Seguridad con enfoque de género

Al terminar 2018 fueron asesinadas dos niñas en Meta. Al inicio del 2019 la violencia cobra la vida de una joven de 20 años

Julieth Alejandra salió el pasado sábado de su casa y el martes de esta semana apareció muerta en la vía antigua a Bogotá. Tenía una vida normal, con las esperanzas y los sueños intactos que puede tener una mujer con tan solo 20 años. Apenas el primero de enero, el Meta también se conmovió con el asesinato y violación de Angie Lorena, una niña de 13 años, en Cabuyaro.

Pero también nos habíamos escandalizado en noviembre del año anterior con el abuso y asesinato de Erika Tatiana, de seis años, en Mapiripán.
Así podemos seguir reportando casos de manera dolorosa. Sin embargo tomar decisiones para evitar sucesos como estos, no da más espera. Actuamos ya o en adelante será una amenaza contra la vida nacer mujer en esta región.


No podemos limitarnos a indignarnos, comentar y rechazar por redes estos crímenes. Sabemos que los derechos humanos trascienden lo público y lo privado por lo que la violencia contra las mujeres y sobretodo la que se ejerce intrafamiliar o doméstica, se considera todavía en la comunidad como un problema privado, a resolverse entre parejas, en vez de una amenaza a la seguridad de las mujeres.


Debería ser claro que la ausencia de seguridad para la ciudadanía y en particular para la población femenina, es considerada una de las principales amenazas a la estabilidad, la gobernabilidad democrática y el desarrollo humano sostenible. De esto es lo que deben ser conscientes los gobiernos locales para adoptar medidas


Lo que planteamos es que la violencia contra las mujeres es, sin duda, una cuestión de seguridad ciudadana, y no se debe tratar como asuntos aislados, personales o limitarlos a situaciones sentimentales o de pareja. Aquí hay una cuestión de fondo que merece ser analizada desde el punto de vista de fenómeno sociológico que podría estar ligado a otras expresiones delictivas que a lo mejor desconocemos.


Así como la Gobernación del Meta y la Alcaldía de Villavicencio han demostrado ser ejemplo de atención especial a la población femenina a través de sus programas transversales, es hora de pensar en que haya un plan estratégico de seguridad de la Policía y las autoridades investigativas con enfoque de género, de tal manera que prevenga estas acciones que atentan contra la vida de las mujeres.


La capital del Meta está inmersa en el proyecto de ‘Ciudades seguras para mujeres’, que pese a ser un esquema de ONU Mujer, bien podría proponer esta seguridad con enfoque, para que en unos años no sigamos narrando hechos tan dolorosos como los asesinatos que nos ha tocado soportar a los metenses.

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