Innovación y sostenibilidad, ejes centrales de conferencia internacional sobre palma de aceite

Un  amplio y profundo  análisis del sector palmero en Colombia, entregó el presidente ejecutivo de Fedepalma, Jens Mesa Dishington,  durante el inicio de la XIX Conferencia Internacional sobre  Palma de aceite, realizada la mañana de este martes en el Centro de Convenciones  ´Julios César Turbay´ en la ciudad de  Cartagena.

En esta oportunidad los ejes centrales del evento, que se desarrolla desde hoy miércoles y hasta el próximo viernes en la ciudad amurallada, estarán centrados en dos ejes fundamentales: innovación y sostenibilidad.

Para iniciar, Mesa Dishington presentó el panorama del sector palmero en Colombia. Como primer punto, indicó que Colombia conserva el primer lugar como productor de aceite en América, contribuyendo con el 34% en la región y con el 2,4 de la producción mundial.

“En la última década la producción Colombiana del aceite de palma ha crecido una tasa promedio de 9,2 %. Y en 2017 alcanzó un record del 42 % respecto al año anterior, lo que refleja su gran dinamismo. Actualmente la producción de los aceites de palma y palmiscle superan los 1,7 millones de toneladas anuales y con la maduración del área ya sembrada esperamos muy pronto superar los dos millones de toneladas”, destacó el presidente de Fedepalma.

Según Mesa Dishington, en 2017 el valor de la producción palmera en Colombia que suma el aceite de palma crudo y la almendra de palma, fue de 1,2 billones de dólares. Este hecho, posicionó al aceite de palma a nivel país como el segundo producto dentro de los cultivos permanentes y  lo ubicó en el sexto renglón en generación de valor en el sector agrícola.

De acuerdo con estimaciones de Fedepalma esta producción logró una participación del 11% del Producto Interno (PIB) del país.

En cuanto al Área sembrada, Mesa Dishington,  precisó que el cultivo de palma en Colombia abarca más de 530.000  hectáreas. Y es que,  de acuerdo con el censo agropecuario del Departamento Administrativo de Estadística (Dane) 2015, la palma de aceite es el segundo cultivo con mayor extensión en área sembrada en Colombia después del Café

Actualmente el sector palmero exporta más de la mitad de su producción, siendo la Unión Europea su principal destino. En 2017 ocupó el quinto lugar en el ranking de productos agropecuarios.

Teniendo como base estas cifras, el presidente de Fedepalma dijo que sin duda alguna la palma por ser la más eficiente de las oleginosas es una de las llamadas atender la creciente demanda mundial de aceites vegetales.

“América tiene grandes oportunidades para aumentar su participación en el mercado mundial del aceite de palma. Actualmente representa el  7%  de la producción mundial del aceite de palma, siendo el segundo continente en producción con 4, 9 millones de toneladas, mostrando un crecimiento del más del 100% en la última década”, destacó el directivo.

En Sur América la dinámica de crecimiento también  ha sido importante. Según las cifras entregadas por Fedepalma,  esta zona contribuye con el 60% de la producción  del continente, en tanto que centro América ha aumentado su participación aporta el restante 40 % de la producción.

Pese a este crecimiento, el directivo del gremio palmero  recordó que Asia sigue siendo la principal región productora  con el 88 %. Y que para el 2018 se estima que la producción de Indonesia, primer productor, será de 8 millones de toneladas y Malasia, segundo productor, 21 millones. Tailandia, que ocupa el tercer puesto a nivel mundial tendrá una producción de 2, 8 millones, mientras que en Colombia principal productor de América, y cuarto a nivel mundial, se esperan 1,6 millones de toneladas.

Aunque para Mesa Dishington, América sigue siendo deficietaria del aceite de palma, este hecho representa una gran oportunidad para mejorar la colocación del aceite de origen americano al interior de los países productores y en el resto del continente, como es el caso del mercado de los Estados Unidos que viene demandando de manera creciente aceite de palma.

“Sí bien hay un reto grande en cuanto a competir con los grandes productores asiáticos para acceder a este mercado, los palmicultores latinoamericanos podemos llegar aprovechar nuestras ventajas en términos de localización, calidad y por qué no de sostenibilidad”, sostiene el directivo.

Y reitera que sí se logra incrementar el consumo per cápita de palma de aceite en  América, que es de 5,1 kilogramos al promedio mundial, que es  de 9,1 kilogramos,  esto significaría un incremento en el consumo de 3, 9 millones de toneladas.

No obstante, advierte, que el aceite de palma enfrenta un gran desafío actualmente, por cuenta de la “mala imagen que le han hecho en el mercado europeo”, y que están permeando otros mercados, incluso en países productores.

“Bajo unas consideraciones ambientales, sociales y del  producto, se están fortaleciendo cada vez más los movimientos en contra del aceite de palma, al punto de que sino unimos fuerzas y tomamos acciones contundentes se perderán mercados de gran relevancia,  lo que llevaría a una  reestructuración de los flujos de comercio mundial del aceite de palma que seguramente comprometerían el futuro económico de muchos productores”, reiteró.

“Es claro que como países productores estamos llamados a contarle al mundo los enormes beneficios y cualidades del aceite de palma, así como el aporte de esta agroindustria a la superación de la pobreza y al progreso de miles de agricultores en el mundo”, agregó.

De igual forma, insistió en posicionar el consumo de aceite de palma en América, por medio de la consolidación del Concejo Latinoamericano de Cultivadores y Productores de Aceite de Palma con la palma, para que con una institucionalidad regional fortalecida se logre defender y posicionar el aceite de palma.

“La región debe articular esfuerzos con otros países productores, siendo la mayor relevancia instar al gobierno de cada uno de los países productores de América a adherirse a la iniciativa internacional y gubernamental del concejo mundial de países productores de aceite de palma”, anotó.