‘Crudo’ momento para petroleros

El transporte de elementos y productos de la industria de hidrocarburos también se ha visto afectada con el cierre de la principal vía que comunica al Meta con Bogotá.

Según el informe ‘Dimensión Energética: balance petrolero’ donde se analiza trimestralmente el desempeño del sector, la reciente crisis de movilidad en la vía al Llano, empezó a afectar a la industria.

Un informe de ‘Dimensión energética’, revista especializada en el sector de hidrocarburos, indica que el colapso de la vía al Llano ha tenido impacto negativo de gran magnitud, en especial para el sector petrolero, pues esta carretera es la principal conexión del campo con mayor producción de crudo con el país: Rubiales, en Puerto Gaitán.

Según las estimaciones de los analistas de la Cámara Colombiana de Bienes y Servicios Petroleros (Campetrol) , por causa del cierre de la vía al Llano, y al verse obligados a utilizar la vía a Sogamoso, los costos de transporte han incrementado exponencialmente. En efecto, de Bogotá a Villavicencio la distancia aumenta de 123 km a 567 km, un 361%, al dirigirse por dicha vía, lo cual genera drásticos incrementos en los tiempos y tarifas de transporte.

“Para el desplazamiento de personal e insumos, desde Campetrol calculamos un incremento de 250% en los tiempos de transporte, al pasar de cuatro a 14 horas, y de 25% en las tarifas de transporte, lo que representa un aumento de $300.000 pesos por vehículo.

En cuanto al transporte de equipo pesado, el aumento en tiempos sería de 300%, al pasar de siete a 28 horas, debido a que la velocidad promedio se ve reducida en gran proporción, frente a las tarifas, calculamos un aumento de 100% lo que representa un diferencial de siete millones de pesos por vehículo”, relata el informe de Dimensión Energética.

Ahora bien, de Bogotá al Campo Rubiales pasando por Puerto Gaitán, la distancia aumenta de 469 km a 780 km, un 66%, al dirigirse por la vía alterna. Para el desplazamiento de personal e insumos, calculamos un incremento de 67% en los tiempos de transporte, al pasar de 12 a 20 horas, y de 35% en las tarifas de transporte, lo que representa un aumento de un millón de pesos por vehículo.
“En cuanto al transporte de equipo pesado, el aumento en tiempos sería de 70%, al pasar de 23 a 39 horas, frente a las tarifas, calculamos un aumento de 120% lo que representa un diferencial de diez millones de pesos por vehículo”, afirma Campetrol.

Las cifras evidencian la importancia de esta vía también para el sector petrolero , y dado que la situación actual no podrá ser corregida en el corto plazo: “desde Campetrol hacemos un llamado a que se continúen con las medidas de atención ante la emergencia, sin embargo, resaltamos la necesidad que tiene el país por aplicar soluciones reales de largo plazo a la movilidad por este corredor vial”.

Los representantes del sector manifestaron que la industria petrolera y el segmento de bienes y servicios están en la mejor disposición para apoyar las estrategias del
Gobierno con miras a disminuir los impactos de la crisis, en especial, en las áreas de influencia del sector de hidrocarburos.

La crisis de la vía al Llano se da justo cuando se está reportando un aumento de la producción de crudo. En mayo de 2019 la producción de petróleo en Colombia fue de 894 KBOPD (miles de barriles por día), de acuerdo con el Ministerio de Minas y Energía. Este registro equivale a un aumento de 3,3% frente al mismo mes de 2018, cuando se registró una producción de 866 KBOPD.

Ahora bien, comparado con la producción en abril el aumento fue de 0,39%. Este registro es el segundo más alto en lo corrido de 2019, después de enero cuando se alcanzaron 898 KBOPD. Este hecho evidencia la tendencia al alza de la producción a lo largo del 2019, que se mantendría durante el segundo semestre, debido a dos factores, el desarrollo y optimización de cuatro campos: Quifa en Puerto Gaitán (Meta), Rex NE en Arauquita (Arauca) Yariguí en Cantagallo (Bolívar), Chichimene en Acacías, (Meta); y la iniciación de la producción de otros tres capos: Andina Norte en Tame (Arauca) Tapir en Orocué (Casanare), y Pecarí en Valle del Guamuez ( Putumayo).

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