Coca «inunda» los Parques Naturales del Meta

Foto: tomada de El Espectador

El último informe de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc) acerca del estado de los cultivos de uso ilícito realizado en  2018 en el país reveló que luego de  cuatro años consecutivos de incremento del área sembrada, Colombia logró detener la tendencia.

Para ese año, nueve departamentos mostraron una reducción significativa: Nariño, Putumayo, Meta, Chocó y Amazonas, alcanzando más de 11.000 hectáreas.  En el caso del Meta, el departamento pasó de tener 5.577 hectáreas de narcocultivos en 2017 a 2.945 en 2018, lo que representó una disminución del 47 % de cultivos ilícitos en la región.

El informe reportó, además, que el Meta  cumplió el 95 por ciento en la erradicación de coca con corte al 20 de agosto de 2018 en los municipios de La Macarena, Mapiripán, Mesetas, Puerto Concordia, Uribe y Vista Hermosa, donde 6.144 familias han erradicado 2.043 hectáreas de plantas.

Sin embargo, el esfuerzo que adelanta el Gobierno de Iván Duque para  disminuir el número de hectáreas de coca en el 2019 fueron contrarrestados por la resiembra y el aumento de los cultivos en zonas donde el Estado no intervino.

Y aunque todavía no existen cifras consolidadas del número de cultivos existentes en esta región del país, y esto solo se sabrá con certeza a mediados de año, cuando se publiquen las cifras oficiales,es probable que los resultados de 2019 no sean muy distintos de los de 2018, aún así los gobiernos locales y departamentales  en articulación con la fuerza pública luchan por reducir el área sembrada en  el Meta, lo que ha llevado a disputas con los campesinos del municipio de Vista Hermosa, al sur del Meta,  y el departamento del Guaviare.

Parques con mayor riesgo

El informe también señaló que la concentración de los cultivos de coca en los Parques Naturales Nacionales (PNN) venían incrementándose desde 2010, por lo que la reducción del 8 % (según Política Ruta Futuro) que se registró entre 2017 y 2018 resulta significativa; sin embargo, la coca sigue concentrada en tres de ellos: Paramillo, Nukak y La Macarena.

“El 47% de los cultivos se concentran en Parques Nacionales Naturales, resguardos indígenas y tierras de comunidades negras. «La participación de la coca en estos territorios pasó del 44% en 2006 al 65 % en 2010. A partir de entonces, ha venido disminuyendo hasta el 47 % en 2018», detalló el informe.

En su informe, el Sistema de Monitoreo de Cultivos Ilícitos de Naciones Unidas, también reveló que “las zonas de amortiguamiento de los PNN constituyen la transición entre los intereses de desarrollo y los intereses de conservación”; por eso para Unodc resulta preocupante la presencia de 16.685 hectáreas de coca en estas zonas protegidas.

“Eso indica que el sistema de PNN y la biodiversidad que quiere conservar pueden verse afectados en el corto plazo, por el crecimiento de los frentes de coca que ya están en la zona de amortiguamiento”, destacó el informe.

Los parques en mayor riesgo por presencia de coca en sus zonas de amortiguamiento son Catatumbo-Barí, Paramillo, Sierra de La Macarena, Nukak y Munchique. Las hectáreas afectadas en parques nacionales naturales es de 7.039  hectáreas, es decir, 2.091 kilómetros.

El informe también hace referencia a “integración productiva”. En el Meta, según este informe, el municipio de Puerto Rico, al sur del departamento, entra en esta categoría, que se refiere a territorios que están cerca de los centros poblados para promover la articulación económica en un marco de legalidad. “Esta zona es propicia para la implementación de programas de desarrollo que permitan corregir la presencia de 21.141 hectáreas de coca detectadas en 2018 en el país”, indicó el informe de Unodc .

Teniendo en cuenta este panorama, el ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo, anunció el pasado sábado en un Consejo de Seguridad Extraordinario que se cumplió de manera virtual, que el gobierno nacional continuará con la política de erradicación con los cultivos ilícitos en el país, especialmente en el sur oriente del Meta.

Al referirse a la erradicación o sustitución de los cultivos ilícitos, en el sur-oriente del departamento, recordó que la política del gobierno del Presidente Duque es acudir a todas las herramientas posibles: erradicación voluntaria, erradicación forzosa, aspersión con el cumplimiento de todos los requisitos que fueron definidos por la corte constitucional. “Acá no se trata de privilegiar solamente un mecanismo sobre el otro sino de acudir a todos” precisó Holmes Trujillo.

Anunció que la erradicación manual de cultivos ilícitos obedece a un planeamiento técnico y coordinado, que respeta los acuerdos de sustitución vigentes y los territorios de los resguardos indígenas, así como las garantías de la consulta previa. Esa erradicación además se realiza bajo claros parámetros de respeto a la legalidad y a los derechos humanos.

Por su parte, la asesora del programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos Ilícitos (PNIS) en el Meta, Yury Blanco, señaló que en el Meta se atienden siete municipios, con 9.701 familias, las cuales están divididas en 4.400 familias cultivadoras, 2.665 no cultivadoras y 2.644 recolectoras.

De estas familias se ha atendido al 93 por ciento en su primera etapa de la ruta de intervención del programa con asistencia alimentaria, que equivale a 6.591 familias con una inversión de 75.600 millones de pesos.  La segunda instancia del programa que es asistencia técnica se ha llegado a 6.631 familias para un 94 por ciento del compromiso de las atendidas y el 90 por ciento de las familias en asistencia alimentaria, precisó la funcionaria del PNIS.

En el municipio de La Macarena el programa tiene una intervención de 94 veredas, 2507 familias donde se ha logrado atender el cien por ciento en las dos primeras rutas de intervención, con una inversión de 25.000 millones.