Llaneridad, más que ‘carne asada’

La semana pasada se celebró el Día de la Llaneridad, una jornada que no pasó inadvertida gracias al esfuerzo de las universidades de la ciudad y varios actores que desean que esta celebración no desaparezca.

Hace 11 años, cuando el Concejo de Villavicencio ordenó por medio del acuerdo 015 de 2008 la celebración, el último viernes de cada mes, del Día de la Llaneridad, provocó entre diversos círculos culturales y educativos una oleada de manifestaciones para rescatar la esencia llanera.

Niños en los colegios ataviados con el atuendo llanero de alpargatas, sombreros y ponchos; funcionarios públicos de igual manera vestidos con prendas llaneras asistían a las oficinas y en las emisoras de radio el joropo sonaba por doquier.

Sin embargo, poco a poco celebrar este día fue quedando en el olvido y la ‘fiebre llanera’ que al principio despertó poner en práctica el acuerdo del Concejo, se fue enfriando y solo de manera esporádica se conmemora de manera masiva.

Precisamente, para resaltar más este día y que no vaya quedando en el olvido entre los habitantes de la ciudad, se realizó en agosto del año pasado el ‘Pacto de la Llaneridad Somos del Meta’, una alianza público-privada que convoca a toda la sociedad metense a fortalecer nuestras tradiciones a través de siete compromisos; el primero de ellos, la agenda anual de celebración del Día de la Llaneridad.

Se trata de la alianza y participación de más de 40 empresas del sector turístico, académico, gubernamental, transporte, y comunicaciones, que hacen parte de los siete compromisos fundamentales.

Por eso, en un esfuerzo conjunto de la Mesa de Rectores y Directores de las Instituciones de Educación Superior con presencia en el Meta (Merum), unida a empresas prestadoras de servicios turísticos y la Corporación Cultural Corculla, se realizó en el auditorio mayor de la Universidad Santo Tomás la celebración de este día en el que además se homenajeo a 20 juglares del folclor llanero.

“El Llano es cantos de vaquería, coleo, ordeño, cuadrillas de San Martín, contradanza, mitos, leyendas, y muchas cosas más”, definió Carlos Esneider Santos Catillo, hijo del maestro Alberto Santos Enciso, una de las personas que recibió el reconocimiento por su aporte al folclor.

La celebración del viernes pasado permitió realizar muestras folclóricas, conversatorios y recuerdos de la vida del llano, algunas contadas por sus protagonistas.

Para Isaac Tacha Niño, compositor y actual gerente de la Corporación Batuta, espacios como las celebraciones conjuntas del Día de la Llaneridad permiten crear y fomentar nuevos sitios de cooperación que afianzan e incentivan a lo propio, a la cultura, compra y venta de productos elaborados en la región.

Por otra parte, ayuda a la creación de iniciativas que permitan la cooperación entre sector cultural y productivo que a su vez promueva de alguna manera el apoyo a la exponentes, gestores y trabajadores oriundos del departamento.

“Dentro de las estrategias para guardar y proteger las tradiciones del Llano hay muchas por hacer, pero primero hay que estimular a quienes hacen la tradición, porque si no hay estímulo la gente busca otros espacios nuevos donde subsistir. Sembrar el amor por esas tradiciones en lugares de formación, por ejemplo, para que quede grabado en la memoria de los niños y luego ellos mismos sean actores activos de la cultura”, dijo Tacha Niño quien enfatizó en que las tradiciones tienen que sentirse propias y no impuestas.

Según algunos de los expositores presentados en la celebración de la Universidad Santo Tomás, quienes viven fuera del departamento piensan que el Llano es solo joropo y carne asada, pero la llaneridad va más allá y es fundamental la creación de estrategias que fomenten los valores y saberes tradicionales.

Según Carlos Santos, la catedra de folclor llanero debería estar incluida en el Proyecto Educativo Institucional (PEI) no como una materia de relleno, si no como base, es decir al mismo nivel de las matemáticas, español o física.

“La conservación de las tradiciones, es un recuerdo vivo y existente, trasmite valores compartidos, historia, quienes somos, y de dónde venimos, por ende, es importante y fundamental pasarla de una generación a otra”, aseguró el hijo del maestro Jaime Castro, uno de los homenajeados, quien agregó que son plataformas que afianzan la cultura y hacen que quienes viven en el llano crean en lo suyo, en donde nacieron.

Entre los homenajeados de la música llanera estuvieron Jairo ‘Topo’ Solano, José Abel Carillo, Eutacio Rozo, Fernando Lizarazo, Alberto Santos y otros ya fallecidos como Silvia Aponte y Luis Ariel Rey.

Las empresas privadas y ONG culturales luchan para no dejar morir el Día de la Llaneridad y reafirmar los valores del metense.