Alimentar a los monos tiene consecuencias

En Villavicencio hay una problemática que afecta gravemente la salud de los primates que frecuentemente transitan por los corredores o zonas ecológicas de la ciudad.

Así como hace dos años se desató un virus en todo el mundo porque, al parecer alguien tuvo un contacto estrecho con un murciélago en algún lugar de China, una práctica que parece normal, puede tener consecuencias impredecibles.

Villavicencio cuenta con diferentes sitios boscosos que ofrecen la posibilidad de ver variedad de especies silvestres como aves, mamíferos y especialmente monos. Lamentablemente, pese a las campañas, algunos habitantes o turistas, en su intento por acercarse a ellos, terminan haciendo prácticas que afectan a los animales.

El mono zocai y el mono nocturno llanero, son especies endémicas que se encuentran en peligro, así también se encuentra el mono aullador rojo; el mono maicero y el mono fraile o más conocido como tití.

Este último es con el que más se ha presentado el fenómeno de alimentación asistida por parte de vecinos cercanos a sectores como: Amarillo, El Buque, Las Américas y Salitre, entre otros

Los primates tienen sus propios mecanismos para conseguir el alimento que les brinda su hábitat natural y si las personas optan por alimentarlos con productos que no crecen dónde se desarrolla, cambian considerablemente sus hábitos alimenticios.

«Mucha de la comida que les ofrecen a los primates no hacen parte de su dieta natural, entre ellos, procesados en paquetes, gaseosas e incluso bebidas alcohólicas que terminan enfermándolos. También, el exceso de banano genera aumento de potasio y desencadena problemas a nivel renal», explica Sebastián Bohórquez, veterinario de Cormacarena.

Por otro lado, sus conductas cambian, pues estos animales viven en constante desplazamiento por buscar alimento; al tener un solo punto donde se les proporcione su actividad física baja notoriamente afectando su salud.

Estos animales pueden sufrir serias alteraciones en sus conductas ecológicas ya que son diseminadores de semillas, controlan insectos y polinizan, al estar llenos no cumplen ninguna de estas funciones.

Los primates también pueden transmitir enfermedades como el virus de la rabia, a veces atacados por los monos que muerden a quienes se acercan. Por otro lado, sus uñas están llenas de bacterias y parásitos que transmiten otros virus, al igual sus heces y orines.

«No solamente los monos pueden transmitir enfermedades, también nosotros se las transmitimos a ellos por medio de antropozoonosis», agregó el funcionario.

En ese sentido, los animales sufren atropellamientos por vehículos o motos, ya que como ven a personas con alimento, al pasar carreteras sufren accidentes en los que pierden la vida o pierden parte de sus miembros.

Los monos son animales que pueden ser manipulables, se posan sobre las personas y por consiguiente, son propensos a ser atrapados por personas inescrupulosas que pretenden domesticarlos o venderlos.

Cabe recalcar que alimentar animales de fauna silvestre es un delito tipificado en el código de normatividad ambiental y en el Código de Policía, ya que se pueden generan focos de insalubridad.

Por último, Sebastián Bohórquez hizo un llamado a la comunidad para evitar con estas prácticas: «es importante que denuncien a las personas que hacen estas actividades y de esta manera contribuimos a su conservación».

En caso de querer denuncia o entregar voluntariamente alguna especie pueden comunicarse al 3214820327 o por medio de las redes sociales de Cormacarena.