El reverdecer de la coca en el Meta

Una queja de la mayoría de cafeteros del Quindío y Risaralda, en marzo pasado, por la falta de recolectores de la cosecha del grano, pasó casi inadvertida pese a que algunas toneladas se perdieron porque no hubo quien las recogiera, según  informaron cafeteros de esa región.

La explicación a este fenómeno de escasez de mano de obra cafetera tenía su explicación muy lejos de allí: entre Meta y Guaviare. Como en la década de los noventa, cientos de recolectores del grano fueron reclutados por cultivadores de coca en el Llano, con la garantía de un mejor jornal.

La situación llegó a oídos del Congreso e incluso fue denunciada la semana pasada por el senador Carlos Mejía, quien incluyó al Catatumbo como otra de las zonas a donde eran trasladados los trabajadores.

“Le están pagando a un recolector o a cualquier jornalero en el campo colombiano 23.500 pesos diarios, cuando en los cultivos de coca les están pagando 75 mil pesos diarios; esto es tres veces lo que se ganan, esta es una competencia muy fuerte para el campo colombiano”, dijo Mejía.

El incremento de cultivos de coca en el eje Meta-Guaviare, si bien es cierto no iguala al índice en el Putumayo o Norte de Santander, sí tiene preocupadas a las autoridades que ven cómo se llega a niveles de cosecha de hace 10 años. Según la ONU el crecimiento de sembrados es del 44% entre 2013 y 2014.

Juan Carlos Garzón, analista del portal La Silla Vacía, habla de la “tormenta perfecta” que confluyó para que se diera este aumento, uno de ellos que hoy Estados Unidos consume más cocaína que hace un par de años.

“Es importante hacer una distinción entre las causas de los cultivos de coca y las razones que explican el incremento. (…) Cuatro dinámicas podrían estar detrás del incremento: 1) La reactivación de la demanda en los Estados Unidos y el aumento del precio del dólar en un mercado criminal globalizado; 2) La mayor presión sobre la exportación, contrastada con la intervención restringida de la producción, 3) La concentración de cultivos en Unidades Territoriales Especiales y la resistencia de las comunidades a la erradicación; 4) El proceso de paz con las Farc y sus efectos colaterales”, dice Garzón.

 Mientras desde Bogotá se buscan explicaciones al incremento, las autoridades en terreno continúan con una lucha incansable para tratar de erradicar los cultivos, ahora de manera manual, ya que las fumigaciones aéreas quedaron prohibidas por el Gobierno del presidente Santos.

 

“Cultivos son de las Farc”

Según informó el Comando Específico de Oriente (CEO), con sede en San José del Guaviare, en lo corrido de 2016 en su área de jurisdicción que incluye varios municipios de Meta, se han erradicado 276,82 hectáreas sembradas de hoja de coca en los departamentos del Meta y Guaviare.

En sus informes de inteligencia, el Ejército insiste en que los cultivos pertenecen particularmente a los frentes séptimo, 27 y 43 de las Farc, lo cual comprobaría que han seguido con el negocio del narcotráfico, tanto en el cultivo como en el procesamiento de hoja de coca.

“En una sola operación hemos localizado 32 semilleros con 380.000 matas de coca en estructuras construidas en madera con techo de palma, que han vuelto a verse con frecuencia desde el aire, en especial en veredas de San José del Guaviare y El Charcón de Puerto Rico”, dijo a periodicodelmeta.com una fuente militar del CEO.  

Esta misma unidad del Ejército informó que en lo corrido del 2016 en el área de responsabilidad se han destruido de manera controlada 43 laboratorios para el procesamiento del alcaloide.

Por ahora, el Gobierno colombiano, el Ejército y en especial los Estados Unidos, esperan el informe basado en datos satelitales del Sistema Integrado de Monitoreo de Cultivos Ilícitos (SIMCI), que debería dimensionar el verdadero crecimiento de los cultivos ilícitos en esta zona del país.

El Ministerio de Defensa ha dicho que en el nuevo plan antidroga se buscará más la interdicción del producto ya terminado, lo mismo que en interceptar el dinero producto de la venta de dinero, una vez termina la operación.