Las fallas de un fallo

Foto: tomada de El Espectador

Por: Yéssica Salgado

La decisión de la Corte Constitucional de permitir el consumo de sustancias psicoactivas y alcohol en sitios públicos, puso contra la pared a las autoridades municipales.

La Corte Constitucional tumbó dos normas del Código de Policía (el artículo 33 y el 140) que prohibían consumir bebidas alcohólicas y sustancias psicoactivas en el espacio público y en parques, por considerar que esas normas violaban el libre desarrollo a la personalidad de manera desproporcionada.

La decisión tomada por el Alto Tribunal, abrió el debate y despertó una avalancha de reacciones en diferentes sectores, muchas de ellas en los gobiernos municipales, encargados de liderar la lucha frontal contra el microtráfico, así como en representantes de organizaciones de padres de familia y comunidad educativa, que rechazan la decisión. Durante 2018, 6.334 personas fueron multadas por consumir drogas y alcohol en espacios públicos en Villavicencio. Y en lo que va corrido del 2019 la cifra alcanzó las 2.548 personas sancionadas.

Y es que, de acuerdo con el Estudio Nacional de Consumo de sustancias Psicoactivas en Población Escolar-Colombia 2016, los menores cuyas edades están entre los 12 y los 18 años, han consumido drogas por lo menos una vez en su vida. Esa cifra representa al 15,9 % de los escolares del país entre los grados séptimo y 11 (uno de cada seis).

Los datos contenidos en este, el último informe de consumo de sustancias psicoactivas en población escolar en Colombia, también reveló que mientras el consumo de alcohol y tabaco en niños y adolescentes bajó, el de sustancias ilegales, incluidos el éxtasis y la cocaína, va en aumento sostenido.

En Villavicencio, según datos de la Secretaría de Salud del municipio, durante el año 2018 el 66% de los casos de intoxicaciones por psicoactivos reportados por las entidades de salud, se presentó en niños y jóvenes entre los 10 a 24 años y las principales sustancias ilegales usadas son la marihuana con un 46%, seguido por la cocaína con un 39%. En el 86% de los casos los jóvenes afirmaron sufrir de adicción, informó la dependencia de salud municipal.

En este contexto, no es sorpresa que la incertidumbre reine en el campo educativo por estos días. Con la decisión de los magistrados, el terreno para los colegios parece inseguro y los docentes, padres de familia y rectores aún no saben qué camino tomar para mantener libre de drogas los entornos escolares.

José del Carmen Pérez, rector del colegio Inem de Villavicencio, institución educativa que alberga a cerca de 2.750 estudiantes, calificó la decisión de la corte como perjudicial para los entornos escolares. “El Gobierno ya había decretado una norma que permitía tener control sobre estas problemáticas, pero ahora con esta decisión ya no habrá intervención sobre esas situaciones, vamos a volver a las mismas problemáticas de consumo en cualquier espacio, entre estos los salones de clase y polideportivos”, señaló Pérez.

Destacó que gracias al decreto emitido en enero pasado por el presidente Iván Duque, que permitía incautar hasta la dosis mínima permitida, se logró minimizar el consumo de sustancias psicoactivas dentro de la institución educativa. “A la fecha no hay ningún tipo de consumo de alucinógenos al interior del colegio gracias a esas medidas”, reiteró el directivo.

La secretaría de Salud del municipio informó que en el 2018 hubo un acumulado de 249 casos de personas intoxicadas por consumo de drogas en Villavicencio, mientras que en el año 2017 durante el mismo periodo se consolidaron 198 casos, confirmándose un incremento del 25,7% en intoxicaciones por consumo de alucinógenos en la ciudad.

Las sustancias psicoactivas que más incidencia tiene en los casos de intoxicaciones en la capital del Meta son: marihuana con una tasa de adición del 40, 6 %, seguida del bazuco con 39%. Y el ‘perico’ con 2,8 %. En el caso del consumo de alcohol, la Secretaría departamental de Salud señaló que este también es un problema de salud pública.

En el departamento, se ha detectado el consumo de alcohol a los 13 años, lo que ha puesto a nivel país por encima de la media nacional, con 37.5 %. Adicional a ello, la dependencia advirtió que el 73,3 %de la población escolar del departamento manifestó que es fácil comprar alcohol.

Ángelica María Claro, directora de Incidencia de Red Papaz, dice que la medida es polémica, porque el consumo de sustancias psicoactivas es un problema de salud pública que se debe ser atendido por el Estado, no criminalizado como se ha hecho en los últimos años. “Los entornos escolares no quedarán desprotegidos ya que la Corte tumbó solo dos artículos del Código de Policía que permitían la incautación de droga y castigaban el consumo de alcohol en espacios públicos, pero quedan otros como el artículo 34 del mismo Código que hablan de entornos escolares seguros”, dice la activista.

Para hacerle frente a esta situación, la administración municipal a través de las Secretarías de Salud, educación y de gobierno, adelanta campañas de sensibilización sobre prevención del consumo en colegios y universidades mediante la comunicación entre pares, donde jóvenes de los mismos colegios son preparados para que detecten y hablen con sus compañeros sobre lo malo de consumir drogas. “Los jóvenes a los adultos no nos hacen caso, pero cuando es alguien de su misma edad les prestan más cuidado”, indicó Jorge Hernán Mojica Molinares, secretario de Salud de Villavicencio.

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