El Delirio, territorio para la reintegración de excombatientes

Cortesía: Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN)

El Modelo de Reintegración Comunitaria (MRC), el cual articula instituciones nacionales e internacionales como: la Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN), la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), implementará estrategias transformadoras y constructoras de relaciones de convivencia entre habitantes y excombatientes en el barrio El Delirio en la ciudad de Villavicencio.

Este modelo ha sido implementado en 26 departamentos, donde han sido beneficiadas 25 mil personas. Es la cuarta vez que se desarrollara en la ciudad de Villavicencio, pues ya se implementó en barrios como Las Delicias, Porfía y La Madrid.

“Esta iniciativa busca llegar a estas comunidades vulnerables, porque cuando personas se desmovilizan llegan a estos y se ubican allí, entonces pueden ser fácilmente revictimizados y nuevamente utilizados por los nuevos grupos armados ilegales, por ello desde el 2007 diseñamos un modelo con el objetivo de favorecer estas comunidades, capacitándolos y formándolos como ciudadanos, fortaleciendo sus derechos y sus deberes, con los desmovilizados y ahí participa toda la comunidad” explicó Juan Carlos Silva Hernández, Coordinador regional de la Agencia Nacional de Reintegración y Normalización en la Orinoquia.

Actualmente en El Delirio se adelantan actividades de diagnóstico con el propósito de identificar las estrategias a ejecutar en este sector, el cual presenta 17 personas en proceso de reintegración quienes vienen adelantado actividades los domingos con la comunidad en la recuperación de áreas comunes como: parques, caños, rondas de ríos, siembra de árboles y educación puerta a puerta, enfocados en recuperar entornos comunes antes utilizados para el consumo de sustancias ilegales.

“La junta de acción comunal junto con los cuadrantes de policía el año pasado y comienzos de este año habían emprendido algunas acciones para mitigar el consumo de drogas, entonces llegan las personas con proceso de reintegración y fortalecemos la recuperación de estos espacios buscando que la comunidad recupere esos espacios, para que esta se entere y sensibilice que los reintegrados están trabajando y aportando para la recuperación y mitigación de estas problemáticas en estos espacios” afirmó Jhonatan Herrera, profesional reintegrador de la Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN).

La ARN en el Meta

La ARN viene adelantado trabajos de reintegración con excombatientes de las autodefensas, las Farc, el ELN y EPL, en los departamentos de Meta, Guaviare, Guainía, Vichada y Vaupés, con procesos individuales, familiares y sociales.

“Los programas de reintegración consta de metas y distintas esferas que enfocan al individuo hacia el desarrollo de su proyecto de vida, este proceso puede durar de seis a siete años dependiendo su ruta educativa, además de contar con un profesional reintegrador quien hace el acompañamiento del reintegrado y próximos a este, como familiares, amigos y la comunidad donde resida” expuso Juan Carlos Silva Hernández, Coordinador regional de la Agencia Nacional de Reintegración y Normalización.

Actualmente en el departamento del Meta son 3.700 personas las reintegradas y 900 las que continúan en este proceso de acompañamiento, donde la comunidad de residencia se convierte en un factor determinante para la culminación de estas iniciativas ante el rechazo y discriminación que presente esta frente al reintegrado.

“Siempre hay resistencia, prejuicios y temores, porque encontramos en la comunidad personas que han sido víctimas del conflicto y no asimilan compartir con quien antes hacía daño. El proceso es empezar a trabajar con miembros de la comunidad, dialogar, socializar su historia de vida, porque muchos reintegrados ingresaron al conflicto contra su voluntad, por la falta de oportunidades, entonces esos encuentros, he ir conociendo la comunidad, ha permitido trabajar juntos como población y que las personas en procesos de reintegración sean aceptadas que es lo que busca el Modelo de Reintegración Comunitaria (MRC)” citó, Jhonatan Herrera, profesional reintegrador de la ARN.

Al trabajo de reintegración se han involucrado organizaciones no solo públicas, el sector privado se ha convertido en un importante aliado en la generación de espacios de concertación, donación de tiempo, formación a la medida, donde las empresas abren espacio a los excombatientes con el objetivo que estos desarrollen habilidades en el ámbito laboral, y su reintegración sea completa. A esta iniciativa se han unido la cadena de almacenes Éxito, Manuelita, Cotabaco, Fenalco, entre otros.

Modelo de Reintegración Comunitaria (MRC)

Este modelo involucra tres fases clasificadas en: alistamiento o actualización diagnóstico, fortalecimiento ciudadano y acciones de sostenibilidad.

Su objetivo es definir junto a la comunidad acciones prioritarias, las cuales se abordan desde un componente formativo, el cual involucra procesos educativos desde 40 horas hasta 80 horas. En esta formación se trabajan temas de: derechos humanos, convivencia ciudadana, participación ciudadana, cultura de paz y procesos de reconciliación, así como la definición de la iniciativa comunitaria, lo cual queda después de la implementación del modelo.

“Para esto se destinan parte de los recursos, no queremos un proceso formativo que agote la comunidad, por eso dejamos una iniciativa andando, que puede ser la adecuación física de un espacio público, el fortalecimiento de un proyecto productivo, o el montaje y fortalecimiento de algún programa cultural. Nosotros hacemos un énfasis en el tema del aprovechamiento del tiempo libre para prevenir a los jóvenes en el tema del conflicto y el reclutamiento en actividades ilegales” agregó Andrés Sacristán, Enlace de Coordinación de la Agencia para la Reincorporación y la Normalización Meta y Orinoquia.

A este proceso se suma la implantación de acciones de sostenibilidad, por lo que el modelo se articula con actores pertinentes como Alcaldías, Gobernaciones, entidades públicas y privadas, para que el proyecto trascienda y pueda ser administrado y usado por la comunidad intervenida.