Expertos aseguran que valla sí reduciría suicidios en el puente Galán – Azotea

Foto: Viaducto Cesar Gaviria Trujillo, en Pereira.

Por Yéssica Salgado

La repetición de casos de suicidio desde un mismo punto hizo visible un fenómeno social y de salud pública en Villavicencio. Entre el 2017 y el 2018 en el Meta se registraron 107 suicidios; 19 muertes correspondieron a Villavicencio, de los cuales tres se hicieron lanzándose desde el viaducto que comunica a los barrios Galán y Azotea.

La situación encendió las alarmas entre las autoridades y la ciudadanía, pues desde la inauguración de esta infraestructura, el viaducto se ha convertido en escenario del suicidio en la ciudad. Según el juez de paz Adolfo Rodríguez Iriarte, desde allí se han lanzado más de 13 personas.

Algunas historias, tal vez por lo escabrosas, han quedado grabadas en la memoria de los villavicenses.  En octubre del 2018 fue  Luis Sebastián Gutiérrez Calixto, de 18 años, quien se arrojó al vacío. Los 70 metros de altura no fueron mortales. El joven resistió la caída, pero murió cuando era trasladado hacia un centro asistencial.  

El 26 de diciembre la joven Luz Helena Plata Angarita, de 25 años, se quitó la vida lanzándose de este mismo puente.

No habían pasado dos semanas, cuando un nuevo hecho de suicidio se registró. La madrugada del siete de enero, Juan Pablo Pinzón, de 45 años, decidió terminar con su vida. Aunque las autoridades intentaron persuadirlo, el hombre saltó al vacío.

Ese mismo día, en horas de la tarde, un hombre de 42 años intentó quitarse la vida en este mismo viaducto. Como en repetidas ocasiones, varios curiosos comenzaron a agolparse, mientras tanto, dos policías intentaban persuadir al hombre que ya había traspasado la baranda, pero ningún argumento era suficiente. Pasaron 30 minutos y, en un descuido, los uniformados lograron atraer la atención del hombre para luego tomarlo de su torso y convencerlo de regresar al andén. Acababan de salvarle la vida.

Los hechos, sucedidos en menos de un mes, revivieron la polémica acerca de la necesidad de utilizar barreras de protección en esta obra de infraestructura, para evitar que sea utilizada por quienes en un momento de desespero intentan terminar con su vida.

Adolfo Rodríguez Iriarte, juez de Paz de la Comuna 1, dice que la medida es necesaria en el puente, no solo para disminuir los suicidios, sino que se trata de un tema de protección a la salud pública de fondo. “Estamos pidiendo la instalación de unas barreras que ya se han aplicado en otras ciudades y que realmente funcionan. Lo que queremos es mitigar esta problemática, que ha sido reiterativa en este punto de la ciudad. Debemos quitarles ese atractivo a los suicidas”, señala el funcionario.  

Rodríguez Iriarte, aclara, no obstante, que el tema del suicidio es más delicado porque, aunque se mitigue que lo hagan desde el puente del Galán, la problemática del suicidio seguirá en la ciudad. “El tema del suicidio en Villavicencio no lo vamos a resolver con la instalación de barreras, pero sí vamos a prevenir y evitar que más gente, tome la decisión de arrojarse de este viaducto”, indicó el Juez de Paz.

El departamento de Risaralda afrontó una situación parecida hace más de 15 años, cuando el viaducto Cesar Gaviria Trujillo, una de las obras de ingeniería más grandes del país, se convirtió en epicentro de los suicidas.

 La misma problemática se presentó en la ciudad de Bucaramanga, en el puente atirantado que une a la ciudad capital con Floridablanca. En los dos casos, la solución fue la construcción de una valla protectora.

Sobre esta medida, Uriel Escobar, médico especialista en psiquiatría, exsecretario de Salud del departamento de Risaralda y, quien adelanta un estudio sobre el suicidio en puentes y viaductos del país desde hace más de 12 años, señaló que la construcción de la valla protectora es necesaria y se debe utilizar como una estrategia de salud pública para prevenir muchos de estos casos.

“Desde el punto de vista de la investigación, la valla no se hace para evitar el suicidio, porque esta es una experiencia connatural a la existencia del ser humano, sin embargo, esta reduciría en gran medida los casos que se presenten en espacios como esos, que se vuelven ceremoniales y causan replicas en personas con tendencias suicidas.”, explicó el especialista médico.

“Desde el Viaducto Cesar Gaviria Trujillo se lanzaron 99 personas. Desde que se construyó esta valla protectora, hace más de 10 años, se han presentado tan solo 4 casos de suicidio, es decir, disminuyó de manera importante el suicidio desde ese sitio”, agregó el especialista médico.

El psicólogo Alejandro Cruz, especialista del Hospital Departamental de Villavicencio, señala que instalar mallas o protectores de seguridad en este puente es una buena medida para evitar el suicidio, pero recalca que este no es un problema de restricción física o de infraestructura “Este es un problema de salud mental, que no se soluciona instalando una valla, quienes quieren quitarse la vida se trasladarán a otros espacios o utilizarán otros métodos”, explicó el experto médico.

Cruz asegura que esta es una problemática que se supera capacitando y sondeando desde colegios, universidades y empresas las situaciones que se presentan en el hogar, el trabajo y las relaciones interpersonales, que desencadenan en una depresión, que es la condición de mayor riesgo para quienes tienen tendencias suicidas.

Alexander Galeano, psiquiatra clínico también del Hospital Departamental de Villavicencio, señala que este proceso se está adelantando desde la Dirección de Salud Mental de la Secretaría de Salud del departamento.

“Para abordar esta enfermedad, la Secretaría de Salud del Meta puso a disposición la Línea Amiga de ayuda y orientación en salud mental, en el número 312-575-11-35. Un servicio gratuito, atendido por profesionales de la salud que están atentos a escuchar, acompañar y orientar a quienes pasan por momentos difíciles o sufren algún tipo de depresión”, explicó el psiquiatra.

Por su parte, Aura Stella Navarro, psicóloga de la Línea Amiga, señala que mediante esta estrategia se han logrado salvar muchas vidas en Villavicencio. “La atención se brinda de lunes a viernes, de 9:00 de la mañana a 9:00 de la noche. En la línea amiga se han atendido niños y jóvenes entre los siete y los 17 años, así como adultos entre los 18 y 35 años. El acercamiento de los psicólogos se hace en un primer momento por teléfono, pero luego la persona es remitida a terapia”, indicó la profesional médica.

Esta línea recibe diariamente entre 30 y 50 llamadas.  Los que más utilizan la línea son los jóvenes entre los 14 y 17 años. Los adultos están entre los 24 y 35 años.

Problema jurídico

Sobre la instalación de barreras de protección en el puente de la Azotea, el secretario de Gobierno del municipio, Alex Zarate, indicó que para proceder a ello primero se debe aclarar un tema jurídico, “Al parecer el puente que comunica al barrio Galán con la Azotea está concesionado, lo que podría limitar la inversión de recursos”, señaló Zarate.

Agregó que por el momento, la Secretaría de Gobierno del municipio está a la espera de que jurídica entregue un documento formal, donde se pueda establecer si ese puente está o no concesionado, para iniciar los trámites.

“Sí el puente está concesionado, nos tocaría buscar otros mecanismos por medio de los cuales se ordene al concesionario la instalación de estas barreras de protección, entre ellos, una acción popular o una tutela que garantice la protección a la vida”, explicó el secretario de Gobierno del municipio.

Ante dicho inconveniente, el funcionario señaló que se han adoptado otras medidas para prevenir que los ciudadanos se lancen de este viaducto: “Le pedimos el acompañamiento a permanente a las Policía Nacional. Han estado monitoreando con los auxiliares y en lo corrido de la segunda semana de enero, han hecho la intervención de dos personas, que buscaban terminar con su vida”, detalló el titular de la dependencia de Gobierno.  

Adicional a ello, Zarate informó que la Secretaría de Salud municipal adelanta un proceso contractual para la consecución de personal médico y psicólogos que atienden la línea 123, debido al aumento de estos hechos en la ciudad.

Por medio de Secretaría de Salud también se está adelantando la instalación de algunas vallas, que serán ubicadas en los extremos del puente para que la gente que atente contra su vida tenga presente las líneas Amiga y 123 de la Policía Nacional. Este proceso podría estar listo en el mes de febrero.

Por su parte, el coronel Diego Bohórquez, comandante operativo de la Policía Metropolitana de Villavicencio, indicó que en un intento por controlar la situación desde hace varios meses, se destinó en forma permanente un grupo de auxiliares, para vigilar el puente y tratar de impedir, entre otras situaciones, que la gente se lance.

“Esto es lo que se ha hecho, pero esto no soluciona el problema de fondo. Esta problemática, es de educación, salud pública e infraestructura”, señaló el oficial.