, con velocidades peligrosas para los habitantes e infraestructura ubicadas en las zonas de acumulación, de cuencas de montaña.

En el Meta no hay estudios detallados sobre avenidas torrenciales, sin embargo los antecedentes indican que se pueden presentar por las condiciones topográficas que son susceptibles a este tipo de movimiento en masa.

Para reportar cualquier novedad pueden llamar a la Cruz Roja 132, Defensa Civil 144, Bomberos 119, Estado de las Vías #767, Cormacarena 6730420, Policía Nacional 123, Policía Metropolitana de Villavicencio 3505543244 y Departamento de Policía Meta 3505543046.