Factor climático regulará el tráfico.

El martes en sentido Bogotá – Villavicencio transitaron 977 vehículos y en sentido Villavicencio – Bogotá aproximadamente 873.

La reapertura gradual de la carretera Bogotá-Villavicencio es una buena noticia para la región pero debe tomarse con optimismo moderado por las lluvias, dicen expertos.

No solo los pasos temporales por la vía al Llano dependen de la lluvia, también las obras de contención que deberían empezar las próximas semanas.

La prueba piloto para reabrir gradualmente la vía al Llano, presentada por las autoridades de la vía al Llano, demostró estos primeros días que poner a punto la vía será más difícil de lo que parece y, en todo caso, el factor climático se debe tener en cuenta.

El martes 17 de septiembre, elegido como el ‘Día D’ para dar vía en el km. 58 luego de más de tres meses de cierre, apenas duró tres horas con tráfico, porque una intensa lluvia obligó a bloquear el tránsito una vez más, ya que la montaña empezó a desprender pequeñas rocas y lodo.

Pese a que el Ministerio de Transporte, la Agencia Nacional de Infraestructura y la Dirección de Tránsito y Transporte de la Policía entregaron un balance satisfactorio de la reapertura de la vía entre Bogotá y Villavicencio para vehículos de carga con peso superior a las 3.4 toneladas, hubo personas que criticaron la decisión, a sabiendas que las obras de mitigación en la vía no se habían hecho.

El viceministro de Infraestructura, Manuel Gutiérrez, admitió que en la vía se presentó una lluvia que derivó en el cierre parcial del kilómetro 58, tal como fue informado por los canales oficiales. “Tras el cese de la lluvia fueron revisadas las condiciones de la vía, se removió un material rocoso y nuevamente se procedió a la reapertura del corredor”, sostuvo el funcionario.

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La situación es más preocupante porque esta misma semana el Ideam anunció que en menos de un mes se dará inicio a la segunda temporada de invierno en Colombia, que
ocurre entre octubre y noviembre. Según explicó la entidad, históricamente esta segunda
temporada de lluvias es mucho más intensa que la que se registra entre los meses de abril y mayo, por lo que se espera en septiembre un incremento en las precipitaciones.

El Ministerio de Transporte y la ANI fueron claros que el paso en este sector de la vía al
Llano estará habilitado siempre y cuando el clima y las condiciones de seguridad lo permitan.
“Lo anterior, en concordancia con un mandato fundamental en la reapertura de este importante corredor vial: la prioridad del Gobierno Nacional es preservar la vida de los usuarios que transitan por el corredor”, reiteró Gutiérrez.

Sobre lo anterior, el Viceministro de Infraestructura reiteró el llamado a las personas
que viven en la zona para que no pasen caminando por el kilómetro 58, ya que no existen
bermas habilitadas para que transiten por allí, lo cual ponen en riesgo sus vidas.

Riesgo.

El exintegrante de la veeduría de la carretera Bogotá-Villavicencio, Gabriel Parrado,
fue una de las voces que, contrariamente al clamor de la mayoría, pedía que no se reabriera aún la vía al Llano. Advertía, en una carta que hizo pública, la posibilidad de que haya riesgos serios ya que, según él, no se ha dado estabilidad ni a la ladera ni a la calzada, que se podría afectar por el tráfico pesado que va a recibir.

“Tengo claro que todos los sectores de la economía y de la sociedad llanera necesitamos que se de apertura a la vía a la mayor brevedad posible, pero también tengo claro que el restablecimiento de operación de la vía debe ser en condiciones seguras, pues sobre todas las necesidades de quienes reclamamos la apertura, está la conservación de nuestras vidas; las obras de contención del derrumbe (muros, tablestacado, mallas, etc.) y de estabilidad del talud, según el Gobierno Nacional, aún se demoran dos meses y medio, y piensan construirlas simultáneamente con un tráfico de 2.200 viajes de carga día”, dijo Parrado.

Con todo, la Secretaría de Hacienda del Meta estimó hace 15 días que, a partir del cierre de la vía Bogotá-Villavicencio, las rentas propias del impuesto de consumo de cerveza, licores, cigarrillos, de vehículos automotores, e impuestos de registro predial, disminuyeron en un 80%. En parte por esto también se dio primero vía a los camiones de carga, pues será fundamental para empezar a estabilizar la economía de la región.

En la última semana, antes de la reapertura gradual, Coviandes informó sobre cierres
constantes no solo por derrumbes en el kilómetro 58, sino también en el 64+200 en donde
también se necesita asumir trabajos de estabilización de la montaña para evitar la caída de
material. La veeduría de la vía al Llano ha insistido en que son en total 120 puntos críticos
que deben ser atendidos