El cambio extremo de Rodolfo Cruz

Rodolfo Cruz llegará hasta el final de la campaña, según ha dicho. Es uno de los candidatos sorpresa que se presenta a la alcaldía de Villavicencio.

El doctor Rodolfo Cruz, conocido por sus procedimientos estéticos y tratamientos para adelgazar, se animó y decidió aspirara a la alcaldía de Villavicencio. ¿Qué tan seria es su aspiración?

Creció en la octava etapa de La Esperanza y, como muchos de los emprendedores que ha dado el Meta, estudió y se graduó del Colegio Caldas de Villavicencio, en 1999. Las personas en la capital del Meta y otras ciudades lo conocen por sus efectivos tratamientos para adelgazar y tratamientos estéticos que lo posicionaron como uno de los más confiables del mercado.

Desde niño, cuenta, su padre le inculcó el amor por la medicina y el servicio a los demás. Lo disfrazaba con batas de médicos y estetoscopios de juguete para salir a pedir dulces en Halloween y por eso desde que estudiaba el bachillerato no dudó en lo que realmente quería dedicarse como profesional.

En búsqueda de esos sueños fue que, apenas con 16 años, y luego de haber estudiado un semestre de medicina en la Universidad Cooperativa, decidió irse para Bogotá a continuar su carrera, a escondidas de su mamá que no estaba de acuerdo.

“Llegué a la casa de un amigo que me habían recomendado pero fue difícil al principio porque incluso me perdí cogiendo buses. Empecé a estudiar en la Fundación Universitaria de Ciencias de la Salud e hice mi año rural en Acacías”, recuerda.

Curiosamente, al graduarse no montó un consultorio que era lo que podría  esperarse sino una exportadora de calzado. El negocio marchaba bien, pero la llegada de Hugo Chávez al poder en Venezuela, que era su principal cliente, terminó por afectarlo a él también. Fue cuando  decidió dedicarse a las urgencias médicas en un centro hospitalario, se dio cuenta de lo duro que era depender de un sueldo y se convenció que lo suyo era ser emprendedor y negociante.

“Me tocó atender todas las emergencias de un área de urgencias de un hospital. Me gustaba porque yo soy dinámico, pero no me gustaba era depender de un sueldo. Decidí irme a España a especializarme en Medicina estética intervencionista en la Universidad Islas Baleares”, dice.

Se inclinó por ese campo de la medicina por una razón sencilla: quería independencia económica. Si bien pensó en quedarse en España, decidió volver a sus raíces y montar un consultorio con procedimientos diferentes e innovadores.  Para el 2013 y la ayuda de su mamá, quien lo apoyaba en atender el consultorio,  empezó lo que hoy se conoce como la clínica de adelgazamiento doctor Rodolfo Cruz.

Su mente es dinámica, siempre está en función de pensar qué proyecto nuevo puede emprender. En esa vida de oportunidades financieras ha montado empresas de mensajería virtual, locales de comidas rápidas, finca raíz y más recientemente un centro de conciliación, otra clínica de adelgazamiento  y una oficina de abogados.  Claro, no en todas las empresas negocios le va bien. 

“En negocios todo es un riesgo, unas veces se gana y otras se pierde, pero nunca he tenido miedo a hacer algo. Tengo seguridad en lo que hago y la idea es avanzar siempre”, afirma.

Justamente, sabiendo que es una empresa compleja, fue que decidió montar tal vez uno de sus proyectos más importantes: ser alcalde. Lo que parece algo imposible, para él tiene su sustento, ya que lo que necesita la ciudad es justamente un emprendedor, que sepa gerenciar y que no tenga la ambición del poder o del dinero que tiene la clase política tradicional.

“La idea en esta etapa de la campaña es que las personas me conozcan. Posicionar mi nombre como un candidato serio y decirle a la gente que un empresario, que está alejado de la política, sí puede aportarle a esta capital”, manifiesta Rodolfo Cruz.

Y tan en serio va su campaña que la va a fundamentar en tres pilares: ciencia, educación y tecnología; infraestructura vial y turística y salud a través de promoción y prevención.

“A los jóvenes les cortan las alas para hacer negocios desde el colegio. Por el contrario se les debe incentivar a que piensen en vender elementos creativos, diferentes y que les guste.  A veces la educación parece de hace un siglo”, sostuvo.

Aunque sabe que el dinero ha disminuido para las entidades territoriales, sostiene que gestión con organismos internacionales, el posicionamiento del turismo como generador de ingresos y los recursos propios, sin que se pierda el dinero, es viable.

La idea

Había tenido la idea de ser alcalde o aspirar a algún cargo por votación y aunque recién se estrenó como papá, se montó en esta campaña por la Alcaldía porque cree que es el momento: “debemos romper los esquemas políticos tradicionales, debe haber una cara nueva, alguien alejado de la política”.

“Siempre nos quedamos en la queja por redes sociales; criticamos todo lo que hay, si hacen o no hacen, pero no nos atrevemos a proponer. Esta vez yo me decidí y como un ciudadano más aspiro y dejo sobre la mesa unas ideas que espero lleguen a la gente”, sostiene.

Por ahora está recogiendo firmas por el Movimiento Crucista, que es la primera fase. Dice tener el aliento para llegar al final, cree en Dios y  manifiesta que en Él está este proyecto.

“Tengo toda la concentración en el ahora para asegurar el mañana. Cada día trae su afán. Si al final me uno a alguien me convertiría en un político tradicional y no quiero. Aquí no tengo nada que perder y sí mucho por ganar que es entregarle todo a una ciudad”, manifiesta.