La creciente cifra de agresiones ocasionadas por animales de compañía mantiene en alerta a las autoridades sanitarias. En lo corrido de 2026, con corte al 16 de abril, se han reportado 676 casos en el municipio, según informó la Secretaría de Salud de Villavicencio a través de la Dirección de Salud Ambiental.
El dato se suma a los 2.120 registros notificados durante 2025, lo que evidencia la magnitud del problema y refuerza la necesidad de promover la tenencia responsable de mascotas entre la ciudadanía.
De acuerdo con la entidad, toda agresión causada por un mamífero (incluyendo perros, gatos, animales de granja o especies silvestres) es considerada un evento de notificación obligatoria, debido al riesgo de transmisión de enfermedades como la rabia.
Las autoridades explicaron que, ante un caso de mordedura o rasguño, el protocolo inicia con la atención inmediata de la herida, que debe lavarse de manera abundante con agua potable y jabón neutro. Posteriormente, la persona afectada debe acudir de forma urgente a su EPS y brindar información detallada sobre lo ocurrido para facilitar la valoración médica.
Una vez el caso es reportado por la institución prestadora de salud al Sistema Nacional de Vigilancia en Salud Pública (Sivigila), la Secretaría de Salud realiza el seguimiento del animal agresor durante un periodo de 10 a 12 días. Este monitoreo permite identificar posibles signos de rabia y definir el tratamiento antirrábico más adecuado para el paciente.
En paralelo, el programa de Zoonosis continúa desarrollando jornadas de vacunación antirrábica en comunas y corregimientos de Villavicencio. La entidad reiteró el llamado a vacunar anualmente a perros y gatos, así como a mantener su control en espacios públicos para prevenir incidentes.
Finalmente, la Administración municipal insistió en la corresponsabilidad ciudadana frente a este tipo de situaciones. Recordó que la rabia es una enfermedad mortal pero prevenible, por lo que subestimar una agresión puede poner en riesgo la vida. Cumplir con los protocolos médicos y reportar oportunamente estos casos resulta clave para proteger la salud pública.