Friogán se salvó de ser ‘sacrificada’

Luego de una millonaria inversión en tecnología y equipos, la empresa se dedicará al sacrificio, transformación, desposte y empaque al vacío de productos cárnicos en la nueva ruta de esta empresa ganadera.

Luego de superar una crisis financiera que llevó casi a la liquidación definitiva de la compañía Frigoríficos Ganaderos de Colombia S.A. (Friogán), la empresa de sacrificio bovino más importante de Colombia espera que este 2019 sea el del reposicionamiento de su principal negocio: el sacrificio de ganado.

Juan Felipe Llano Naranjo, gerente de la planta Villavicencio, explicó que para potencializar esta actividad la compañía se reestructuró y cambió algunos procesos a partir del año 2017.

“Antes comercializábamos carne; ahora nos concentramos en los servicios de sacrificio, transformación, desposte, proporcionado y empaque al vacío de carne. También ofrecemos conexión ganadera en la cual reunimos a proveedores con compradores y facilitamos la negociación”, explicó Llano.

El ejecutivo destacó que de las cuatro plantas activas con las que cuenta la compañía, ubicadas en Cúcuta, Norte de Santander, Corozal (Sucre), y la Dorada, la de Villavicencio es la de mayor importancia porque está situada en una región en donde la producción de ganado es alta, lo que permite, entre otras cosas, crear una conexión ganadera que integra a los productores con los comerciantes de carne, no solo de clientes locales sino de grandes superficies.

“El frigorífico de Villavicencio es uno de los más completos del país por capacidad instalada. Está dotado de novedosos equipos de sacrificio y cumple con altas exigencias en materia sanitaria y de sostenibilidad con el medio ambiente, que le ha permitido tener certificaciones internacionales como Halal, Haccp, NSF, y ASP Invima DEC 1500”, indicó el directivo.

Agregó que la planta de la capital del Meta tiene una capacidad de almacenamiento cercana a las 343 toneladas de producto terminado (carne empacada al vacío), una capacidad de sacrificio de 640 animales diarios, así como desposte de 168 canales (carne, hueso y cebo). Y un almacenamiento de 1.080 canales en los cuartos fríos.

“Parte de la modernización y el proceso que adelantamos en esta planta, tiene que ver con el aumento de la capacidad de almacenamiento de frío, con el que se busca asegurar la maduración de carnes y llegar con una mejor calidad del producto a los consumidores”, indicó el gerente de Friogán. Se calcula que la compañía invirtió más de $25.000 millones en las cuatro plantas para su modernización.

En materia de exportación, el directivo señaló que por el momento la planta solo abastece el mercado local y nacional, pero que está preparada para exportar.

“Tenemos certificaciones internacionales, con las que buscamos llegar con la carne que se produce en el Llano a mercados como Rusia, Armenia, Albania Afganistán, entre

otros. Podemos llegar a países de oriente con las carnes que el Llano colombiano produce”, señaló.

El ejecutivo indicó que además del sacrificio de ganado y la transformación de la carne y sus subproductos, la empresa busca, mediante el análisis de estadísticas, convencer a los ganaderos de la Orinoquia que es mejor sacrificar en Villavicencio para así evitar pérdidas de peso, y calidad al transportar los bovinos vivos hasta Bogotá.

El frigorífico cuenta con su propia planta de tratamiento de agua potable y otra de tratamiento de aguas residuales, con las que se busca causar el mínimo daño ambiental. Y genera 276 empleos directos y alrededor de 150 indirectos, lo que lo convierte en dinamizador de la economía regional, señaló Llano.

Sobre la sequía y las altas temperaturas que se registran en el Meta, el directivo señaló que esta oleada de calor afecta la comercialización de la carne.

“Al no tener agua los animales no tienen la conversión de agua en carne y lo va ser en mucho más tiempo y eso afecta a veces la edad de los animales, porque se adelgaza, pierde peso y tallas”, advirtió.

PIE DE FOTO

El comercio de carne se afecta con temperaturas tan altas como las que vive el Meta por estos días.

Publicidad