Delfín rosado, en peligro

Colombia tiene un plan de manejo que involucran a los delfines de río. Una especie de este delfín sobrevive en ríos del Meta.

Oficialmente fue catalogado como una de las especies que corre el riesgo de desaparecer de nuestros ríos. 

La especie Inia geoffrensis, conocida como delfín rosado, fue incluida en la más reciente actualización de la Lista Roja de la UICN. A diferencia de su primera vez en el listado, donde se le clasificó como “Vulnerable” (VU) -antes de ser sacado de la lista por falta de información que lo sustentara- los expertos decidieron clasificarlo en la categoría “En Peligro”(EN), la segunda categoría más alarmante de la lista, que pone a estos mamíferos dentro de los delfines de río más amenazados del mundo. Los esfuerzos de la Fundación Omacha, WWF y otras organizaciones regionales y globales, en la recolección y análisis de información de estos cetáceos durante años fue clave para esta decisión.
 
Como señala Saulo Usma, Especialista de Agua Dulce de WWF-Colombia, esta nueva categoría es una oportunidad para la conservación de delfines de río pues “hace un llamado internacional para que todos los gobiernos de la región prioricen dentro de sus agendas la conservación de los delfines de río y creen mecanismos estratégicos para proteger el patrimonio natural que representan”.
 

Fue un proceso largo, como explica Fernando Trujillo, director de la Fundación Omacha y uno de los líderes del proceso: “fueron aproximadamente seis años de discusiones con la UICN en las que no nos poníamos de acuerdo. Algunos expertos abogaban por la clasificación de “Críticamente Amenazada” (CR); otros estaban de acuerdo con que se catalogara en “En Peligro”, y algunos seguían creyendo que no había datos suficientes. Finalmente, a mediados de este año, en Eslovenia, el dilema se resolvió por medio de un panel de expertos, en donde todos aceptamos incluir y categorizar a la especie de esta manera”.
 
La nueva categoría fue influenciada por múltiples trabajos compartidos por la Fundación Omacha, WWF y otros socios en la región. El más trascendental ha sido la serie de análisis de población de delfines en los ríos de Suramérica que ha demostrado la disminución de estos cetáceos en diferentes zonas de la región. Este trabajo que lleva más de 12 años y múltiples expediciones, incluyendo tecnología como el seguimiento satelital, ha sido reconocido como la iniciativa más grande del mundo con delfines de agua dulce.

A la inclusión en la Lista Roja se suma la decisión del gobierno de Perú de aprobar el Plan de Acción Nacional para la Conservación de Delfines de Río (Inia geoffrensis y Sotalia fluviatilis) y el Manatí Amazónico (Trichechus inunguis), una herramienta para diagnosticar el estado de estos cetáceos y establecer metas para su conservación de forma eficiente. Con la decisión de Perú, ahora todos los países amazónicos cuentan con planes de manejo que involucran a los delfines de río.

 
Siguientes pasos
 
La inclusión de la especie Inia geoffrensis dentro de la Lista Roja de la UICN no asegura su protección, pero es un paso importante hacia esquemas de conservación más fuertes. Para Fernando Trujillo, si se quiere proteger a los delfines de forma efectiva, es necesario un trabajo conjunto entre todos los gobiernos y distintas ONG ambientales. “No nos sirve que en cada país haya una política y una revisión del territorio diferente. Necesitamos trabajar a una sola voz, con metodologías y procesos correlacionados. De otra manera, no lograremos salvar al delfín de río amazónico”.