El periodista que quiere ser alcalde

Yider Torres dice tener claras las principales necesidades de Granada, gracias a ese recorrido que hizo como periodista: empleo, educación, salud, seguridad y lucha contra la corrupción, son sus banderas.

Yider Torres decidió dejar a un lado los micrófonos de televisión y cambiarlos por los de la plaza pública. Una historia de sacrificio, emprendimiento y sobre cómo el ‘gusanito’ de la política está cerca a los periodistas. 

Muchos identifican a Yider Torres Guevara como periodista de TV Orinoquia, el canal de televisión de Granada en el Ariari, otros, que lo conocen de años atrás, lo recuerdan como uno de los comerciantes más importantes  de esta región, dueño de varios almacenes de electrodomésticos, sin embargo, unos pocos saben que sus inicios como trabajador fue cargando bultos en la plaza de mercado de Granada, para poderse pagar sus estudios de secundaria.

Él recuerda aquellos años duros en los que su madre, una mujer soltera, luchaba para sacar adelante un hogar en medio de la escasez, en donde él era el mayor de cuatro hermanos.

“Fue una época difícil de mi adolescencia en la que muchos jóvenes pueden comprarse su ropa, ir a divertirse y a nosotros nos tocaba restringirnos de muchas cosas para sobrevivir. Vivíamos en el barrio Villa Unión y a mí en la plaza de mercado me pagaban 1.500 pesos diarios más frutas y verduras que me regalaban para llevar a la casa”, recuerda el periodista. 

Al terminar el bachillerato, ingresa a trabajar como vendedor a Dalhom, un almacén de electrodomésticos en los que los primeros siete meses fueron muy difíciles pues vendió absolutamente nada. En diciembre de 1997 por fin vendió y el mes lo cerró con su primer millón 200.000 pesos de sueldo. En este primer trabajo llegaría a convertirse en el mejor vendedor del país.

“Nada en la vida es fácil. Hay que tener perseverancia para lograr los objetivos. Algunos empresarios inician su proyecto y a los pocos meses se dan por vencidos, pero se necesita estar convencidos y ser constates”, afirma Torres, quien también llegó a convertirse en uno de los mejores vendedores de Saludcooop.

No obstante, el periodista también llegó a quebrarse como empresario. Cuando buscaba su independencia económica, comercializando plátano en Corabastos en Bogotá, tuvo socios que no eran idóneos. Así, regresó a Granada sin dinero y dispuesto a recomenzar como vendedor en un almacén de electrodomésticos.

Su idea de volverse independiente lo llevó a endeudarse  para montar un local de muebles y electrodomésticos. Para el 15 de diciembre del 2000, cuando lo inauguró, vendió el 80 porciento de la mercancía por lo que tuvo que regresar a Bogotá a equipar de nuevo la tienda. Al año y medio no solo había pagado las deudas, sino que pensaba en abrir más bodegas.

“¿Cuál fue la clave?: ser el primero en abrir los almacenes y el último en cerrar, incluso domingos y festivos. Llegamos a tener 14 locales en todo el Meta, con propiedades e inventarios de más de $3.000 millones”, recuerda Yider.

Sin embargo, llegó la época difícil de orden público en el que la extorsión, los secuestros y la violencia eran el pan de cada día en el departamento; a ello, sumado el altísimo contrabando y una alta cartera morosa de difícil recaudo, terminaron con la compañía comercial. Las ventas, no obstante han sido la pasión de este granadino a lo largo de su vida: buscando salir de la crisis, se convirtió en el primer exportador legal de coltán en la región: Pero el negocio no duró mucho pues el asesinato de dos de sus socios en medio de esa lucha contra los explotadores ilegales del mineral, lo persuadieron de alejarse. 

Curiosamente y ya cansado de lidiar con almacenes, un día a cambio de una deuda, un hombre le ofrece unos equipos de televisión: ese sería el comienzo de su carrera en los medios de comunicación y el inicio de Media Colombia TV, hace 12 años con sede en Villavicencio y Acacías.

“Después de cuatro años me quiebro otra vez por una mala administración que tenía y el desconocimiento del manejo del negocio en los medios  de comunicación. No me desanimo, recojo equipos, me voy para Granada y fundo TV Orinoquia, la cual es la que hasta ahora se mantiene”, recuerda el periodista, quien agrega que fueron dos años muy duros.

Periodismo y política

Aunque siempre se habla de que el periodismo está cerca al poder,  fue la experiencia de montar empresa en medio de circunstancias difíciles lo que lo llevó a convencerse de que podía aspirar a un cargo público. Hace varios meses, más reconocido como comerciante y empresario entre un círculo de emprendedores de Granada, decide aceptar la propuesta de  presentarse como candidato a la alcaldía.

Con un sondeo realizado entre los granadinos, se da cuenta de que su nombre tiene aceptación y es distinguido como alguien alejado de los poderes tradicionales de su municipio.

“Sin una estructura política, pero sí conociendo las necesidades de los habitantes de Granada por la labor social hecha con el canal y los recorridos que hacíamos con los equipos de televisión, nos damos cuenta que sí podemos hacer algo por las comunidades más allá de ser el puente entre la gente y los  gobernantes”, sostiene el ahora aspirante.

Hoy, retirado ya de su canal de televisión para no generar incompatibilidades, agradecido con el periodismo por la visión social que adquirió, pero entregado de lleno a la campaña y hacer trabajo social, afirma que se inscribirá por firmas para llegar sin ataduras y sin compromisos politiqueros para no empeñar a la administración municipal.

“Puse este proyecto en las manos de Dios y será Él quien decida hasta qué puerto llegaremos”, puntualiza.