Habilitada vía al llano en ambos sentidos, luego de más de 12 horas de cierre

Ingenieros de Coviandes y la Policía de Tránsito y Transporte calcularon en por lo menos 5.000 metros cúbicos de tierra, dispersados en unos 50 metros lineales, el derrumbe que desde las tres de la mañana taponó la vía al Llano, principal carretera que comunica el centro de Colombia con la Orinoquia.

 

Los expertos dijeron que gracias al buen clima que reinó en la zona y a los trabajos intenos, sobre las 3:30 y antes de lo previsto (que eran las cinco de la tarde) restablecieron la operación normal de la carretera.

“No dejamos de operar la carretera. Tuvimos paso alterno en el derrumbe con una variante habilitada cada 15 minutos desde las 9 de la mañana. Los peajes de Pipiral, Boquerón y Naranjal funcionaron todo el tiempo. Los usuarios que se querían desplazar desde Bogotá a Chipaque, Cáqueza y municipios intermedios lo pudieron hacer. Lo mismo de Villavicencio a Guayabetal, Puente Quetame o Quetame. La recomendación es que atiendan las señales de las autoridades, conservando límites de velocidad”, dijo Fernando Castillo de la dirección de Operaciones de Coviandes.    

El deslave ocurrió a la altura del km 40, sector de Puente Quetame (Cundinamarca) y aunque el tiempo seco ha caracterizado el corredor vial durante las últimas semanas y se desarrollan labores de la construcción de la doble calzada en algunos sectores, un grupo de ingenieros investiga cuáles pudieron ser las causas del derrumbe, que por fortuna no dejó consecuencias letales.

Fueron siete las máquinas que trabajaron en el sitio para tratar de retirar en el menor tiempo posible la cantidad de tierra dispuesta en los dos sentidos de la vía, mientras tanto se habilitó un paso solo para evacuar los carros que estaban represados en el momento del derrumbe.