En medio de polémica, Cámara dio vía libre a acuerdos de La Habana

En medio de un fuerte debate entre la bancada oficial del partido de La U y el Centro Democrático, la Cámara de Representantes aprobó el miércoles el último debate del llamado Acto Legislativo por la Paz, que establece la manera en que se surtirán las leyes, normas y reformas que exijan las Farc y el Gobierno en la mesa de diálogo de La Habana.  

Sin duda la más importante será la Ley de aprobación del Acuerdo Final cuyo texto se elevará al Derecho Internacional Humanitario para incorporarlo a la normatividad jurídica de Colombia.

Mientras los uribistas hablaban de una entrega del país a las Farc, las mayorías terminaron dieron un respaldo importante a la mesa de conversaciones con la guerrilla, pese a que, por ejemplo, el texto que apruebe el Senado no contendrá los elementos acordados en los diálogos con las Farc.

Esto indicaría que si el fin del conflicto se alcanza entre julio y agosto, la convocatoria de los ciudadanos a las urnas para que refrenden lo pactado sería entre septiembre y octubre.

Cuando esto suceda, el balón estará no en Cuba sino en Colombia, pues una vez refrendado se empezará con la etapa de la implementación. En este sentido el primer artículo de lo aprobado  explica que para implementar las normas, leyes y reformas que la paz requiera, tendremos un “un procedimiento especial” que tendrá vigencia por 6 meses pero podría postergarse hasta por un año más, es decir hasta finales del 2017, cuando Santos esté de salida de su segundo mandato.

Uno de los puntos críticos fueron aquellas donde explicaba que todas las reformas y leyes ordinarias solo podrán ser presentadas por el Gobierno y sus primeros debates serán en comisiones conjuntas, lo que hoy solo ocurre con los proyectos que tienen mensaje de urgencia.  

En el caso de las reformas a la Constitución, su trámite se reducirá de ocho a cuatro debates y podrán aprobarse por mayoría absoluta —la mitad más uno del total de miembros de la corporación—, mientras que hoy se exige mayoría calificada, es decir, las tres cuartas partes de los miembros de las corporaciones. Este tipo de reformas sólo podrán incluir modificaciones avaladas por el Gobierno y podrán realizarse en sesiones extraordinarias. Con esto último se activan las funciones del Congreso para los meses de diciembre, enero, febrero y marzo, cuando normalmente está en receso.

Finalmente, el Acto Legislativo le pone límites al control de la Corte Constitucional, que actualmente puede tardar meses, y le da dos meses al alto tribunal para que emita sus conceptos, que sólo podrán ser de forma y tomando como referencia el Acuerdo Final. Y deja claro que el primer proyecto que el Congreso conocerá cuando se firme la paz será una ley aprobatoria del Acuerdo Especial, con la cual el Legislativo incorporará al derecho interno lo acordado en La Habana en un trámite especial: como ley ordinaria, con los requisitos del procedimiento especial y con una votación en la que los congresistas sólo podrán aprobar o improbar lo acordado.