Refinería, un año para que termine licencia ambiental

Lo que iba a ser el gran proyecto de la Refinería en el Meta quedó convertido en una gran frustración para los llaneros. Apenas el lote es testigo de lo pudo ser.

El logro más importante de Llanopetrol podría perderse en el 2019.

Hace cuatro años el presidente Juan Manuel Santos anunció en Villavicencio que la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) otorgaba la Licencia Ambiental al proyecto de la Refinería del Meta, mediante resolución No.0426 del 5 de mayo de 2014. La campaña por la presidencia estaba en su furor, como ahora, y Santos necesitaba darle ‘un regalo’ a la región como símbolo del compromiso en los siguientes cuatro años.

La noticia sorprendió a muchos críticos del proyecto, quienes no pensaban que la ANLA llegaría tan lejos como para darle vía libre, sino que además en corto tiempo, pues el documento se tramitó, revisó y aprobó en menos de seis meses.

Junto a la gestión del gobernador Alan Jara, ahora se sumaba el mismo presidente Santos, que hicieron creer que esta vez sí sería una realidad tener un macroproyecto industrial en el Meta como en otras regiones del país.

Hoy, estamos a menos de un año de que se venza la vigencia de dicha Licencia Ambiental y no se ha puesto la primera estructura y todo parece estar empantanado, y sin mucha voluntad política para sacarlo adelante, precisamente por los informes de la Contraloría General de la República que sugieren una falta de planeación en el diseño original del proyecto.

Así, lo que es el mayor logró que tiene por mostrar el proyecto de Refinería de Meta y Llanopetrol, que es la licencia ambiental, para mayo del 2019 no tendrá ninguna validez y, con un nuevo huésped en la Casa de Nariño, administrativamente las gestiones deberán comenzar desde ceros, en el remoto caso de que se quisiera revivir el proyecto.

En julio del 2016, el actual gerente de Llanopetrol, Iván Cortés, dijo que “el proyecto de la  refinería de petróleo del Meta  será ejecutado  por empresas con capacitad financiera y técnica para el montaje y puesta en marcha”.

“Se adelantan todos los procesos técnicos y financieros con el fin de cumplir las disposiciones legales como empresa Industrial y comercial del Estado”, agregó en aquella intervención ante la Asamblea del Meta.

Lo cierto es que ni como empresa ni como proyecto, la refinería parece arrancar y más bien parece que una vez se venza la licencia ambiental muchos en la región descansarán de este sueño convertido en pesadilla.