Julio Alberto: capturar la vida, una vez más
- Publicado en Oct 11, 2026
- Sección La Otra Cara, Lo Mas Reciente
Duarte Paiba ha recorrido distintos territorios de Colombia, cruzado fronteras, formado a nuevas generaciones y sido testigo de la transformación de esta profesión.
Por Lina Herrera
Desde los 12 años, Julio Alberto Duarte Paiba aprendió a inmortalizar instantes con tan solo una captura.
Con una cámara Kodak, regalada por su tía Concha, la fotografía empezó a ser parte de su vida, llegando no solo a ser su principal sustento económico, sino su más grande pasión.
“Empecé con una cámara de rollo, compraba los rollitos con el sacrificio de mis onces. Entonces comencé a hacer fotos”, recordó Duarte.
Con el paso de los años, fue obteniendo más equipos, algunos comprados con sus ingresos y otros, provenientes al reconocimiento de su trabajo. Julio Alberto recuerda muy bien las referencias de sus equipos, al nivel de demostrar cuanto valora el haberlos obtenido y convertido en sus compañeros de trabajo y aventuras, como lo fue su paso por la Fuerza Aerea.
“La gente de Kodak me regaló la Kodak X-Lite 110, era el rollo más delgado. Me la regalaron porque les gustó mi trabajo. Esa cámara la llevé para la vida militar; a los territorios como Caloto, Cauca, estuve en todos los territorios”.
Le puede interesar: Crisol abre convocatoria para su sexta edición: cine, memoria y nuevas miradas desde Villavicencio
Duarte no solo recorrió a Colombia, también cruzó fronteras. Fue en su paso por el Ecuador en el que se apropió más de la fotografía, decidiendo que también quería enseñarla desde la docencia e implementarla en otras profesiones.
“Ahí fue cuando decidí: ‘Voy a dedicarme a la fotografía’, no solamente para hacer las fotos, sino para enseñar a los jóvenes. Enseñaba en colegios, institutos, universidades (…) Enseñamos a los arquitectos, médicos, gente que necesitaba la fotografía”, narró el fotógrafo.
Debido a su experiencia como docente, actualmente es crítico a como los celulares han desplazado a las cámaras profesionales.
“Las cámaras todavía tienen propiedades que les han hecho los técnicos, los laboratorios, que son para sacarle más provecho, más ventajas que los celulares. Yo tengo celulares, pero la cámara lo obliga a uno a estudiar. Lo obliga a uno a meterse mucho más en una profesión y en el arte”, expuso Duarte.
A pesar de su crítica, él insiste en la necesidad de estar innovando, tal como lo hizo al adquirir un dron en el 2014.
“Nadie tenía aquí un dron. Yo volaba toda la ciudad, tengo fotos increíbles que nadie tiene, porque me atreví a comprarlo (…) Hay que estar innovando todo el tiempo, creando y aportándole al mundo. Toda la gente que me conoce algún aporte ha recibido mío”.
Julio Alberto no puede quedarse con un solo estilo fotográfico, ya que, según él, ha explorado muchos. Por ejemplo, el retrato, el paisaje, documental, artístico y tipo estudio. Según él “es infinito”.
Cerca de la muerte
Recientemente, la cámara de la vida de este fotógrafo capturó uno de los momentos más estremecedores, un accidente en una motocicleta casi le cobra la vida: “estuve muerto por 30 días”, dice.
Julio Alberto Duarte continúa su recuperación, tras el fuerte accidente de tránsito que pese a lo amargo del episodio, lo mantiene agradecido por estar vivo.
“Dios y la vida nos dan varias oportunidades para hacer, para ascender y dejar un legado. Entonces, en este momento puedo decirle que trataré de ser la mejor persona cada día… Puedo decir que esta circunstancia me sirve para darle más al mundo. Espero en diez años dejar un legado más grande”, expresó.
El pasado jueves 8 de octubre recibió el ‘Reconocimiento a la vida y obra’ por parte de la Corporación Cultural Municipal de Villavicencio (Corcumvi), a propósito de la Semana de la Fotografía. Fue un homenaje al aporte de las imágenes del desarrollo y tradiciones de un departamento.
En PERIÓDICO DEL META estamos comprometidos en generar un periodismo de calidad, ajustado a principios de honestidad, transparencia e independencia editorial, los cuales son acogidos por los periodistas y colaboradores de este medio y buscan garantizar la credibilidad de los contenidos ante los distintos públicos. Así mismo, hemos establecido unos parámetros sobre los estándares éticos que buscan prevenir potenciales eventos de fraude, malas prácticas, manejos inadecuados de conflicto de interés y otras situaciones similares que comprometan la veracidad de la información.