Amenaza por agua contaminada en Villavicencio

Por: Yessica Salgado

Un estudio que se hizo en una maestría de geología de la Universidad Nacional, determinó el riesgo que hay de contaminación de aguas subterráneas en Villavicencio.

Un detallado estudio adelantado por un estudiante de la Maestría en Ciencias- Geología de la Universidad Nacional, en Villavicencio, determinó que las aguas subterráneas en esta ciudad están contaminadas con la bacteria E. Coli conocida científicamente como Escheria Coli y la cual se encuentra en las heces fecales de humanos y animales.

“Encontramos contaminación por heces fecales y por nitrógeno, lo cual implica que consumir estas aguas representa un riesgo para la salud de las personas”, señala el investigador Óscar Orlando Briceño, quien además halló concentraciones de coliformes (especies de bacterias).

Según los resultados del estudio, que fue publicado el pasado 20 de noviembre en la Agencia de Noticias de la Universidad Nacional, esta contaminación se da por las fugas en el sistema de alcantarillado, para el caso de la zona urbana de la ciudad, y por la actividad pecuaria en la zona rural (potreros).

El informe señala además, que en la mayor parte del área metropolitana de Villavicencio el riesgo es moderado y llega a ser alto en aquellas zonas donde el agua es muy vulnerable, es decir, en los límites del área urbanizada.

El estudio también concluye que en los humedales de Aguas Claras y La Cuerera, el riesgo de contaminación es moderado pero en algunos puntos llega a ser alto. En las zonas de potreros el riesgo es bajo porque, según el estudio, aún no hay sistema de alcantarillado, mientras que en la zona urbanizada, al oriente y sur de la ciudad, el riesgo es alto en la parte distal de los abanicos de los caños Gramalote, Maizaro, Buque y Amoladero.

Frente a este estudio un geólogo experto en aguas subterráneas de Cormacarena, señaló que a pesar de los resultados, a través del monitoreo que realiza la corporación ambiental al recurso hídrico subterráneo, se evidenció que tal contaminación con E. Coli no se está presentando sobre los acuíferos del municipio.

“Esta es una apreciación de un estudio que nos sabemos bajo qué condiciones se realizó, qué tipo de control de calidad tuvo y si ya fue revisado efectivamente por la Universidad Nacional”, manifestó el experto.

No obstante, el geólogo advirtió que en Villavicencio sí se presenta algún tipo de contaminación local asociada generalmente a captaciones subterráneas de poca profundidad, es decir, aljibes que son menores a los ocho metros, que no tienen una adecuada protección sanitaria del pozo y que además no presentan condiciones de seguridad, por lo que son fácilmente contaminados por las mismas heces fecales humanas o por animales.

Por su parte Jaime Jiménez Garavito, gerente de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Villavicencio (EAAV), señaló que aunque los resultados de este estudio indican que hay una posible contaminación en los acuíferos del municipio por fugas en el sistema de alcantarillado, el agua que se consume en la ciudad es totalmente potable.

“Nuestro sistema de alcantarillado vive permanentemente en mantenimiento. Se rompen tuberías, claro, pero tubo que se rompe, tubo que se arregla. La contaminación posiblemente ocurre en los sitios donde tienen pozos sépticos y aljibes, donde nosotros no tenemos cobertura. Esto ocurre específicamente sobre rondas de río e invasiones, donde la ley también nos impide llegar”, explicó el gerente de la EAAV.

Aunque sí hay contaminación en algunos acuíferos, ubicados en barrios subnormales de Villavicencio, el gerente de la EAAV dijo que como entidad no se puede hacer control y purificación de los jagüey y pozos sépticos que hay en estas zonas de la ciudad, porque la entidad no presta sus servicios en barrios que aún no han sido legalizados.

Sin embargo, el funcionario dio una solución parcial para quienes enfrenten problemas de contaminación en pozos o aljibes: “nosotros contamos con el mejor laboratorio de aguas de la Orinoquia. Si los presidentes de Juntas de Acción Comunal, que utilizan estos sistemas de abastecimiento, piden analizar el agua de esos pozos, la EAAV está en condiciones de prestarles el servicio”, indicó Jiménez Garavito.

En el caso de las filtraciones a las que hace referencia el estudio, en zonas rurales, Jiménez Garavito indicó que para evitarlas, se tendrían que construir redes de alcantarillado, “pero en asentamientos ilegales es imposible, porque nosotros somos una empresa del Estado, entonces no podemos llegar tan fácilmente a esos sitios”, reiteró el gerente de la EAAV.

No obstante, el investigador sostiene que sí es una advertencia sobre las consecuencias que puede tener para la salud este tipo de aguas contaminadas encontradas en las inspecciones que realizó.

“Lo que se esperaría con los resultados es que sirvan de herramienta para el ordenamiento del acuífero de Villavicencio. Este ordenamiento es una obligación de las autoridades ambientales según una legislación reciente que obliga a hacer planes de ordenamiento y de manejo de los acuíferos”, concluyó el investigador.

Para Julio Roberto Camargo, ingeniero hidráulico y director de la corporación Bioinvestiga, si los resultados del estudio son verídicos, Villavicencio tendría que aplicar un plan maestro de alcantarillado que obligue a los asentamientos subnormales a utilizar pozos sépticos y aljibes, que estén sometidos a esa contaminación, a tratamiento básico, como el que se realiza en las plantas de agua de la ciudad.

“La implementación de plantas de tratamiento es la mejor forma para evitar ese tipo de contaminación en la ciudad”, señaló.