Más de 1.200 familias están ‘bajo el agua’ en la región del Ariari

Bajo el agua permanecen las fincas

Campesinos del municipio de Fuentedeoro en el Meta, son los más afectados por la ola invernal que azota al departamento. Ya son más de 350 familias damnificadas por el desbordamiento del río Ariari, desde el sector conocido como Puerto Aljure, hasta Puerto Limón.

Alcira Sánchez, campesina de la zona, relató cómo vivió junto a sus cuatro hijos y dos mascotas, la creciente de uno de los ríos más caudalosos del Meta, mientras aguardaban por ser rescatados por los organismos de socorro.

“Nos tocó subirnos encima de la casa, estábamos asustados porque el chorro de agua bajaba con fuerza y las columnas estaban cediendo. Se nos llevó como 50 gallinas y algunas cositas que no pudimos salvar”, comentó, mientras amarraba en la carretera, dos cerdos que fueron rescatados en un potrillo.

La situación por el invierno es crítica en la región del Ariari. Siete municipios ya declararon la calamidad pública para atender la emergencia. Así lo expuso, Reynaldo Romero, coordinador de la Unidad Departamental de Gestión del Riesgo.

Quizás la emergencia más fuerte se vive en el centro poblado de Puerto Limón. Allí, la fuerza de las aguas ha arrasado con casi un kilómetro de la vía que comunica al Meta con del departamento de Guaviare. Arley Gonzaga, vicepresidente de la Junta de Acción Comunal de Puerto Limón, hizo un angustiante llamado.

“Yo he advertido a la gobernadora del Meta y a los diputados en su visita, que, si el río llega al bajo y se mete al cauce del caño Gordillo, desaparece por completo a las más de 300 familias que habitamos Puerto Limón. Esta es la hora, y no han hecho nada”, insistió, el líder comunal.

Por su parte, Willinton Navarro, concejal del municipio de Fuentedeoro, aseguró que los trabajos de mitigación que adelanta Invías, instalando paneles sumergidos en el lecho del río Ariari para evitar que la corriente siga socavando la carretera, no están funcionando.

“Esos paneles son perdidos, los instalaron al contrario de la corriente del río y ya las aguas pasaron por detrás de los paneles, es decir, hay una distancia de casi 30 metros, entre los paneles y el borde del río. No sirven los trabajos y lo peor es que el consorcio no escucha a las comunidades”, explicó, el concejal.

La comunidad espera una solución inmediata a la problemática, de no ser así, advierten que se tomarán el paso alterno impidiendo el tránsito de vehículos, incomunicando al departamento del Guaviare.