Las prioridades del próximo presidente en política de hidrocarburos

La Ronda Colombia traerá a la Orinoquia una millonaria inversión en exploración.

Periódico del Meta consultó a Luis Guillermo Acosta, director ejecutivo de la Asociación Colombiana de Ingenieros Petroleros (Acipet), quien reflexionó lo que debería ser la política petrolera del siguiente presidente. (Complemento del especial ‘Los candidatos responden al Meta’)

Luis Guillermo Acosta, Acipet.

La primera prioridad es entender que en el contexto tecnológico y de mercado abandonar la exploración y explotación de petróleo de manera tajante no es viable. Los hidrocarburos son el camino de la transición energética. Las fuentes renovables si bien han entregado buenos resultados en el suministro de energía, no reemplazan la cantidad de materias primas que se obtienen de los procesos de refinación de los hidrocarburos.

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El actual gobierno deja sobre la mesa el tema de la viabilidad de hacer fracturamiento hidráulico en roca generadora (fracking). Debe ser prioritario para el próximo presidente entender que la viabilidad de estas operaciones depende de los resultados que arrojen los Proyectos Piloto de Investigación Integral PPII.

Estos son proyectos de investigación científica que buscan evaluar si las estimulaciones hidráulicas en roca generadora se podrán realizar de manera segura y sostenible en el marco geológico y de fluidos presentes en el yacimiento.

Si los resultados del proyecto científico son favorables para el desarrollo de Yacimientos no convencionales, el próximo presidente deberá definir el rumbo que tomara el país en dos caminos: garantizar la autosuficiencia y seguridad energética, y determinar el peso de la explotación de estos hidrocarburos en las exportaciones del país.

Si el escenario de los PPII no es favorable, deben buscarse nuevos recursos convencionales y no convencionales. Esto mientras tiene lugar la transición energética. Esto significa que los hidrocarburos deberán ser usados como una palanca de valor para la transición productiva hacia otras industrias de valor y así abandonar poco a poco la dependencia de la industria extractiva de hidrocarburos.

Debe ser consciente de que el petróleo no es un tema energético únicamente, sino que la explotación y refinación impacta toda la industria petroquímica, y por ende la mayoría de productos que usamos en la vida cotidiana. El próximo presidente debe crear políticas que diversifiquen los productos refinados.

Se debe seguir permitiendo la exploración del petróleo y gas, pero de una manera responsable, utilizando toda la tecnología disponible para que sea lo más amigable con el medio ambiente. Debe promoverse desde el gobierno una huella de carbono cero a lo largo de todas las actividades de la cadena de valor, es decir hasta que todas las emisiones emitidas sean compensadas y neutralizadas mediante estrategias de captación y almacenamiento de carbono.

Afirmó que el principal reto del próximo presidente es garantizar la autosuficiencia en materia de gas y petróleo para evitar la importación de estas materias primas.