Así es el plan para recluir a capos del Meta en altamar
- Publicado en Ago 26, 2026
- Sección Lo Mas Reciente, Región
Al parecer, cabecillas del Meta estarían en la mira para inaugurar los camarotes de la nueva Estrategia de Reclusión Especial Marítima de Alta Seguridad (Remas).
Con esta iniciativa el Gobierno Nacional busca trasladar a prisiones marítimas a los delincuentes de alta peligrosidad que continúan coordinando llamadas extorsivas y operaciones ilícitas desde los pabellones penitenciarios tradicionales.
La estrategia contempla habilitar buques de la Armada Nacional posicionados estratégicamente en inmediaciones de los puertos de Cartagena y Buenaventura.
El proyecto avanza mediante la articulación entre el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC), la Armada Nacional y los ministerios de Justicia, Defensa y Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (MinTIC).
Puede leer: Retiraron a coronel del esquema de seguridad de Abelardo De la Espriella
Actualmente, los ministerios de Defensa y Justicia ajustan los detalles finales para emitir en próximos días un decreto regulatorio que autorizará el traslado inmediato de los reclusos que sigan delinquiendo tras las rejas.
El plan integra una estricta tecnología de bloqueo de comunicaciones con el fin de cortar de raíz la extorsión carcelaria y combatir las redes de corrupción interna.
Esta medida funciona como un plan de choque implementado por Abelardo De la Espriella para hacer frente a la extorsión penitenciaria mientras se materializa la edificación de las megacárceles prometidas durante su campaña.
Los cabecillas regionales en el radar
De manera extraoficial se dijo en fuentes del ministerio de Justicia que entre los perfiles evaluados para ser trasladados a altamar destacan varios mandos capturados recientemente en la Costa Atlántica y el departamento del Meta.
Los cabecillas que han sido capturados en esta región y que podrían ir a prisiones en el mar, estarían:
- Héctor Orlando Bastidas Bravo, alias «Boni»: Presunto integrante del Comando de Frontera de la Segunda Marquetalia, con un prontuario de dos décadas en el crimen organizado, detenido el pasado 8 de agosto de 2026 en el municipio de Guamal.
- Alias «Águila» y alias «Alfa 1» (José Delfín Villalobos): Capturados junto a otros 11 presuntos miembros de la Subestructura 53 «Edinson Romaña» de la Segunda Marquetalia en zona rural de Puerto Gaitán. Alias «Águila» es señalado como principal cabecilla armado en la zona, mientras que «Alfa 1» fungía como segundo al mando, investigado por homicidios y desapariciones forzadas.
- Alias «El Costeño»: Recapturado en la región tras haberse fugado de la custodia policial en Mapiripán. Es investigado por adelantar labores de extorsión e intimidación contra comerciantes y el sector palmero en el sur del Meta y Guaviare.
Como se recuerda, en esta ofensiva realizada desde el el día de la posesión de De la Espriella, se suma la neutralización de alias «El Ruso», presunto explosivista y cabecilla bajo las órdenes de Iván Mordisco, quien fue dado de baja en un operativo adelantado entre el 9 y el 10 de agosto de 2026 en jurisdicción de Mapiripán.
Panorama de hacinamiento y pulso jurídico
El despliegue de la estrategia Remas ocurre en un contexto de persistente congestión penitenciaria.
De acuerdo con datos del INPEC, el hacinamiento en las cárceles del país alcanza el 27,1 %, registrando una población superior a las 102.000 personas recluidas frente a una capacidad instalada de apenas 81.025 cupos.
Esta saturación dificulta los controles de seguridad convencionales y facilita que las estructuras criminales sigan operando de forma remota.
Sin embargo, la implementación de la reclusión marítima enfrentará impasses en estrados judiciales. Se prevé que los equipos de abogados de los capos acudan a recursos procesales y tutelas alegando la vulneración de los derechos de arraigo familiar y territorial para intentar frenar los traslados a las embarcaciones navales.
En PERIÓDICO DEL META estamos comprometidos en generar un periodismo de calidad, ajustado a principios de honestidad, transparencia e independencia editorial, los cuales son acogidos por los periodistas y colaboradores de este medio y buscan garantizar la credibilidad de los contenidos ante los distintos públicos. Así mismo, hemos establecido unos parámetros sobre los estándares éticos que buscan prevenir potenciales eventos de fraude, malas prácticas, manejos inadecuados de conflicto de interés y otras situaciones similares que comprometan la veracidad de la información.