Otro escándalo en Cámara de Comercio: sorpresivamente renunció su presidente Ejecutivo

La tradicional reunión de fin de mes entre directivos de la Cámara de Comercio de Villavicencio, en la que habitualmente se hace un balance de resultados y gestión, terminó siendo una ‘caja de pandora’ el viernes en la tarde.

De manera sorpresiva el presidente Ejecutivo de la agremiación, Fernando Romero Herrera, presentó su carta de renuncia al cargo y seguidamente el presidente de la Junta Directiva, Harold Díaz  Güiza, hizo lo propio lo que generó de inmediato una serie de especulaciones sobre las razones por las cuales tomaron esta decisión.   

Lo cierto es que, aunque de manera oficial se informó que adujeron razones personales, ninguno de los dos pensaba tramitar su dimisión pues Díaz y Romero tenían agendas programas para la próxima semana en calidad de directivos. Es más, Romero convocó el martes de la semana que termina a una rueda de prensa en la que presentó un balance de su visita a Estados Unidos para dialogar con comerciantes de ese país y estrechar lazos comerciales.

En voz baja, mientras algunos hablan de presiones insostenibles sobre los directivos, a raíz de despido de personal que no cumplía con los requisitos técnicos para estar en la CCV; otros afirman que el ex presidente Ejecutivo había cometido una serie de errores que les costó su cabeza, pese a no precisar cuáles fueron esos “errores”.

Un hecho que pasó inadvertido pero que el viernes revivió a raíz de las renuncias, fue que hace un mes se creó el primer sindicato de trabajadores de la cámara, lo cual habría generado un malestar en todos los directivos.

Romero Herrera había asumido el cargo en febrero pasado, cuando fue elegido por la misma Junta Directiva con nueve votos a favor. En ese entonces había mencionado que no representaba ninguna figura política de la región y que trabajaría de manera independiente por los comerciantes. En declaraciones a medios de comunicación locales tras su posesión, el directivo había dicho que se daba un plazo de tres meses para cumplir con su misión de trabajar independiente de la Junta Directiva y que si no podía renunciaría “para no quemarse”.

Por ahora, al frente de la presidencia ejecutiva quedó de manera provisional Carolina Peña Castillo; entre tanto como presidente de la Junta Directiva fue nombrado Dimas Barrero Pandales y Luis Mauricio Pérez será el vicepresidente.

“Tengo que darle gracias a la Junta Directiva por el voto de confianza, no seremos ajenos a la responsabilidad. El objetivo es trabajar mancomunadamente para hacer lazos de amistad con el gobierno local y departamental; estar en temas importantes como el posconflicto en donde nosotros como CCV debemos ser protagonistas. Vendrán grandes retos y no seremos ajenos a ellos”, dijo Barrero Pandales.

Escándalos

La Cámara de Comercio de Villavicencio ha sido centro de escándalos en los últimos años: solamente en mayo pasado la Superintendencia de Industria y Comercio destituyó a Héctor López y a Cindy Julieth Beltrán como miembros de la Junta Directiva porque “compraron sociedades para lograr resultados electorales” a su favor y de esta manera ser elegidos en esa instancia del gremio.

La semana pasada, el propio Romero reveló que algunos periodistas lo extorsionaban para darles dinero y hablar bien de su gestión al frente de la entidad de comerciantes.

En enero del 2015, el Superintendente de Industria y Comercio, Pablo Felipe Robledo formuló pliego de cargos contra Carlos Alberto López, en ese entonces Presidente Ejecutivo de la Cámara y el nuevo presidente de la Junta Directiva, Dimas Barrero Pandales, Miguel Galindo, Héctor López, por la presunta violación de las normas que rigen los deberes y facultades de los directivos de los entes camerales, así como los deberes de los afiliados.

Un año antes, en enero del 2014, la elección de Carlos Alberto López como presidente Ejecutivo de la CCV también fue polémica pues se hizo durante una reunión en donde sólo se iban a realizar las entrevistas de trámite.