La Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) presenta acciones que adelanta en la vía al Llano

Cortesía: Gobernación del Meta

En reunión con el vicepresidente ejecutivo de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), Luis Fernando Mejía Gómez, la gobernadora encargada del Meta, María Consuelo Rodríguez, expresó la preocupación del Gobierno departamental por los cierres de la vía Bogotá – Villavicencio, ocasionados por los constantes derrumbes en el km 64 + 200. Además, solicitó la oportuna intervención para superar la problemática que se presenta y que ha afectado a varios sectores de la economía del departamento.

El vicepresidente por su parte presentó un completo informe de las acciones se han realizado, especialmente en los últimos 10 días, y las operaciones que están en proceso en los sectores con dificultades, donde se incrementa el riesgo de cierres y emergencias.

Estamos haciendo dos acciones. Una es trabajar la emergencia generada en el km 64, donde, gracias a la gestión de la ANI y el concesionario, y con el apoyo de las autoridades departamentales y municipales, se logró que la propietaria del terreno autorizara el ingreso de trabajadores para iniciar obras de demolición de las rocas que están ubicadas en el hombro del talud, e iniciar el manejo de las aguas en la zona”, aseguró Luis Fernando Mejía.

Agregó que desde el mismo lunes están trabajando en obras de estabilización del sector (estabilización primaria), mientras se define un diseño para una solución de largo plazo, que tendrá que ver con una estructura que permita proteger el tránsito en condiciones seguras.

Con relación al inconformismo expuesto por los mandatarios de los diferentes municipios, indicó Mejía, “hemos tenido contacto con alcaldes y representantes de gremios, y la percepción es que están satisfechos por la forma en que se han venido comunicando las acciones que se están adoptando, y a las cuales les están haciendo seguimiento de manera permanente”.

Ante la falta de una mayor publicidad y difusión de la información a la comunidad, relacionada con la situación y atención de la vía, el Vicepresidente dijo “en este punto se deben tener en cuenta dos cosas. La primera es que es deber del concesionario, de la ANI, y de las autoridades mejorar los canales de comunicación con la comunidad, y en eso estamos trabajando, y a eso nos hemos comprometido. Nosotros entendemos perfectamente que la comunidad, en caso de que la vía tenga algunas dificultades, debe ser rápidamente informada sobre las acciones que se adoptan para solucionar los problemas”, subrayó el vicepresidente de la ANI.

“Lo segundo es que es una vía que tiene participación en el pago de peajes, pero que también tiene un importante aporte del Estado; entre el contrato de Coviandes, el Tablón y Chirajara, y de Coviandina, entre Chirajara y Villavicencio, el Estado invierte una cifra cercana a 9 billones de pesos, que es un esfuerzo importante del Gobierno nacional para proveer al Llano de una vía de altas especificaciones”, añadió Mejía Gómez.

Aclaró que los derrumbes presentados son súbitos, inesperados y sin trazabilidad anterior, ocasionados por el intenso invierno que hay en la zona, y que el concesionario no tiene ninguna responsabilidad al respecto, ni la interventoría, ni la Nación, porque es un evento de fuerza mayor.  “Nuestra responsabilidad es solucionarlo prontamente y de la mejor manera posible”, agregó.

Enfatizó en que la atención primaria de la vía, a cargo de Coviandes, se está cumpliendo debidamente con su equipo despejando los tramos en tiempos que están dentro del contrato. Las soluciones definitivas en zonas que no han sido objeto de intervención por parte de Coviandes deben ser atendidas por la Nación y parte del trabajo es identificar los sitios inestables que puedan tener dificultades a futuro y establecer una solución de diseño en el largo plazo que permita un flujo de tránsito seguro y permanente, dijo Mejía.