‘Los pollos’ no tienen la culpa

Vía al Llano.

Corporinoquia presentó ante el Comité Departamental de Gestión del Riesgo un análisis técnico de las posibles causas por las cuales se presentan deslizamientos en el kilómetro 58 de la vía al Llano

Karen Pinzón, subdirectora de control y calidad ambiental de la Corporación Autónoma Regional de la Orinoquia (Corporinoquia), explicó que este análisis, que aún no se ha presentado de manera oficial, se realizó con base en los antecedentes técnicos de la vía, la  información que ha presentado la concesionaria  Coviandes, el proyecto avícola ’ Pollo Olympico, y la licencia ambiental que fue otorgada a la concesión para realizar obras en la vía a Llano.

“El documento es un análisis técnico que enmarcamos en el kilómetro 58, donde actualmente hay un proceso activo de remoción en masa. Para su elaboración tuvimos en cuenta los antecedentes de la vía, y los proyectos que se desarrollan en la zona,  y con base en ello emitimos un concepto técnico de lo que sucede en este punto de la vía”,   indicó la funcionaria.

En ese sentido, señaló que uno de los conceptos que se pudieron establecer dentro del análisis realizado, es que desde el año 2016 se evidencian procesos de deslizamientos y erosión en el kilómetro 58 de la vía al Llano, que han venido en aumento.

Así mismo, la funcionaria destacó que técnicamente Corporinoquia  considera que el proyecto avícola no fue el detonante o el generador del proceso de desprendimiento de material, que se ha generado  en la meseta de Mesagrande,  ya que en visitas de seguimiento y control, realizadas por la entidad,  se evidenciaron seis puntos de descarga de aguas lluvias en el lugar donde están ubicados los galpones.

Dichos desagües fueron recubiertos en cemento para que el drenaje de las aguas lluvias corra al lado de la quebrada Las Perdices, y no sobre el costado del río Negro, que es donde se encuentra la vía.

Teniendo en cuenta esto, Corporinoquia señala que, “el agua que se filtra por la montaña no es del proyecto.  La empresa avícola no está generando ningún tipo de vertimiento doméstico, y el drenaje de aguas lluvia se está haciendo sobre el costado posterior de la vía”.

Así mismo,  la corporación ambiental señala que el proyecto avícola  Pollo Olympico, “tiene una concesión de agua que es únicamente para abrevadero”, es decir,  la empresa utiliza bebederos tipo nifle, a través de los cuales los pollos succionan el agua de una manguera,  “por lo que el gasto de recurso hídrico es mínimo, y no se genera vertimientos”.

Adicional a ello, Corporinoquia señala que para el año 2016, la entidad evidenció a través de imágenes aéreas que, “en el proyecto avícola no se observan procesos erosivos, ni de remoción en masa, y se percibe la estabilidad de la terraza”.

La entidad también destacó en su análisis, que para el año 2017 Coviandes, en conjunto con Pollo Olímpico y el municipio de Guayabetal hicieron un canal,  el cual recubrieron con plástico para poder drenar las aguas sobre el costado posterior de la vía.

En su informe, Corporinoquia también señaló que a partir del año 2017, se evidenció que los procesos de remoción y erosión  de la montaña en el kilómetro 58 empezaron en la parte baja del cerro. Este fenómeno se denomina en geología  ‘fenómeno en masa retrogresivo’,  y causa procesos erosivos desde la parte baja de la montaña hacia la parte alta.

En este caso, la entidad es enfática en señalar que, “dadas las características geológicas de la zona, donde hay fenómenos erosivos existentes, y las condiciones que se presentan por el aumento de lluvias, el terreno se ha debilitado y se han presentado procesos de remoción en masa”.

Sumado a esto señala, que el estudio de geología que se realizó dentro del Plan de Ordenamiento y Manejo de la Cuenca Hidrográfica  del río Guayuriba, determinó que las formaciones que existen  en la montaña a la entrada a Guayabetal (kilómetro 58), son formaciones finitas, es decir, están hechas de materiales inconsolidados, donde hay rocas fragmentadas y en bloques sueltos, que por su composición, y al estar expuestos a las aguas lluvias y a los procesos de la construcción del túnel generaron posiblemente algunos procesos pluratorios, de ruptura de rocas y demás, que causaron remoción en masa en gran cantidad.

Túneles

“La apertura de los túneles, también pudieron haber generado los procesos de remoción en masa, porque la misma geología de la montaña  está  constituida de materiales consolidados. Un proceso de ruptura, vibración o de explosión sobre la roca, puede aumentar esa remoción en masa del terreno, y lo que lo hace más susceptible a procesos de remoción en masa.

La entidad también determinó que de acuerdo al estudio de amenaza de movimiento en masa,  la zona en la cual se encuentra el terreno, es una zona de amenaza alta. Adicional a ello, señaló que tomado los históricos de precipitación de esta área, se evidenció que  para las épocas donde se generaron los picos más altos, es en los cuales se han generado procesos de remoción en masa más considerables: años 1974, 2017 y 2018 cuando  se registró una precipitación muy fuerte.

Corporinoquía también encontró algunas inconsistencias dentro del estudio de impacto ambiental que adelantó Coviandes en el año 2009.  Para este caso  la corporación señaló que   dentro de este estudio la concesionaria hizo  una evaluación del macizo del túnel 13, y evidenció que ese macizo rocoso era “malo”.

“Desde al año 2009 se había evidenciado que la condición o la valoración geotécnica era de regular a muy mala, entonces establecía que la zona afectada era  de menor autosoporte y con zonas de falla, eso quiere decir que desde el principio se sabía que era una zona con bastante riesgo por sus condiciones geológicas”, señaló Corporinoquía.

“Se debió tener en cuenta el estudio de impacto ambiental para prevenir algunas actividades a realizar en la zona, por qué no se hizo, eso habría que preguntárselo a quien concedió la licencia”, señaló la subdirectora de Corporinoquía.

La entidad también  determinó que al revisar el Diagnóstico Ambiental de Alternativas de la vía, no se establecieron, ni tampoco se contemplaron dentro de su creación otros diseños por donde podría ir la vía, proceso que se debió tener en cuenta a la hora de otorgar la licencia ambiental del proyecto de la vía al Llano.

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