Carta a Harman

Guillermo Herrera, Comunicador Social

Alcalde electo Felipe Harman, después de escuchar sus declaraciones a su regresó de la visita a la bocatoma del acueducto en Quebrada Honda, me genera una duda: ¿va a continuar en campaña o buscará soluciones a las problemáticas de la ciudad? Estoy de acuerdo que desde esta fase de empalme y durante su administración destape las irregularidades de gobiernos anteriores.

Es una forma de que los corruptos paguen por sus acciones, así sea solo el castigo social, porque el de la justicia ellos saben evadirlo. Usted manifiesta que si no se inicia desde ya la instalación de la tubería, en enero próximo estaría Villavicencio en una sequía.

Le recuerdo alcalde Harman que llevamos cuatro años de sequía y este problema no se soluciona en los próximos dos meses, usted lo sabe. No quisiera que al término de su gobierno solo los haya dedicado a quejarse de lo que no hicieron las anteriores administraciones, o de cómo le dejaron la ciudad y que ese tiempo se haya ido sin solucionar los problemas de Villavicencio.

Porque de ser así, en cada periodo estaríamos repitiendo la historia: eligiendo nuevos mandatarios para que el resto de su vida terminen en carros blindados y disfrutado los ahorros. Usted, tal vez más que cualquier otro candidato durante la campaña y previa a esta, tenía conocimiento de cómo estaba de ‘descuadernada’ la ciudad por la desacertada administración del alcalde en ejercicio Wilmar Barbosa.

Así que sabía qué ‘potro’ iba montar. Esperemos el informe del empalme. Denuncie las anomalías que encuentre, pero no se convierta en un “showman” que sale a dar titulares de prensa. Los villavicenses sabemos que tenemos problemas de agua, de inseguridad, de empleo, de movilidad, de invasión del espacio público y de corrupción. No nos diga lo que ya sabemos, cuéntenos cómo los va a solucionar.

Posdata: a propósito, alcalde Harman, ya que recorrió la línea de aducción del acueducto, en sus declaraciones no se refirió a las obras del contrato de Edesa firmado en el gobierno de Darío Vásquez, y que lleva varios años de atraso y miles de millones en los bolsillos de contratistas.