Alerta por plomo en Villavicencio

Estudio de la Universidad de los Llanos reveló presencia de concentraciones de plomo y otros metales pesados en diferentes sectores de la ciudad.

Una alerta temprana genera el estudio realizado por el Grupo de Investigación en Gestión Ambiental Sostenible, Instituto de Ciencias Ambientales de la Orinoquia Colombiana –ICAOC-, que revela que en sectores comerciales de Villavicencio, los niveles de contaminación por plomo están cerca al límite de afectar la salud de las personas, encontrando concentraciones de (430 partes por millón –PPM-) de este metal.

La investigación realizada en 27 puntos de la ciudad, a través de las muestras de polvo de las vías principales, les permitió determinar que los puntos críticos de contaminación con plomo y otros metales pesados, están ubicados en San Benito, Porvenir, la olla del ‘Cero Uno’ y parte de Los Maracos.

Juan Manuel Trujillo González, investigador del proyecto, explicó que la toma de muestras se distribuyó en zonas residenciales, comerciales, vías principales como el Anillo Vial, la Avenida 40 (desde Villacentro hasta Unicentro), la vía Puerto López (desde Unicentro hasta la Séptima Brigada), y las vías cercanas a Gobernación y Alcaldía.

“El sector más crítico, que son aquellos con predominancia comercial de servicios de mecánica automotriz, encontramos altos niveles de plomo, cobre, zinc (263 PPM) y manganeso; metales que son relacionados al desgaste de los frenos y llantas de los vehículos, así como el deterioro del asfalto”, dijo.

Igualmente, indicó que algunas de las actividades que son críticas para que se generen altas concentraciones de estos elementos son aquellas de mecánica automotriz, especialmente en las que no hay protocolos para la gestión de los residuos que se generan.
A través de una encuesta que realizó el grupo de investigación, encontró que esto sitios no cuentan con dichos protocolos para el manejo de estos residuos, ni con sitios adecuados para su almacenamiento por lo que en muchas ocasiones terminan en la calle y finalmente con las lluvias, llegan hasta los caños y ríos, afectando además la dinámica ecológica en estos cuerpos de agua.

Como parte de la investigación, realizaron un análisis sobre el riesgo a la salud por las concentraciones de estos metales, en los que encontramos que pese a que no se alcanza el umbral de riesgo, en las zonas comerciales se están acercando a este, haciendo necesario la implementación de estrategias que lo minimicen y no se ponga en peligro la salud de los ciudadanos.

“Estamos generando una alerta temprana y buscar qué acciones hacer para evitar los riesgos. El estudio ya fue entregado a las autoridades ambientales y de salud correspondientes para tomar las acciones requeridas”, manifestó Trujillo González.
Para garantizar la efectividad de los resultados de las muestras obtenidas en las vías de Villavicencio, los investigadores, realizaron otro estudio de la presencia de los metales pesados en el musgo de los árboles de la zona, debido a que el viento levanta el polvo y este se aloja en plantas, hallando los mismos resultados de la primera investigación.

Por último, el investigador resaltó que “el riesgo de presencia de estos metales se puede dar, para los seres humanos, por la turbulencia producida por el paso de los carros o el viento la cual genera que el polvo se levante y las personas lo inhalen; la segunda es que por la correntía de la lluvia este polvo llegue a los ríos contaminando los peces que serán consumidos”, puntualizó.