Cuide el consumo de dulces de los niños durante el Halloween

Ingerir de manera excesiva dulces puede causar hiperactividad y desordenes de sueño en los pequeños. Estas recomendaciones le permitirán a sus hijos consumir caramelos de forma adecuada.

Con la llegada de Halloween muchos niños saldrán a las calles del país a pedir dulces, una tradición que se ha mantenido por años, sin embargo, actualmente los padres deben ser conscientes de los cuidados a la hora de permitir el consumo de golosinas. El doctor Andrés Rojas, subdirector médico de Emermédica, brinda algunos consejos al respecto.

El alto consumo de dulces puede afectar la salud de los niños, por eso se recomienda permitir a su hijo tomar pequeñas raciones, es decir, de una a dos porciones diarias. “Se debe ser riguroso en el control al momento de ingerir dulces, sin exceder las porciones recomendadas ya que puede afectar la salud, llevándolos a problemas relacionados con obesidad infantil o complicaciones con el azúcar como la diabetes; por ello es imperativo controlar y educar sobre este tema”, aseguró el doctor Rojas.

Otro de los problemas más comunes que se desprende del mal manejo de estos alimentos en sus hijos, es que producen estados de agitación psicomotora que dan como resultado desordenes de sueño, ya que el azúcar aumenta la glucosa que se traduce en hiperreactividad.

“En cuanto a la parte digestiva, se pueden presentar contratiempos relacionados con el aumento de cólicos y dolor abdominal, igualmente síntomas como diarrea y vómito”, aseveró el coordinador médico de Emermédica, quien además agregó: “También podemos relacionar alergias, cuando se ingieren caramelos que presentan fechas de caducidad. Hay que estar atentos a la información de los empaques y de las fechas de vencimiento”.

En general la ingesta de dulces debe ser restringida a una baja proporción diaria. Están contraindicados de manera absoluta en menores de 6 meses (menores lactantes); debe limitarse su uso en menores de dos años, y se debe prestar atención en hijos de pacientes diabéticos por la predisposición genética al desarrollo de esta enfermedad. Se pueden dar con tranquilidad -pero de manera responsable- en mayores de 2 años.

El doctor Rojas, advierte que los padres deben estar atentos a todos los dulces que reciben los niños, especialmente durante este mes, además deben administrarlos de manera responsable: “Es ideal dar una golosina tras cada comida y no antes de ellas, ya que pueden disminuir el apetito por sensación de satisfacción gástrica, tampoco es aconsejable al finalizar la cena porque puede interrumpir el sueño”.