El regreso a la libertad

Los animales, de 29 especies diferentes, fueron liberados de manera exitosa en la Reserva Natural de la Sociedad Civil Yurumí, en Puerto López, luego de un proceso de recuperación en el Centro de Atención y Valoración.

Antes de ser liberados, en la reserva Yurumí de Puerto López, un grupo de 64 animales fue valorado por veterinarios profesionales quienes realizaron labores médico-veterinarias, nutricionales y biológicas, las cuales determinaron su estado y las condiciones necesarias para la rehabilitación oportuna de cada individuo.

“Esta labor se realiza en el Bioparque Los Ocarros en convenio con Cormacarena, donde recibimos toda la fauna silvestre que llega por atropellamientos, entregas voluntarias y tráfico ilegal en el departamento del Meta. Estos animales son valorados para reconocer el estado en el que ingresan, después de eso, respondiendo a cada concepto se empieza a realizar un proceso de rehabilitación, con tratamientos pertinentes. En lo nutricional se van cambiando las dietas transitoriamente porque los animales en ocaciones llegan comiendo chocolate, pan, galletas y dulces, entre otros. En la parte biológica, adecuamos el hábitat donde se va ubicar el animal; realizamos un aislamiento total en el que solo ingresan personas para los tratamientos y darles comida”, afirmó Diana Carolina Barón, bióloga del Bioparque Los Ocarros.

Los animales liberados correspondían a erizos, anacondas, boas tornasol, babillas, pericos carisucios, zorros perrunos, tigrillos y tamandúas (osos meleros) entre otros. En total fueron  59 los rehabilitados en el Bioparque; los cinco restantes eran procedentes de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), aliado estratégico de Cormacarena.

“Tenemos una alianza estratégica, y es con la CAR de Bogotá, muchas de las especies de todo el país que son víctimas del tráfico ilegal, llegan a Bogotá y desde allí son despachadas incluso al extranjero. Entonces estas especies, que salieron de los llanos, regresaron a la Orinoquia”, señaló Beltsy Giovanna Barrera Murillo, directora de Cormacarena.

Así es Yurumí

Las liberaciones se realizaron en la Reserva de la Sociedad Civil Yurumi, localizada en la vereda Matazul-Yucao en Puerto López; la cual cuenta con aproximadamente 555 hectáreas destinadas a la conservación y está escritas en el Registro Único Nacional de Áreas Protegidas (RUNA) de Parques Nacionales Naturales de Colombia. Ya son 22 liberaciones las que se han llevado a cabo en esta zona en los últimos cino años,  en cooperación con Cormacarena.

“Es una reserva forestal con unas características agroecosistemicas muy importantes para la conservación de la fauna silvestre, estamos rodeados del río Yucao, y además hay varios nacederos de agua. Cerca está el caño La Emma, que son cuerpos de agua importante para el suministro hídrico de los animales, exiten unas condiciones forestales importantes con bosques de galería que están conectados, conformando un corredor biológico sobre la costa del río Yucao desde su desembocadura en el río Manacacías, hasta su nacedero sobre las Brisas del Manacacías.

“Todo esto nos garantiza que estos animales que están regresando a la vida silvestre van a disponer de buena alimentación, agua y de un sitio de hábitat para su refugio y cuidado. Adicionalmente porque hemos adelantado visitas preliminares verificando estas condiciones que nos permiten asegurar de alguna manera la supervivencia de estas especies”, explicó Carlos Alberto Parra, médico veterinario de la Subdirección de Gestión de Cormacarena.

Esta iniciativa se realiza dentro del programa ‘Conéctate con la biodiversidad’ desarrollado por Cormacarena desde hace varios años, con el objetivo de incentivar la no tenencia de animales silvestres como mascotas. La campaña se ha direccionado a la recepción, recuperación y liberación de animales silvestres en sitios estratégicos con grado de conservación, responsabilidad social y ambiental.

“Hay bastantes reservas, nosotros hemos hecho un proceso de acompañamiento a la sociedad civil y privados, usted puede ser una reserva sin que sea un parque, en su finca puede tener animales silvestres, Aquí en Puerto López tenemos tres reservas de la sociedad, también tenemos en Restrepo y Cumaral, esto también es una iniciativa privada, porque queremos involucrar a todos en ser parte de estas reservas de la sociedad civil, para la conservación de la biodiversidad de los Llanos orientales”, dijo la directora de Cormacarena.

Las liberaciones pueden mejorar

Expertos como Juan Carlos Campos, de la Fundación Meta Natural, afirmó que este tipo de ejercicios son buenos pero pueden mejorar para que sea menos traumática para los animales. Explicó que, por ejemplo, para próximas actividades debe tenerse en cuenta la distancia entre uno y otro animal e incluso los asitentes como testigos.

“Hay una articulación de diferentes autoridades, en la medida en que esa cooperación continúe se podrían hacer acciones mucho más significativas que esta. Hay falencias respecto a los protocolos si hablamos de las distancias que se deben tener en el momento en el que se están liberando los animales y las recomendaciones al público que está asistiendo”, dijo Campos.

Agregó que la idea es que se vayan afinando este tipo de situaciones para evitar un mínimo de estrés a los animales y puedan recuperarse de la manera más armónica en el ambiente en el que son liberados.

“Damos por feliz término este proceso de recuperación y rehabilitación de estas especies silvestres, muchas de estas las rescatamos en áreas de vulnerabilidad, zonas donde estaban en peligro, reportadas por la comunidad, en otros casos, habían sido tenidas como mascotas en residencias”, exaltó el intendente Edwin Walteros, jefe del Grupo de Protección Ambiental de la Policía Metropolitana de Villavicencio.