Piedra del amor y campaña

Imagen de archivo.
Nelson López, columnista

Por Nelson Augusto López

Trino y Ladislao, cansados de la frivolidad de los tertuliaderos políticos de las cafeterías de
Villavicencio, fueron a la reconocida Piedra del Amor a refrescar su tertulia.

Trino (T): Esta campaña política sigue los mismos procedimientos de las anteriores. Los ataques personales sobre las ideas, las proclamas sobre las propuestas; con pocas excepciones nada de fondo.

Ladislao (L): La mayoría de los candidatos hablan pendejadas y hay sectores que vuelven la
campaña pasarelas de protagonismos rabiosos dándose codo, sin ideas renuncian fácil a partidos, se agarran de las mechas y caen con sus egos e intereses donde les convenga.

T: Sin partidos no hay ideologías ni debates. En los próximos cuatro años se juega el porvenir de los departamentos llaneros y sus principales capitales. Si no se eligen buenos gobernantes, departamentos como el Meta perderían otra década y Villavicencio seguirá retrocediendo.

L: Si es cierto que esta Piedra del Amor tiene la suerte de la fertilidad, pasará trabajo hacer parir buenos gobernantes con tantos cándidos y pocos candidatos serios. Mucho glamour y poca inteligencia.

T: Esta campaña se da en medio de la peor crisis económica y social regional por el colapso vial. Pero lo más grave es que no hay un acuerdo político y gremial para gestionar soluciones definitivas como un propósito regional.

L: Aquí cada quien va por su lado. Sin selfies ha sido más efectivo el ingeniero verano. Gremios, comités cívico e intergremial y bloque regional de congresistas parecen sepultados por los derrumbes.

T: Departamentos y ciudades inteligentes requieren gobernantes inteligentes. Mantengamos el optimismo de gobiernos con capacidad de convocatoria para acuerdos sobre temas fundamentales.

L: Que esta piedra lo escuche, Trino. Que no nazcan en octubre gobiernos mal parados. Que surjan gobernantes, diputados y concejales que les quepa la región en la cabeza con más ideas y obras y menos selfies.