En el Meta le apuestan a Cero Deforestación

Una alianza, de la que empezó a hacer parte la empresa Manuelita, puede ser la clave para que la agroindustria no arrase con los bosques y por el contrario empiece a protegerlos en sus áreas de influencia.

En noviembre del año pasado el Ideam y el Ministerio del Medio Ambiente presentaron la alianza público-privada llamada TFA 2020 (Tropical Forest Alliance Colombia), la cual pretende promover las materias primas que ofrece el agro, amigables con los bosques naturales. Básicamente es un acuerdo de voluntades que busca reducir al máximo la deforestación en el país y no dejar huella devastadora de las zonas boscosas del país.

En la alianza TFA 2020 Colombia, los socios participan con acciones individuales para reducir la deforestación tropical asociada con cultivos de aceite de palma, soya, el sector cárnico, el papel y la pulpa.

En el Meta, a comienzos de diciembre, la empresa Manuelita, que tiene cultivos de palma de aceite en este departamento, empezó a hacer parte de este primer acuerdo para la Cero Deforestación en la cadena productiva en Colombia. Para la empresa, de esta forma se reitera el compromiso con la producción sostenible en sus operaciones de cultivo de palma de aceite.

El acuerdo fue presentado el martes pasado, por el Ministerio del Medio Ambiente, empresas y asociaciones del sector palmicultor, y miembros de la Tropical Forest Alliance (TFA 2020) Colombia.

Ante las críticas que ha recibido el sector de la palma de aceite en Colombia, se trabaja para afrontar los retos en sostenibilidad y cumplir con altos estándares para la producción agrícola sostenible. En Meta y Casanare, Manuelita implementa planes para la identificación y preservación de áreas de alto valor de conservación, reforestación de bosques, construcción de pasos de fauna que facilitan la movilidad de chigüiros, venados, lapas y tortugas, entre otras acciones en alianza con universidades y ONG locales e internacionales.

Con su participación en el acuerdo, Manuelita contribuye con la agenda y compromisos de Colombia para evitar la deforestación, y ratifica a la industria palmicultora colombiana como un sector libre de deforestación, y líder en producción sostenible en el mundo.

El acuerdo y la vinculación de estas empresas privadas es importante si se tiene en cuenta que Colombia tiene casi 60 millones de hectáreas de bosques, pero anualmente casi se destruyen, solo en el Meta, casi 20.000 hectáreas en actividades como cultivos ilícitos, minería ilegal, ganadería extensiva, incendios forestales e incluso megaobras de infraestructura.

Por otra parte, Colombia produce el dos por ciento de aceite de palma en el mundo, por lo que se ha convertido en un factor clave de la exportación en el país.     

 Camilo Prieto médico y filósofo, Director de la ONG, Movimiento Ambientalista Colombiano, expresó su preocupación por el aumento de la tasa de deforestación en el país, pues según cifras se incrementó en el último año 44%.

La incomprensible respuesta por parte del gobierno frente al deterioro ambiental del año 2017 ha sido reducirle el presupuesto 80% a sostenimiento de Parques Nacionales y un 40% a todas las entidades de investigación adscritas “y claramente afectara iniciativas ambientales y sostenibles en el país, ya que, según él, el Gobierno ha destinado más inversiones a otros sectores no más importantes que este”.

“La desmovilización de las Farc ha producido un cambio del orden territorial y la débil presencia del estado ha permitido la llegada de nuevas organizaciones criminales que están induciendo una masiva degradación ambiental con actividades como la minería ilegal y los cultivos ilícitos”, dijo Prieto.

Enfatiza el experto que hay más intereses económicos que ambientales como se puede reflejar en la capital del país, ya que no hay un sistema eficiente de reciclaje y a nivel nacional no se han dado pasos que procuren la transición hacia energías renovables.

Como lo ha mencionado Periódico del Meta en varios informes, este departamento presenta una de las más altas tasas de deforestación del país. Según cifras oficiales, en los últimos 20 años las hectáreas de selva y bosque deforestadas en el Meta alcanzan a 650.000l; y las consecuencias ya son visibles por cuenta del cambio climático.