Excombatientes en servicio social

Con una inspección a las viviendas comienza la iniciativa de servicio social “Promoción,  Prevención y Control de Enfermedades Trasmitidas por Vectores”,  liderada por la Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN) y apoyada por un grupo de reinsertados.

Todos los domingos, un grupo de 22 personas que dejaron la guerra y asumieron el compromiso de reintegrarse a la legalidad recorren los barrios Villas de Granada, La Esperanza y La Sabana enseñándole a la gente a tomar las medidas necesarias para prevenir la trasmisión de enfermedades provocadas por vectores como dengue, chikungunya y zika.

 

Estos barrios han servido de escenario para que las personas en proceso de reintegración con la Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN, antes Agencia Colombiana para la Reintegración),  aporten 80 horas de servicio social para ayudar a proteger la salud de los granadinos, muchos en su mayoría víctimas del conflicto armado.

“Le enseñamos a la gente qué es una enfermedad trasmitida por vectores, hablamos de la importancia del lavado y la desinfección de los tanques, recogemos objetos que acumulen agua sin tratamiento, y damos consejos para que no se vean expuestos a futuras enfermedades”, explicó Daniel Moreno, quien actualmente cumple de manera voluntaria con este servicio social.

Juan Carlos Silva, coordinador de la ARN en Meta y Orinoquia dijo que “más de 10 iniciativas de servicio social han sido adelantadas por personas que se han acogido al proceso de reintegración en Granada (Meta), lo que evidencia una muestra de voluntad por parte de quienes desean darle un giro a su historia y ser protagonistas de reconciliación y construcción de paz «.

Dicha iniciativa se adelanta con el apoyo de la Secretaría de Salud Departamental, la Corporación Futuro País –Corfupais- y la Empresa de Servicios Públicos del Municipio de Granada.

En el Meta y la Orinoquia, 3.576 personas han ingresado al proceso de reintegración de la ARN luego de desmovilizarse de grupos armados ilegales. De ellas, 1.912  han participado en iniciativas de servicio social, impulsando acciones de reconciliación a través de obras de embellecimiento de espacio público, recuperación del medio ambiente, cuidado de animales, entre otros.

Una experiencia en Acacías

La Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN), antes Agencia Colombiana para la Reintegración (ACR), y la Alcaldía de Acacías, con el apoyo de  la Policía y diferentes instituciones educativas, trabajan articuladamente para garantizar  los derechos de niños y jóvenes.

“Ingresé al grupo armado a los 15 años, pero un día cansada de estar allá y con ganas de volver a ver a mi familia tomé la decisión de huir. Días después entré al programa de niños y niñas desvinculados de los grupos armados al margen de la ley del ICBF, me restablecieron mis derechos; al cumplir los 18 años pasé a la ARN y actualmente estoy en proceso de reintegración».

Con este discurso Carolina*, una joven de 21 años que sabe lo que es el conflicto armado y logró huirle a la guerra para reencontrarse con su hermana, se presenta frente a un centenar de niños y jóvenes estudiantes del colegio Santo Domingo Sabio.

Su historia la cuenta en las jornadas pedagógicas  ‘Hablando de paz’,  para que otros niños, niñas, adolescentes y jóvenes (NNAJ) no caigan en factores de riesgo como la prostitución infantil, la drogadicción, las bandas delincuenciales o la violencia intrafamiliar, y no pierdan lo mismo que ella, por haber hecho parte de un grupo armado.

¿De qué se trata ‘Hablando de paz’?

Eulises Rozo, docente de cátedra de paz dijo que «en el colegio venimos trabajando en la cartilla ‘Tintin para crecer en paz’, y luego de conocer el trabajo de la ARN articulamos y surgieron estas jornadas que buscan promover y fortalecer la cultura y los buenos valores a través de charlas de capacitación y prevención».

El docente también explicó que los estudiantes han tenido la oportunidad de romper imaginarios y poner en práctica valores fundamentales para la sana convivencia y la reconciliación.

Dichas jornadas se adelantan en el municipio con el apoyo de la Alcaldía desde el 2016 y han servido como acciones de servicio social para personas en proceso de reintegración.  Los colegios intervenidos el año pasado fueron el Juan Rozo, Veinte de  Julio y La Cecilita.

«Este año nos estamos acercando más a las instituciones porque estamos convencidos sobre la importancia de asumir una cultura de paz desde cada uno y consideramos que las instituciones educativas son un escenario de intercambio de ideas para lograr la reconciliación en los territorios», dijo Juan Carlos Silva, coordinador de la ARN en Meta y Orinoquía.

En el marco de las jornadas pedagógicas  ‘Hablando de paz’ también se adelanta el proyecto ‘Ni uno más en riesgo’ en donde estudiantes de bachillerato y jóvenes en proceso de reintegración, trasmiten mediante manualidades y actividades lúdicas mensajes alusivos a la paz y la reconciliación a los más chicos.

«Inicialmente iba con miedo porque pensé que nos iban a rechazar, pero los estudiantes tienen un concepto muy diferente acerca de las personas que abandonan los grupos armados y  eso ha facilitado mucho el trabajo. De cada encuentro puedo decir que nosotros aprendemos tanto como ellos», expresó Carolina, quien además sueña con ser diseñadora de modas.