Casabe, el milagro diario para 20.000 personas en pandemia

Casabe lleva alimentos calientes a más de 20.000 personas vulnerables diariamente.

El programa de la Gobernación del Meta, que avanza con estrictos controles de calidad y tiempos de ejecución, beneficia diariamente a 20.000 personas de escasos recursos.

Desde el pasado 22 de julio en 28 municipios del departamento del Meta, incluyendo Villavicencio, se llevó a cabo el lanzamiento oficial del Plan de Alimentación y Nutrición Casabe, estrategia que permite la entrega diaria de 20 mil raciones de almuerzos servidos en caliente para igual número de beneficiarios, 9.500 en Villavicencio, y 10.500 en los demás municipios.

Con esta iniciativa, a la fecha se han brindado 500.000 raciones, de las 1.600.000 que se entregarán una vez culminen los 80 días de ejecución de este proyecto, que atiende, de lunes a sábado, a través de 37 centros en la capital del Meta, y 40 en el resto del Departamento.

Shirley Marcela Alfonso Ortiz, secretaria Social del Gobierno departamental, explicó que, desde el inicio de este programa y durante los 25 días adelantados, se ha logrado llevar un control de todo el proceso de ejecución, garantizando un buen servicio a la comunidad.

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“Hemos venido acompañando a los beneficiarios constatando la entrega puntual de los alimentos con todos los requerimientos nutricionales, calidad e inocuidad. De igual forma, hacemos seguimiento y supervisión directamente en los puntos, escuchando a la gente, para verificar la eficiente atención”, explicó la titular de la dependencia.

Para la elección de los favorecidos, se realizó una extensa convocatoria abierta al público, a través de la página web de la Gobernación del Meta, y mediante el despliegue del equipo de trabajo, de manera presencial, a los diferentes municipios, recopilando los datos de los postulantes. Luego, se llevó a cabo un filtro con el Departamento Nacional de Planeación y Prosperidad Social, constatando la veracidad de la información.

De esta manera, se logró obtener una base de datos precisa de población que requiere esta importante atención, entre los que se encuentran madres cabeza de familia, personas con discapacidad, indígenas, comunidades afro, comunidad con orientación sexual e identidad de género diversa (OSIGD), víctimas del conflicto armado, entre otros.

“El programa es excelente, es una gran ayuda en esta situación de crisis por la que estamos pasando. El almuerzo es la comida por la que más me preocupo, y hoy no la están brindando, a mi y a mi hija. Es saludable, con calidad y muy deliciosa”, señaló Astrid Siendua, beneficiaria de Granada.

Los alimentos son preparados en estrictas condiciones de higiene.

Cada municipio cuenta con un número específico de cupos disponibles para el servicio de alimentación de acuerdo con la necesidad del territorio y la capacidad de los espacios, distribuyéndolos en grupos de 150 y hasta 500 ciudadanos por centro, garantizando la entrega total de las raciones y teniendo presente todas las medidas de bioseguridad ante la pandemia del Covid-19.

“Cuando no se entrega el cien por ciento de los almuerzos, por inasistencia de los beneficiarios, a través de los presidentes de Juntas de Acción Comunal se hace un llamado a grupos de población vulnerable en el sector para que reciban los alimentos. Nunca se bota o desperdicia la comida”, indicó Shirley Marcela Alfonso Ortiz, secretaria Social del Meta.

Además, para el acceso a los centros, los ciudadanos deben portar tapaboca de manera obligatoria, hacer uso de los puntos de desinfección ubicados en la entrada de los espacios y manejar el debido aislamiento para evitar posibles contagios.

Casabe transforma vidas de beneficiarios y personal de trabajo

Para el desarrollo de este proyecto, la Gobernación del Meta invierte recursos por 12.990 millones de pesos, generando a su vez 456 empleos directos, que hacen parte de un equipo de trabajo capacitado para su desarrollo, control y evaluación, compuesto por analistas, coordinadores, supervisores, promotores, nutricionistas e ingenieros de sistemas, entre otros.

Dentro del personal de trabajo seleccionado, se encuentran personas pertenecientes a la comunidad afro, indígenas, comunidad OSIGD, madres solteras y madres cabezas de familia, jóvenes, adultos, adultos mayores y padres cabezas de hogar.

Es así como, no solo se logra beneficiar a población en condición de vulnerabilidad con alimentación, también se brinda una oportunidad de mejoramiento de la calidad de vida a profesionales, técnicos y bachilleres, quienes reciben un ingreso económico a través de su labor.

Este es el caso de Dania Jaramillo, madre cabeza de hogar, quien trabaja como manipuladora de alimentos en el punto Casabe Comuneros – Villa Humberto, de Villavicencio. Ella, a sus 35 años, ve en su oficio una oportunidad para sacar sus dos hijos adelante.

“Estaba sin trabajo y la situación de pandemia nos afectó mucho. Hoy cuento con un ingreso económico para sustentar mi hogar, además, mis hijos son beneficiarios y vienen todos los días a recibir su almuerzo. Realmente me siento tranquila”, señaló Diana.

Así mismo, este programa mejora las condiciones de familias completas que, difícilmente podían tener una alimentación adecuada, por la situación económica que presentan. En la capital del Meta, Héctor Jaime Cardozo, su esposa y tres hijas, gozan de este gran beneficio.

“En este momento me encuentro sin empleo, y por esta razón habían días en los que, si teníamos para desayunar, no podíamos almorzar. Hoy venimos en familia a disfrutar de estos alimentos, teniendo siempre presentes las normas de bioseguridad que establecen para el ingreso”, manifestó Héctor.