Entre más pruebas de coronavirus en la cárcel, mayor la tasa de contagio

La cárcel de Villavicencio sigue siendo foco de contagio.

Así lo explicó el alcalde de Villavicencio, Felipe Harman, al conocer la tarde de este martes que, con 107 casos, la capital del Meta se convirtió en la ciudad con más personas contagiadas este 28 de abril y ahora el departamento es el segundo con tasa más alta de contaminados por millón de habitantes, después del Amazonas.

De los 107 contagios revelados hoy, 106 fueron registrados en la cárcel de este municipio que desde hace dos semanas es el principal foco del Covid-19 del país, por lo que se determinó tomar más de 2.000 muestras con apoyo del Gobierno Nacional.

Así, el Establecimiento Penitenciario tiene a 306 de los 355 contagiados de todo el Meta, siendo este departamento el cuarto con más casos presentados después de Bogotá, Antioquia, y Valle.

“Debemos avanzar en seguir tomando más pruebas porque eso reflejará el diagnóstico real. Tenemos una tasa de contagio de 2,64 por ciento en Villavicencio y solamente en la cárcel es del 14 por ciento”, dijo Harman durante una entrevista a la emisora Blu Radio.

El mandatario dijo que en medio de todo, la buena noticia es que ninguno de los internos ha tenido que ser internado en ninguna UCI, pero insistió en que en caso de ser necesario, el Hogar del Yari está acondicionado para llevar reclusos vulnerables como de la tercera edad o con enfermedades graves.

De otra parte, hoy se conoció el caso de un habitante de calle que salió del Hospital Departamental de Villavicencio (HDV) “de manera voluntaria”, según reportó ese centro médico, sin haberse conocido el resultado para Covid-19.

El habitante de calle, de 55 años y diagnosticado con tuberculosis desde el 2017, fue positivo para coronavirus y algunos testigos aseguran que salió en taxi para el barrio Santa Fe a buscar marihuana y bazuco para consumir.

Pese a que el equipo social del HDV ha intentado llevarlo a albergues para su recuperación él no ha aceptado, y en seis ocasiones ha tenido que ser hospitalizado y 13 consultas por urgencias por sintomatología respiratoria.

El 27 de abril en las horas de la noche fue reingresado al  centro asistencial para tratar su enfermedad.

Este martes se conoció que dos funcionarios del Inpec contrajeron el virus en Florencia (Caquetá). El nuevo coronavirus también está en las cárceles de Picaleña (Ibagué), Leticia (Amazonas), La Picota, de Bogotá, y en la de Guaduas (Cundinamarca).

Desde hace meses, organismos multilaterales y organizaciones de derechos humanos han venido advirtiendo sobre los nefastos efectos que tendría la pandemia del COVID-19 en personas privadas de la libertad. En Colombia, donde el hacinamiento en las cárceles asciende a un 51% y se vive una permanente vulneración de derechos fundamentales que la Corte Constitucional ha denominado «estado de cosas inconstitucional» el panorama no es distinto.

El virus llegó primero a la cárcel municipal de Villavicencio y se ha expandido desde entonces a otros centros de reclusión.

También hoy se conocieron los primeros dos casos en San Juan  de Arama.