‘Calibradores APP’ desaparecerán de las calles de Villavicencio

Los calibradores ven que el aplicativo no ofrecerá peligro para la supervivencia de su oficio.

Por Yéssica Salgado

En la capital del Meta se ha triplicado el número de ‘calibradores’ que de manera informal se rebuscan un ingreso, midiendo el tiempo de las rutas de buses. Un trabajo que ahora será obsoleto.

El desorden del servicio público de transporte en Villavicencio ha dado incluso para que un grupo de personas se haya beneficiado de ello y derive de allí su sustento. Se trata de los ‘controladores informales’, quienes realizan una tarea que hace pocos años casi nadie entendía.  Y que hace parte de la mafia que se mueve tras la guerra del centavo.

Los llamados ‘calibradores’ se sitúan en las vías más transitadas de la capital del Meta, con planilla en mano y anotan el tiempo, ruta y número de vehículo de trasporte público que circula por determinada zona de la ciudad.

El trabajo de estas personas es informar a los conductores de buses urbanos el tiempo, en minutos, que le lleva la buseta de la misma ruta u otra que va adelante de ellos y que básicamente compite por pasajeros.

Con esta información el conductor del colectivo decide si debe ir más rápido, lento o en su defecto debe pasar a su competidor, sin importar si ha recogido o no suficientes pasajeros.

Sin embargo, este trabajo pasará a la historia con la puesta en marcha del sistema automático de despacho, con el que la Secretaría de Movilidad de Villavicencio  inició el proceso de modernización del transporte colectivo de la ciudad.

Y es que, el moderno sistema permitirá controlar el cumplimiento de las rutas por parte de los vehículos y conductores, así como medir el tiempo y la cantidad de pasajeros que utilizan el servicio público colectivo en la capital del Meta.

Así las cosas, los 1.200 conductores que circulan por la ciudad no requerirán los servicios de los  ‘controladores informales’, pues la información llegará en tiempo real a la Secretaría de Movilidad, donde será  redireccionada a empresarios,  conductores y usuarios  que le podrán hacer seguimiento a través del aplicativo móvil VillaMov.

No obstante, la modernización en el servicio público colectivo de la ciudad no sólo deja en el limbo a los ‘controladores informales’  que se ubican en las calles de Villavicencio,  sino  que también a los  ‘calibradores’ formales.

Estos últimos  trabajan para empresas transportadoras de la ciudad y reciben un salario, su trabajo es llenar la planilla de la empresa  con el tiempo que lleva cada vehículo, haciendo ruta, al igual que colocar un sello, para tener constancia de que el conductor está cumpliendo la ruta.

La  información registrada por los ‘calibradores’,  es entregada de forma diaria a la empresa, por los  conductores al término de su jornada laboral. En la ciudad hay varios puntos donde se registra esta información, entre estos: El barrio Chapinerito Alto, La Central de Abastos de Villavicencio, Porfía, La Esperanza, entre otras.

Sin embargo, el trabajo  que realizan estas personas tampoco será necesario en los próximos meses, pues la información que se registraba en papel  y en fotocopias ( del rodamiento de cada bus que es despachado en la ciudad),  se subirá al sistema de despacho automático que despacharán los servidores de la Secretaría de Movilidad.

Sobre esta situación, el secretario de Movilidad de Villavicencio, Iván Humberto Baquero, señaló que los controladores informales irán siendo retirado sde manera paulatina.

“Ellos mismos se irán dando cuenta que por la labor que realizaban anteriormente ya no se les podrá pagar, pues con el sistema automático de despacho los conductores y las empresas tendrán la información a la mano”, indicó el funcionario.

Dijo además que estas personas se podrán ubicar en otros puestos laborales, pues los vehículos necesitan ser “cuidados, lavados y reparados”.

“No podemos detener la modernización del transporte colectivo de la ciudad, por situaciones alternas como la que se presenta con estas personas”. Concluyó el secretario de Movilidad de Villavicencio.