Lucha contra la corrupción

Las marchas, cacerolazos y otras formas de protestas que los colombianos hemos presenciado, es un mensaje claro al gobierno nacional de que en el país son muchas las acciones correctivas que deben implementarse; cada marchante podría tener sus propias razones para protestar y quizá las peticiones sean muy disímiles, pero hay descontento compartido por la inmensa mayoría, no de ahora, el tema viene desde tiempo atrás, sin que se den las respuestas requeridas.

Uno de esos temas de inconformidad colectiva es de los servicios de salud ineficientes que a diario padecen los usuarios.

No se necesita mayor esfuerzo para medir la satisfacción de los usuarios del sistema de salud, basta con recurrir a dos reportes de entidades estatales, uno es el Informe de Tutelas 2018, publicado por la Defensoría del Pueblo, donde afirma que las tutelas en salud representaron el 34 por ciento del total de tutelas en el año anterior.

Los usuarios interpusieron 207.734 tutelas invocando el derecho a la salud, lo que representa un incremento del 5 por ciento con relación a 2017.

En los últimos 14 años la tutela en salud se ha incrementado al 188%, si se compara con el resultado de 2004.

Por su parte, la Superintendencia Nacional de Salud precisa que cerca de un millón de quejas, peticiones, quejas y reclamos presentadas por los usuarios para reclamar servicios de salud en el 2018 indica que sólo en el mes de octubre del presente año, 81.787 personas recurrieron a la Supersalud a interponer queja o reclamo por las fallas en el servicio de salud; el 81 por ciento de las personas reclaman por no poder acceder al servicio de salud que requieren.

La protección de los usuarios es uno de los principios de la Ley 100, luego es claro que el sistema de salud no marcha bien si los pacientes deben recurrir a los jueces de la República y las entidades de control para ser atendidos. Ante la crisis del sistema de salud se plantea como objetivo luchar contra la corrupción, pero ello no garantiza la satisfacción de los usuarios, en tanto no se atienda la calidad y el acceso efectivo a la atención sanitaria.