El eterno encanto de Caño Cristales, vuelve a recibir visitantes

Foto: Santiago Molina Fernández

En este parque natural nacional, dicen, las aguas son mágicas. Sí. En ellas confluyen los colores del arco iris. Es como si el Sol, que ilumina el firmamento, cayera en el agua y se uniera en un solo cuerpo para ofrecer un espectáculo inimaginable a sus visitantes. Todo es vida en este sitio: las aves vuelan libres, los sonidos de la Orinoquia se conectan con la naturaleza y el agua, abundante y cristalina, que recorre kilómetros sobre formaciones rocosas, escurre de las cascadas. Este es Caño Cristales, el tesoro mejor guardado de La Macarena.

“Es un paraíso que sorprende por su inigualable belleza. Sus aguas son tan hermosas, sus formaciones rocosas tan perfectas y las cascadas tan maravillosas, que parece el mismo Edén. Es único en el mundo”, asegura María Guadalupe Peña, un escritor mexicano que llegó hace cinco días desde el Distrito Federal para conocer el encanto natural del ‘río donde se derritió el arco iris’, como se refiere a Caño Cristales.

La misma motivación trajo desde Guatemala a Juanita Arias, una colombiana que nació en Medellín pero que creció en el país centroamericano. Ella, que anhelaba conocer las riquezas de La Macarena, llegó acompañada de su esposo, un arquitecto guatemalteco y de sus dos hijos, Sebastián y Camila.

En su rostro se podía ver lo feliz que se encontraba de estar a la orilla de las aguas que hacen de Caño Cristales un lugar mítico. “Este sitio es hermoso, tiene un embrujo fascinante, vale la pena viajar miles de kilómetros para ver los reflejos del sol en el agua. Esta es una experiencia que no se puede describir”, dijo Juanita

Igual a ellos, más de 500 turistas han llegado en los primeros días de reapertura de este atractivo turístico en el sur del Meta, que estaba cerrado al público desde hacía seis meses, debido al intenso verano que, como cada año, tiene al borde de la sequía a Caño Cristales, afectando el ciclo natural de la planta  Macarenia Clavijera, la cual le da su colorido. Las algas pasan por colores como verde, marrón, púrpura y rojo dependiendo de la intensidad del Sol y su proceso de maduración.

Este enigmático lugar se encuentra a unos 130 kilómetros de la capital del Meta y hace parte del Parque Nacional Serranía de La Macarena. Para llegar al municipio de La Macarena, se debe tomar un avión desde Bogotá o directamente desde Villavicencio, en aeronaves pequeñas. Desde la cabecera municipal se navega, por cerca de 20 minutos, en lancha por el río Guayabero hasta llegar a Puerto Mangos.

Travesía única

En este puerto, los turistas reciben recomendaciones de funcionarios de Cormacarena, como por ejemplo no llevar elementos que contaminen el sector. Desde Puerto Mangos a Caño Cristales, la travesía se hace por tierra, ya sea en vehículos de alguna de las empresas operadoras de turismo que hay en el municipio y que están autorizadas por la autoridad ambiental, para realizar el recorrido por el parque natural. El trayecto es de cerca de 25 minutos, en el que los visitantes pueden observar el paisaje.

También se puede hacer el trayecto en bicicleta o a pie, pues algunos turistas prefieren caminar por cerca de tres horas para realizar todo el recorrido completo rodeado del paisaje inigualable.

Antes de llegar a Caño Cristales, está el último paradero. Es un punto de hidratación o caseta turística, donde los visitantes pueden ingerir refrigerios que llevan en empaques contaminantes. Si el visitante desea llevar alimentos hasta el caño, estos son empacados en hojas de plátano. Desde este punto y por 2.5 kilómetros que lo separa del caño de los siete colores, el turista se desplazará por entre un jardín de vellozias, la planta endémica de La Macarena y entre bromelias, pasando por pequeños nacimientos de agua.

Ya en Caño Cristales, se encuentra con las rocas con más de 1.200 años de antigüedad que forman parte del Escudo Guayanés que conecta con la Serranía de La Lindosa en el Guaviare y la Serranía del Chiribiquete, estribaciones únicas en el mundo, que con la erosión y el paso del tiempo han conformado una serie de bateas, cráteres, boyas y cascadas por donde fluye el agua en cortinas de colores, que con los rayos del sol llanero son pinceladas de un verdadero espectáculo de la creación de la naturaleza.

Javier Francisco Parra, coordinador de la oficina de Cormacarena en La Macarena, explicó que estas rocas son únicas en el mundo y por lo tanto no se permite realizar ningún tipo de acción que pueda atentar contra su formación geológica. “El cuidado que la corporación ambiental brinda a Caño Cristales es máximo.  En este lugar no se permite cocinar, entrar plásticos o hacer ningún tipo de cortes a las plantas ni daños a las formaciones rocosas”, indicó el funcionario.

Visitantes

En La Macarena no sólo se puede encontrar magia en Caño Cristales, también hay otros sitios de gran belleza como el Raudal Angosturas, con cuatro rutas ecológicas, el Mirador Cristalito y la Laguna del Silencio en los que se puede realizar actividades como senderismo, avistamiento de aves y fotografía. Allí, llegan aproximadamente unos 800 visitantes por día, según cifras de la Secretaría de Turismo de La Macarena.

Caño Cristales, una de las maravillas naturales más hermosas del mundo, espera recibir 20.000 visitantes en el segundo semestre de este año, época en que la planta macarenia clavijera que le da el colorido a las aguas del mítico río, florece con las lluvias y muestra a flor de piel la espléndida belleza que la caracteriza. En los primeros meses del año no es posible visitar este parque natural porque el caudal del agua es muy bajo y la planta se seca por completo.

El año anterior el río de los siete colores fue visitado por 15.121 personas, 20 %  de las cuales eran extranjeros, según cifras oficiales de la Secretaría de Turismo. La baja en los visitantes se debido a una temporada seca inusual que se presentó entre septiembre y noviembre del año pasado y que obligó a las autoridades ambientales a cerrar el ingreso a Caño Cristales, explicó el coordinador de Cormacarena en La Macarena.

Más inversión

Por su parte, Gustavo Adolfo Jiménez, director del Instituto de Turismo del Meta, indicó que en harás de mejorar la experiencia de los turistas y  elevar el número de sus visitantes, el Ministerio de Industria y Comercio, Fontur y la Gobernación del Meta, realizaron  una inversión de 3.500 millones de pesos,  para mejorar la infraestructura turística de Caño Cristales.

“Desde ahora los turistas que visiten el río de los siete colores disfrutarán de espacios con puentes, escalinatas, señalización interpretativa y bidireccional, con la que se busca que los visitantes tengan una experiencia inolvidable”, dijo el directivo.

Agregó que con estas acciones el Gobierno departamental busca dinamizar la economía de La Macarena como un destino de paz, pues por muchos años hizo parte de la zona de distención.

Los miles de turistas que se espera lleguen en los próximos días, no solo podrán disfrutar de una experiencia inolvidable en Caño Cristales, sino que tendrán una área de 6.200 kilómetros cuadrados que encierran vegetación virgen, fuentes hídricas, fauna y  flora para recorrer y  disfrutar en familia.