Contraloría halló irregularidades en contrato firmado durante el gobierno de Alan Jara

Foto: tomada de El Espectador Alan Jara Urzola, exgobernador del Meta

La Contraloría General de la República encontró irregularidades fiscales por $3.247 millones de pesos en la ejecución del contrato de obra 048 de 2015, que tenía por objeto “la construcción del punto de atención para la atención y reparación integral a las víctimas”, en el municipio Granada.

El proyecto, que estuvo financiando con recursos de regalías, fue suscrito el 14 de abril de 2015 por la Agencia para la Infraestructura del Meta (AIM), es decir, durante el cuarto y último año de gestión de Alan Jara Arzola como Gobernador del Meta (2012-2015).

La ejecución del proyecto inició el 24 de junio del año 2015, tenía un plazo de siete meses para culminar la obra. Sin embargo, el órgano de control señala que en visitas realizadas por el equipo auditor de la CGR se pudo establecer que “el porcentaje de avance físico de la obra es del 30,67 % en relación con la ejecución presupuestal pagada al contratista que obtuvo un avance del 65,34%, incluyendo el anticipo”.

Es decir, se ejecutaron algunas actividades de obra pactadas en el contrato No. 048 de 2015, entre las que se destacan  la placa de piso, la placa de entre piso, la escalera, algunos muros, columnas y viga aérea, pañetes, varios ítems de la red hidrosanitaria y eléctrica, así como el tanque subterráneo, algunas obras de urbanismo, parte de la cubierta y algunos acabados en general.

Sin embargo, la Contraloría destaca en su informe que, “resulta  evidente que las actividades mencionadas están inconclusas y en estado de abandono”. Y añade: “ no se ha construido la totalidad de la cubierta de la edificación, entre muchos otros ítems pendientes. La estructura está expuesta a la intemperie. Además, la constante exposición a condiciones climáticas y carencia de mantenimiento provocan el deterioro progresivo de los elementos construidos, generando pérdida de algunos materiales como aceros de refuerzo para viga y columnas”.

A su vez, el órgano de control hace énfasis en que estas columnas no fueron fundidas y tienen expuesto su acero, lo que genera un “uso ineficiente de los recursos y seguimiento inadecuado de la obra”.

Así las cosas, la Contraloría señala que las deficiencias descritas han sido ocasionadas por la falta de continuidad en la ejecución de los procesos constructivos del proyecto, así como el deficiente control y seguimiento a la ejecución del contrato por parte de AIM a través de la supervisión designada.

“Tal situación permitió el incumplimiento de los tiempos establecidos para la construcción y entrega de la obra, lo que en consecuencia conllevó a la no satisfacción de la necesidad que se pretendía suplir por medio del contrato No. 048 del 14 de abril de 2015”, precisa el órgano de control.

Por tal motivo, señala que como consecuencia de lo anterior se presentó “una gestión fiscal antieconómica e ineficaz del contratista y del gestor fiscal, por un uso ineficiente de los recursos, inefectividad en el control y seguimiento inadecuado, pues se produjo y se permitió un manejo indebido de los recursos entregados, causando el incumplimiento de las metas y del objeto contractual, dejando la necesidad planteada en el proyecto insatisfecha e incumpliendo con los fines esenciales del Estado”.