Menú del día: ‘Mamona gourmet’

María Camila García, una bogotana que desde los cuatro años creció en Villavicencio con los sabores de la cocina de la llanura, será la encargada de cocinar el almuerzo de Francisco, el viernes.

Hoy, 8 de septiembre ella y su grupo de cocineros llegaron casi sobre las tres de la mañana al Parque Las Malocas, el sitio donde en un lugar privado el Sumo Pontífice tiene previsto almorzar.

Pese a que el plato principal tiene previsto servirse sobre las doce del día. Desde hace dos días se montó la estructura necesaria para lo que será la más importante de sus misiones en sus carreras profesionales: cocinarle a un Papa.

“Esto es un reto muy grande para mí y no puedo llegar con algo que no vaya a gustarle al Papa, por eso hemos cuidado estos detalles”, dijo María Camila al referirse al trabajo que han venido realizando desde hace semanas con su equipo.  La reconocida chef dijo sentirse afortunada de atender a Su Santidad, pero tiene claro que, una vez se vaya, debe seguir trabajando y cuidando a los clientes que tiene.

Estar allí no será fruto de la casualidad. Para María Camila García, la chef encargada de dirigir el equipo,  es resultado de un esfuerzo que, como sus mejores platos, necesita preparación, dedicación y a veces mucho sacrificio para llegar casi a la perfección. Aunque la chef es reconocida por ser la propietaria de Bastimento, el restaurante que creó el toque gourmet en la cocina llanera, la verdad es que proviene de una familia que siempre ha tenido negocios de comida en los que aprendió a cocinar.

“Sólo una vez en la vida un chef tiene el honor de cocinarle a un personaje tan emblemático como lo es un Papa, pero después mis clientes habituales son los que seguirán siendo nuestro objetivo”, enfatizó.

Aunque tiene uno de los restaurantes por donde han pasado ministros, presidentes y ahora el Papa, dice que los asaderos son importantes porque muchos mantienen la tradición de la cocina llanera.

Al momento de presentar el menú que degustará el máximo jerarca de la Iglesia Católica cuidó muchos los detalles de cada plato: “Presenté un menú con carnes blancas y rojas adaptadas a una preparación llanera, porque no tenía idea de qué comía el Papa. Cuando llegué a reunirme con los organizadores escogieron el menú y me dieron recomendaciones muy sencillas: Nada de frutas ni verduras con semillas como tomates, pimentón y nada de ají”, reveló Camila a El Espectador.

Es por ello que optó por “una entrada que tendrá arepas de arroz rellenas de gallina ahumada y salsa de aguacate. En el plato principal, el Papa  y el resto de los presentes degustará ternera a la llanera, tungos, ñoquis de plátano salteados con jamón serrano y albahaca. El postre será más tradicional: crema de panelitas de leche con queso siete cueros”, explicó.

Los ñoquis son una preparación de origen italiano similar a la pasta el cual originalmente se hace con papa, pero que para el caso llanero serán preparados en plátano maduro.

Por su parte, el queso siete cueros es un producto especial que viene elaborado en hilos o capas que se van deshaciendo. Se consigue en fábricas o también el Siete Cueros

Los detalles de este menú están tan bien cuidados que la chef confesó que  la ternera que se va a utilizar para esta ocasión es de un criadero ubicado en el municipio de Cumaral, de raza angus, que aunque no es nacional, ha sido criada en el Llano. “Todo esto es para cuidar el sabor de la carne y de la ternera”, precisó la chef, quien además detalló que el animal se va a sacrificar con 20 días de anticipación, con el fin de madurar la carne.  

Esta especie de ‘mamona gourmet’ es uno de los platos típicos que María Camila sirve en su restaurante y por el cual adquirió fama de servir platos tradicionales de la cocina de la sabana, pero con el toque especial  de la alta cocina, loque lo puso en un nivel más elevado.

Claro que las mejores lecciones provienen de su aprendizaje en el campo: “¿Quién me enseñó? Una cocinera de una finca en Casanare, todas las personas que me enseñaron fueron empíricas porque son ellas las que guardan la esencia del sabor tradicional”, dijo la chef María Camila.

“Los asaderos hacen parte de nuestra esencia y es lo que nos representa como cocina llanera, como cultura, por eso los valoro mucho”, aseguró.

Su amor por la cocina es una combinación de las enseñanzas de su mamá y de su papá, quienes vienen de una familia de restauranteros. Su caso es de esos en que la vocación gritaba desde niña, pero ella que estudió mercadeo y publicidad no lo descubriría sino tiempo después.

Sabe que después de que el Papa salga de Villavicencio su restaurante podrá tener más fama, pero también es consciente de que solo con trabajo, dedicación, nuevas propuestas y más creatividad, podrá mantener ese buen nombre que se ha ganado por el respeto a la cocina tradicional llanera.