Arrecia el invierno en el Meta

La situación invernal en el Meta sigue siendo crítica. El desbordamiento de tres ríos, inundaciones,  deslizamientos de tierra y centenares de viviendas afectadas  son hasta el momento los estragos dejados por el recrudecimiento del invierno en territorio metense.

En las últimas horas los habitantes de El Castillo, en la  inspección de Medellín del Ariari  vivieron una nueva arremetida de las aguas del caño Aguas Claras. El afluente se desbordó dejando de 32 familias damnificadas y 70 viviendas afectadas.

De  acuerdo con Jorge Díaz Martínez, director de la Defensa Civil seccional Meta, las familias damnificadas fueron llevadas a un albergue temporal acondicionado en el casco urbano del municipio.

“En cabeza del Alcalde del municipio se adelantan las labores de ayuda humanitaria, pero la situación es bastante compleja  en el departamento, ya que de acuerdo con el Ideam las lluvias seguirán hasta después del 15 de junio”, señaló  el funcionario.

Díaz aseguró que en horas de la tarde se tendrá el total de personas afectadas en esta zona del sur del Meta, pues hasta el momento no se tiene el censo de cuántas familias resultaron damnificadas con esta nueva arremetida del río Ariari.

Por su parte Juan Carlos Olaya, coordinador de la oficina de Gestión del Riesgo del municipio, informó que otra emergencia se presentó en la vereda El Diamante por el desbordamiento del río Ariari sobre el caño Danta, dejando inundado el sector conocido como Río Viejo.

La emergencia fue atendida por voluntarios de la Defensa Civil, Bomberos y la Oficina de Gestión del Riesgo del municipio.

En Puerto López, el desbordamiento del río Meta causó inundaciones en los sectores de Pachaquiaro, La Reforma y Bocas del Guayuriba, donde fueron evacuadas 40 familias.

Mientras que en Cabuyaro, la arremetida de las aguas desbordadas del río Humea  dejó inundaciones en las veredas San Pedro y San Isidro. Allí, quedaron bajo las aguas más de 2.000 hectáreas de cultivo.  En la vereda Guayabal el desbordamiento del río Upía afectó algunas  viviendas y arrasó varios cultivos de plátano.

El casco urbano del municipio también resultó inundado por el desbordamiento del río Meta. 180 familias resultaron damnificadas.

Felipe Piñeros, alcalde del municipio, informó que las personas afectadas están siendo evacuadas bajo el plan padrino a otras viviendas del municipio.

“ La emergencia fue atendida por personal de la Oficina de Gestión del Riesgo del Municipio. Estamos terminando de consolidar toda la información para radicar el soporte ante la unidad de Gestión del Riesgo del Departamento y recibir las ayudas pertinentes”, señaló el mandatario local.

No obstante, el Alcalde aseguró que el municipio no cuenta con los recursos para atender esta emergencia.

“El municipio no cuenta con regalías y su presupuesto anual es apenas de 8.000 mil millones de pesos. Estamos pendientes de las ayudas del Gobierno departamental porque una emergencia como la que vive el municipio requiere un presupuesto adicional”, anotó el mandatario.