Esta noche Consejo Estudiantil Universitario definirá si retorna la normalidad a la Unillanos

En ocho días de paro, diferentes facultades de la Universidad de los Llanos apoyaron el cese de actividades promovido por los estudiantes del programa Licenciatura en Educación Campesina y Rural –antes Licenciatura de Producción Agropecuaria (LPA)- de la Universidad de los Llanos. Desde ayer, una secretaria de la institución, inició una huelga de hambre a las afueras de las instalaciones de la sede Barcelona.

Como a María Teresa González Espitia, quien se encuentra en huelga de hambre, a más de 600 funcionarios tampoco se les ha podido cancelar la nómina del mes de octubre, que generalmente la universidad paga entre el 25 y el 30 de cada mes.

La situación actual del paro es indefinido. Después de las ocho peticiones que los protestantes de LPA presentaron ante la rectoría, el Consejo Estudiantil Universitario (CEU), el pasado viernes 27 de octubre, adicionó cuatro condiciones para darle fin: soluciones serias a las peticiones emanadas en el pliego del programa de LPA; la realización de un Claustro Universitario, pactando su cumplimiento en el calendario académico del siguiente año lectivo (2018-1); garantizar la reposición de clases sin que haya represalias por parte del cuerpo docente de la Universidad; y asegurar la participación activa de los estudiantes en la construcción del presupuesto de la Universidad por una comisión delegada por sus propios mecanismos.

Pablo Emilio Cruz Casallas, rector de la Universidad de Los Llanos, aseguró que “actualmente la universidad tiene una política de inversión, se destina un recurso a cada una de las facultades, y son todos los decanos con sus directores de programas académicos de la facultad, quienes deben discutir los proyectos de inversión y definir los presupuestos de acuerdo con el plan de acción. Se dará una mayor participación para que esos proyectos deban definirse donde haya representación estudiantil”.

“Vamos a permitir la participación de una comisión de estudiantes para que escuchen y miren cómo está planteado el presupuesto”, resaltó.

Además, “ya hay un compromiso de hacer un claustro para hacer revisiones de reformas, ajustes, y demás. Eso está previsto para el primer semestre 2018. Ayer el Consejo Superior manifestó el compromiso y que va a ser garante y se van a realizar por lo menos 5 días de actividad para atender la solicitud”, dijo el rector encargado.

La Asamblea General de Estudiantes en pertinencia a las condiciones presentadas por el CEU se acogió a las peticiones por consenso. Determinó que solo cuando se dé el cumplimiento completo de las solicitudes se permitirá el libre acceso a las actividades académicas y administrativas.

Por su parte, los programas de Ingeniería Electrónica e Ingeniería de Sistemas plantean declararse en Asamblea Permanente, permitiendo el acceso de personal competente a las actividades de funcionamiento crítico a las instalaciones de la Universidad y acogerse a las propuestas del CEU.  Sin embargo, declaran su autonomía para levantarse del cierre en caso de una respuesta negativa. En contraste con el programa de Biología que decide proseguir con el cese de actividades hasta que se cumpla su pliego de peticiones.

Por el momento, el paro académico que causa parálisis en clases de la Unillanos continúa a la espera de lo que se defina esta noche en una reunión del Consejo Académico, en la que se definirá si hay o no acuerdo para que el ritmo académico de la principal universidad pública de la Orinoquia vuelva a la normalidad.