Animales del Meta, en la mira de extinguirse

La resolución 1912 de septiembre 15 de 2017, del Ministerio de Ambiente determinó los Libros Rojos para Colombia y el Meta en materia de animales en peligro.

Para el experto en vida silvestre, Carlos Parra, no es importante saber que los animales se están extinguiendo, si no conocer la causa que está provocando la extinción.

Con un total de 540 especies en peligro, Colombia es superado solo por México, Indonesia, Madagascar e India, de acuerdo con el más reciente estudio estadístico de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

El oso perezoso, la guacamaya, el oso de anteojos y otros animales hacen parte de las 540 especies que están en peligro de extinción en el país, de acuerdo con información de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), que muestra a México como líder de este ranking.

Según Carlos Parra, médico veterinario de Cormacarena, para hablar de especies amenazadas hay que entender primero el concepto y qué entendemos por extinción: “hablamos del departamento del Meta, pero contextualizarlo es un riesgo grande, hablamos de extinción en términos de biología y ecología cuando hay una desaparición total de los miembros de una especie o un taxón, es decir el grupo de animales que tienen unas características que los hacen ser similares y que filogenéticamente se clasifica como tal, de ahí nace el concepto de aves, mamíferos, reptiles, y anfibios”.

En nuestro departamento, mamíferos, aves e incluso anfibios, hacen parte de las especies que se ubican en alguna de las categorías de amenaza, y factores como la deforestación y la falta de políticas tendientes a lograr mayores niveles de conservación y preservación, han llevado a que el número de animales que están en peligro vaya en aumento.

Según el listado para el Meta, de la resolución 1912 de septiembre 15 de 2017, del Ministerio de Ambiente y Desarrollo sostenible y Serie de Libros Rojos para Colombia, la danta, el venado sabanero, la rana saltona de Villavicencio, la tortuga charapa y el caimán llanero están en peligro crítico. Por otra parte, el ocarro, el perro de agua o nutria gigante, la danta de montaña, la comadreja, el manatí amazónico, la coral de Villavicencio y la tortuga terecay, son especies que se encuentran en peligro, mientras que, el osos hormiguero, la oncilla, el jaguar, la nutria neotropical, la tonina, el mico de noche llanero, la marimonda amazónica, el mono lanudo, el chichico diablo, el mico tocón, el osos andino, el puerco espín pardo y la guagua loba se encuentran en un estado vulnerable.

¿Cuándo es extinta?

¿Una especie está extinta cuando ya no se encuentra sobre la faz de la tierra, sin embargo, antes de llegar a ese criterio se habla de los riesgos de amenaza, la cual es otra forma de abordar y entender la problemática, ya que cuando se habla de riesgos de amenaza se tiene la posibilidad, la oportunidad de actuar, hacer planes de manejo y conservación de uso.

“Debido a la amplia distribución de algunas especies, a veces el criterio de extinto es difícil de aplicar, porque cuando se piensa que “x” animal está extinto, resulta desprevenidamente un individuo; entonces el criterio de una vez se va al piso, un ejemplo; en el departamento del Meta durante más de diez años no se veía el perro ganadero y hace dos años apareció un individuo en una foto, entonces lo que considerábamos extinto ya no lo es, está amenazado”, dijo Carlos Parra.

Las 4 razones que amenazan

De acuerdo a información entregada por Cormacarena, entre las principales causas que permiten explicar la disminución y la extinción prematura de la vida salvaje se encuentran cuatro principales, las cuales dan origen a otras causas que son directa influencia en los desequilibrios ecológicos y en la desaparición de la flora y la fauna.

1. Crecimiento de la población humana: la población humana tiene un crecimiento en progresión geométrica, lo que imprime necesidades crecientes de producción de alimento, demanda de superficie de cultivo y crianza además de recurso para construcción vestuarios y tecnología.

2. Irresponsabilidad medio ambiental: los sistemas económicos y políticas ambientales recién empiezan a incorporar el valor y cuidado del medio ambiente y a considerar los servicios ecológicos que prestan las especies animales y vegetales en la mantención de un equilibrio de los ecosistemas, y se promueve una explotación insostenible de los recursos.

3. Mayor uso de los recursos por cápita: los recursos naturales son cada vez más demandados por las personas, como resultado del creciente poder adquisitivo y del desarrollo económico. Al mismo tiempo, esto genera una apropiación cada vez mayor de la productividad primaria.

4. Pobreza: la pobreza es un factor que empuja a muchas personas de escasos recursos de países en vía de desarrollo a talara bosques, cultivar en terrenos marginales, esquilmar los pastizales, agotar especies de peces y matar animales en peligro de extinción por sus valiosas pieles, colmillos y otros subproductos.

“Somos dependientes de la biodiversidad, tristemente creemos que lo somos de la tecnología y energías renovables que, por supuesto son importantes, pero nuestro alimento, medicina, vestuario y techo, todo viene de la biodiversidad de lo que está en la tierra, los animales silvestres no son mascotas, en tu casa no se sienten como en su casa, y por último si queremos perseverar como especie toca cuidar”, puntualizó Carlos Parra.

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