Vía al Llano aún está a medias

La veeduría de la vía al Llano y los metenses esperan que para la temporada de fin de año esté lista la vía, pues es la que más turistas mueve en el año.

Por: Yessica Salgado

Aunque el Gobierno Nacional anunció que en menos de dos meses terminaría obras prioritarias en el kilómetro 58, que permitirían la apertura sin restricciones, aún es incierto inicio de trabajos.

Aunque el Gobierno Nacional había anunciado semanas atrás la apertura sin restricciones de la vía al Llano para el mes de diciembre, esta semana Giovanny Ángulo, presidente de la veeduría de la vía al Llano, advirtió que en el kilómetro 58, punto neurálgico donde se realizan obras de estabilización, se evidenció que el avance de los trabajos es mínimo, por lo que la apertura total no se podría realizar en los tiempos establecidos por el Gobierno Nacional.

“Nosotros nos basamos sobre lo que encontramos en la realidad del terreno. Las proyecciones y lo que está establecido en el acta número tres, señalan que los pozos de abatimiento de 40 metros radiales con drenes horizontales, se deben hacer en seis meses y el tablestacado en cinco meses. Pero el Gobierno propone que en menos de dos meses se están haciendo estas obras. Sin embargo, vamos a terreno y lo que evidenciamos es que el avance de las obras no demuestra ni lo uno ni lo otro”, explicó Ángulo.

Así mismo, el presidente de la veeduría de la vía al Llano fue enfático en señalar que no se contempla que para el mes de diciembre esté terminado el tablestacado (barrera metálica de cerramiento), que tendrá una longitud aproximada de 260 metros, con 6 metros de altura, la cual estará confinada por medio de dos hileras de tubería de 8 pulgadas de diámetro, espaciados cada 80 centímetros que se complementan con un relleno de concreto.

Esta tubería a su vez estará empotrada en el terreno por medio de micropilotes de 20 centímetros de diámetro a una profundidad de mínimo 6 metros, los cuales estarán amarrados al conjunto mediante la construcción de una gran viga de concreto reforzado de 2,5 metros x 1,5 metros.

En cuanto a los pozos de abatimiento, Ángulo precisó que a la fecha  no han empezado sus obras, las cuales están dentro del acta número tres, que se creó el 15 de octubre del año en curso. Sin embargo, en este punto aclaró que, “estas obras se deben llevar al puesto de mando unificado porque hay bastantes observaciones para poder determinar esos estudios de detalle, que cumplan con las necesidades que deben cumplir los pozos de abatimiento”, explicó el  presidente de la veeduría de la vía al Llano.

“Los pozos de abatimiento permitirán recolectar no solo las aguas superficiales sino las subsuperficiales para que puedan ser canalizadas a la quebrada seca. Eso lo que va hacer es evitar que esas aguas lleguen a la corona y a la zona de estabilidad que tenemos hoy, y eso es lo que queremos hacer, pero como eso no se conoce claramente, ese pozo de abatimiento que se tiene que hacer sobre la meseta, debe cumplir con esas características”, explicó Ángulo.

Señaló que  un elemento adicional para la apertura total del kilómetro 58, es la  instalación de un sistema de mallas metálicas y ancladas en la meseta superior de Mesa Grande, con el que se busca controlar el desprendimiento de roca y minimizar el riesgo que estas caigan a la vía, el cual hasta ahora está siendo revisado por por la interventoría para conocer si cumple con las necesidades y los estudios técnicos que se necesitan.

“Si contemplamos estos  tres elementos,  que deben estar para diciembre, es muy difícil que se pueda tener una vía funcionando los siete días de la semana las 24 horas”, advirtió Ángulo.

El presidente de la veeduría de la vía al Llano también  expresó su interés por conocer el  proceso de lanzado de concreto que se está haciendo en el kilómetro 58 a  20 metros de altura,  asegurando que se necesita conocer el modelo técnico digital para  hacer las proyecciones de cómo puede caer ese material y si verdaderamente el muro que se construye,  va a evitar que no caiga material sobre la vía.

Distinto nombre, mismo dueño

Tras un aparatoso cierre operacional en el que quedó debiendo muchas explicaciones sobre los diseños y estructuras de la construcción del megaproyecto de doble calzada, en especial después del accidente en la construcción del puente de Chirajara, el pasado primero de noviembre terminó el periodo de Coviandes, como concesionaria de la vía al Llano.

Desde que el nuevo puente de Chirajara se derrumbó, el 15 de enero del 2018, revivieron  las críticas al contrato 444 de 1994 que para muchos fue desventajoso entre para la Nación, en beneficio de Coviandes. Además, cuando se hicieron reiterados los derrumbes sobre la carretera, la concesionaria volvió a quedar en el ojo del huracán cuando el país recapituló un viejo debate que ya había sido cuestionado en la región, ya que la empresa se zafaba de varias obligaciones como el mantenimiento de los taludes.

No obstante la falta de explicaciones contundentes y que ya terminó su administración sobre la vía, aún tiene obras pendientes por entregar: la primera es justamente la terminación del nuevo viaducto de Chirajara, cuya construcción está a cargo ahora de la firma francesa Consorcio Eiffage, con más de 170 años de experiencia.

La concesionaria debe entregar también el tablestacado para permitir el paso en el kilómetro 58 en caso de nuevos derrumbes. Se trata de una barrera de protección con tubos de acero, que garantizaría el flujo las 24 horas del día. Las condiciones actuales solo permiten 10 horas diarios de tránsito.

También está pendiente de definir una demanda en contra de Coviandes, por los perjuicios que le causó a la Nación la caída del puente de Chirajara y que podría estar a fallar.

Así las cosas, la Concesionaria Vial Andina (Coviandina S.A.S.) empresa filial de Corficolombiana, del grupo Luis Carlos Sarmiento Angulo, es la encargada de la ejecución del contrato de concesión 005 del 9 de junio de 2015 correspondiente al proyecto de Asociación Público Privada de iniciativa privada sin recursos públicos denominado “Construcción de una nueva calzada en el sector Chirajara – Fundadores y la administración operación y mantenimiento de la carretera Bogotá – Villavicencio” firmado con la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), la cual dio inicio a la segunda fase del contrato a partir del pasado 2 de noviembre de 2019.

Una vez la ANI culmine el proceso de reversión del Contrato de Concesión 444-94 ejecutado durante 25 años por Coviandes, hará entrega oficial del corredor vial desde el K0+000 (Bogotá) hasta el K85+600 (Villavicencio) a la nueva Concesión para su operación y mantenimiento.

El comunicado oficial de Coviandina afirma que «trabaja para ofrecerle una mejor vía al Llano, no sólo con la construcción de las obras de la nueva calzada entre Chirajara y Fundadores, que llevan un avance total del 63% y un 13% frente al cronograma definido, sino también un completo plan de trabajo para la continuidad en los trabajos de mantenimiento del corredor vial, un Plan Social Contractual para consolidar los lazos con las autoridades locales y en especial con las comunidades aledañas, un Plan de Manejo Ambiental para la protección y cuidado del planeta, además de programas
y proyectos para fortalecer la seguridad vial y propender por la disminución en los índices de accidentalidad».